Conociendo gente nueva cuando te mudas a una ciudad nueva - The Amaranta
Porque hasta los ‘haters’ necesitan amigos

Estar a mitad de camino entre ser un misántropo y una persona amistosa es terrible. Por un lado quieres que todas tus interacciones con el mundo sean a través de chatbots para no tener que interactuar con ningún humano durante días. Por el otro, quieres conocer gente que te acompañe a tus actividades ñoñas o se obsesione con las mismas series que tú para poder discutirlas psicóticamente.

Es más difícil todavía si estás en una ciudad nueva, todavía no tienes trabajo, y estás demasiado tentado a dejar ganar a tu lado odioso pasando 4 días de la semana pegado a Twitter con pausas ocasionales para revisar Reddit, Instagram, y Facebook. Como no quiero ser una persona demente que vive en pijama y solo interactúa con otros a través de un monitor, me he dedicado a ser alguien completamente distinto, fingir amabilidad, y salir a hacer amigos nuevos.

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Tomé consejos tanto de distintas partes a las que me llevó Google, como personas random de mi vida, y bueno… no todo es tan útil o tan buena idea como puede sonar inicialmente:

Ir al bar de “los locales” y hablar con la gente

Esto lo repetía todo el tiempo un profesor de fotografía documental que tuve hace 50 años. A pesar de los años lo recuerdo todo el tiempo porque el tipo es el mejor docente que he tenido en la vida, y porque en Venezuela es lo mejor que puedes hacer para conocer gente.

¿Qué tan buena idea es?: dependiendo de dónde estés puede ser muy inteligente, o totalmente imposible.

Posibles obstáculos: honestamente, es absurdo siquiera pensar en “el bar de los locales” en una ciudad que no conoces. Es como tratar de conseguir el mejor perrocalentero de Caracas, unos juran que calle del hambre, otros -tristemente equivocados- meten la mano en el fuego por Joao, y al final nadie está de acuerdo jamás. Además, instantáneamente recordé que detesto intentar hacer small talk en lugares ruidosos.

Resultados: ninguno. Me tomé dos cervezas con bae, juzgamos a un gringo que casi nos vomita encima después de tomarse dos milímetros de vodka y me fui.

Salir a comer solo

En algún subreddit decían que obvio que si te sientas en una mesa solo, alguien llegará a hablarte y serán mejores amigos por siempre.

¿Qué tan buena idea es?: cero. Estuve en desacuerdo con esta idea desde el principio y me parece incómoda e invasiva.

Posibles obstáculos: pues la logística es terrible. Si vas con un libro pareces inaccesible pero si vas sin uno y nadie aparece te vas a aburrir. La premisa es básicamente sentarte a esperar a que alguien te rescate de tu soledad y me parece terrible.

Resultados: mixtos. Una vez se me acercó un gringo random para preguntarme si podía compartir la mesa conmigo (a pesar de que habían otras 4 vacías) y luego procedió a sentarse en silencio por los 15 minutos que me quedé. Otra conocí a una francesa que al día siguiente regresaba a París so… no es exactamente un win, pero no estuvo mal.

Ir a eventos que te gusten

Tipo si te encanta el metal instrumental alternativo del norte de Alemania, vas a convenciones de comegatos. O en mi caso, si me interesa la tecnología voy a una charla sobre Women in Tech de Ladies, Wine, & Design (que si no sabes qué es, entra ya en ese enlace e inscríbete en el de tu ciudad).

Posibles obstáculos: ser una persona incómoda con una lengua torpe al momento de hablar con desconocidos. En vez de decir “hola, me llamo Beatriz, soy normal”, tu lengua se cae a 'coñazos' con tus dientes y terminas babeándote por 2 segundos mientras las personas te miran con espanto.

Resultados: success. Es mucho más fácil hablar con alguien que no conoces cuando están en un evento súper específico que básicamente confirma que tienen al menos un par de cosas en común. Por lo menos te saltas la parte de “y… ¿qué te gusta?”.

Unirte a un gym

La gente fitness son los nuevos evangélicos que quieren que te unas a su estilo de vida lleno de proteínas y kale.

Posibles obstáculos: los gimnasios cuestan dinero que no tienes porque acabas de mudarte y aún no tienes trabajo. Y por supuesto, también está la flojera.

Resultados: nulos porque el dinero que pude haber utilizado para un gym, lo gasté en maquillaje. Pero un amigo jura que esto es 100% efectivo y también lo recomienda para chancear.

Mudarte con roommates

En teoría, tener roommates es tener instant drinking buddies, o al menos eso es lo que dicen 9 de cada 10 páginas para buscar habitación en Barcelona.

Posibles obstáculos: que te des cuenta que has envejecido y en realidad ahora “salir de fiesta” para ti es tomarte una cerveza en tu sofá mientras ves un documental de Netflix, o que tu lado misántropo se moleste porque no lo estás dejando respirar.

Resultados: pésima idea. Estoy escribiendo esto encerrada, con las luces apagadas, tecleando suave y delicadamente, mientras finjo no estar en casa para que nadie me hable.

Tomar clases/ser parte de algún club

Tomar clases lo recomiendan las mismas páginas ñoñas que te dicen “ve a un evento de tus intereses, como hornear pan, y conoce a otros ñoños como tú”. Ser parte de algún club lo sugirió la universidad donde hago el máster, específicamente el club académico de ellos que asumo que viene con una credencial de ñoño académico (la cual estaré esperando porque totalmente me uní).

Posibles obstáculos: en primer lugar dinero. En segundo, superar las primeras clases incómodas en la que todo el mundo se presenta incómodamente y nadie quiere interactuar demasiado. En tercero, flojera porque ya pasaste años estudiando en una universidad y a veces da fastidio volver.

Resultados: lo del club no lo sé porque no he empezado. Pero lo demás es aparentemente cierto, y la manera más fácil y orgánica en la que puedes empezar a interactuar con otros sin sentirte desgastado. Además haces que tu currículum se vea más gordito e interesante. Win-win.