Los chinazos son un pérdida de tiempo: motto para una vida más feliz - The Amaranta
Y llena de plátano sin remordimiento de conciencia

Los chinazos son una bacteria asquerosa en la sociedad posmoderna.

No puedo comer cambur en paz, no puedo decir las palabras “plátano” ni “huevo”, sin que salga algún anormal a recordarme lo asociado que está este derivado de la gallina con los genitales masculinos y alguna que otra actividad sexual.

Capaz a los trece años era gracioso porque todos éramos tan cercanos al sexo como Lord Varys de Game of Thrones. Pero ya con más de veinte años es ridículo. Además de predecible, NO ES GRACIOSO que hagas un chiste de la frase “comí huevo de desayuno”.

Es como si alguien se tropezara incómodamente en el medio de la calle y tu te ríes casi gritando. Lo correcto es burlarse mentalmente de esa persona pero con la boca cerradita. De lo contrario pareces un niño.

Porque los chinazos son para ellos, para los car*jitos. No para ti que ya tienes que pagar tu propio plan de celular y lavar tu ropa interior como gente grande.

Pero antes de explicar qué cosas son más útiles que un chinazo, recordemos el origen de este estúpido término.

En internet uno de los significados de esta expresión implícitamente venezolana es: “suicidio verbal que se presta a chalequeo”. Porque esa es otra cosa, el venezolano busca cualquier pretexto para el “chalequeo” que es meterse con alguien sin estar atado a ninguna consecuencia. Otro significado es: “palabras o frases dichas que pueden tener doble sentido, casi siempre sexual”.

Entonces, la única intención de los chinazos es atribuir o no a otra persona que les gusta algo sexual. Pero si lo llevamos al modo literal, a esta edad ya casi todos somos activos sexualmente, así que el sexo no defiende ninguna postura extraña, fuera de lo normal y mucho menos vergonzosa, sino todo lo contrario (aunque eso ya sea otro problema).

A pesar de esto, a la gente aún le resulta gracioso encontrar relaciones fálicas con frutas, vegetales, o cualquier otra cosa que pueda parecerse lejanamente a un palo y por lo tanto a un pene. ¿La razón? Sigue siendo un misterio. Mi teoría es porque ya la imaginación no les da para más y creen que “old is gold”. Lo intentan pero no pasa y ya dejó de pasar.

Los chinazos ya aburren y son una pérdida de tiempo, así que considero que lo siguiente merece más tu atención que un pobre amigo con la boca llena de chinazos:

  • Encontrar la mejor guasacaca del mundo.
  • Las acusaciones de Mimí Lazo en “Rica, Famosa, Latina”.
  • Pensar en qué regalo de Navidad que valga la pena cuesta menos de cien mil bolívares.
  • Buscar el tupperware de tu mamá que te llevaste la semana pasada.
  • Analizar el funcionamiento del clima en Venezuela.
  • Y por supuesto, hacer un conteo de todos los memes del año.

Porque no podemos seguir perdiendo el tiempo en idioteces.