Cómo disculparse por acosar a alguien sexualmente - The Amaranta
Puedes comenzar con un verdadero “lo siento”

Este año, las acusaciones por acoso sexual han llovido como confetti; y por consecuencia, las “disculpas” han hecho acto de presencia, incluso cuando los protagonistas en realidad no están lo suficientemente arrepentidos como para concretar una disculpa aparentemente sincera. 

Entre salidas del clóset e intentos de culpar la acción en el alcohol, la edad y las “insinuaciones”, las notas de prensa que buscaban el perdón público y la limpieza de la imagen de sus perpetuadores, terminaron cayendo fuera de la categoría de “disculpas”.

Principalmente porque una disculpa tiene que cumplir con dos características tradicionales:

  1. Un sentimiento de arrepentimiento por la acción perpetrada.
  2. La búsqueda de aliviar la pena de la persona afectada.

Y según Google, nada fuera de estos parámetros puede considerarse “disculpa”.

“Razón o argumento que se da para justificar un error o una falta o para demostrar que alguien no es culpable o responsable de algo”

Los comunicados que tocaron la luz no hacen ni el intento de seguirle la corriente a Google. Más bien, parecen una tarea de un niño en primer grado que le quitó el carrito de juegos a uno de sus amigos.

Por eso, en ánimos de cerrar el 2017 aprendiendo de nuestros errores, y esperar que el 2018 esté lleno de más coherencia y sentido común, reunimos todas las enseñanzas que las pseudo-disculpas de los abusadores sexuales que salieron este año nos dejaron y armamos una guía básica para no ser un imbécil y asumir tus acciones.

1. No salgas del clóset a mitad de la “disculpa”

Vivimos en el siglo XXI, la libertad sexual está en su mejor punto histórico, pero eso no significa que tengas que aclarar tu sexualidad ante todo Hollywood justo en el momento en el que decidiste hacerte responsable por un caso de acoso sexual.

Mejor aún, intenta dividir tu salida del clóset y tu disculpa. O al menos, haz el esfuerzo y lanza las dos noticias en tweets separados. Sabemos que es una buena cortina de humo; puntos por la creatividad Spacey, pero ahórratela.

2. No agregues el “si te sentiste” a tu disculpa

No condiciones la premisa: nada de “por si te sentiste afectado”, “si te lo tomaste personal”, “si te herí”. Si vas a disculparte, hazlo bien. Expresar tu pena con una conjunción es innecesario, más aún si no especificas y generalizas el perdón con un “alguien” o “cualquiera”. Las víctimas tienen nombre y apellido, úsalos.

Psst, Leon Wieseltier y Kevin Spacey.

3. Decir que estuviste ahí no cuenta como disculpa

Si quieres asumir que una agresión sexual es fácil de suavizar solo reconociendo que estuviste ahí, pero no registrando el hecho, o tu implicación en la acción, puedes descartar la disculpa. Porque, ni estás haciendo sentir a la víctima mejor, ni estás argumentando tu “lavada de manos”.

Esto va con Trump, Charlie Rose, Louis C.K. y Russell Simmons.

4. No digas que eres trabajador y/o que tienes poco dinero

Este punto, especialmente, se lo queremos dedicar a los esfuerzos de James Toback, el director de cine que fue acusado por más de 300 mujeres y que proyectó su historia de vida en su “disculpa”:

“Déjame ser muy claro acerca de esto. No quiero una palmada en la espalda, pero he luchado seriamente para hacer películas con muy poco dinero, que escribo, que dirijo, eso significa mi vida para mí”.

Porque ser trabajador es una buena excusa para acosar sexualmente a más de 300 mujeres. Como si fuese poco, también nos inspiró con su hermoso y delicado final: “anyone who says that, I just want to spit in his or her fucking face.”

5. No digas que estabas ebrio

El alcohol nos hace tomar malas decisiones, pero nada tan radical como abusar sexualmente de alguien. Si es por eso, también tendríamos que disculpar a los que roban, matan y agreden a otros físicamente solo porque se tomaron un par de cervezas.

Así que, Spacey no puede culpar al alcohol por los 30 hombres que alegan que los acosó, porque:

  1. Pasa todo el día intoxicado.
  2. Estar borracho es otra cosa por la cual también es responsable, no una circunstancia atenuante que le permite declararse culpable de una ofensa menor.

6. Ni se te ocurra mencionar a la cultura

Oh Weinstein, esta lección se la tenemos que agradecer al que comenzó la ola de cobertura en los medios. Pues, para aligerar la presión social y alzar la banderita blanca, el pobre usó la tarjeta de “yo viví en la época de los 60’s y 70’s, así era la cultura del momento”; porque evidentemente la cultura americana vela por acosar sexualmente a docenas de mujeres, incluidas Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow y Rose McGowan.

7. Discúlpate

Peor que todos los escenarios anteriores, es no disculparse. Muchos han trabado de pasar debajo de la mesa sin intenciones de mostrar arrepentimiento, o incluso reconocimiento, a la situación que causaron. Entre ellos, Charlie Rose, Louis C.K. y James Toback.

Las disculpas en realidad ayudan a las víctimas, no seas tan imbécil y también las prives de eso. No le ponen un cierre a la historia o sanan la herida, pero al menos son un comienzo. 

Puede que este año haya estado lleno de “disculpas” pero ciertamente necesitamos un Manual de Carreño para guiar por el camino de la inteligencia emocional y la conciencia social a los abusadores sexuales.

O sería más fácil que dejaran de abusar sexualmente. Por favor y gracias.