Sabemos tu secreto

Decir “¿cómo sabes que La Guaira es lejos?” es como una especie de insinuación al estilo mafioso italiano de los setenta que dice: no estás engañando a nadie. Pues si sabes, es porque has ido.

Por ejemplo, digamos que llevas meses diciéndole a tus amigas que “estás full”, que no tienes ganas de salir a verlas y que no, no estás saliendo con nadie porque no tienes tiempo para eso. Pero de repente se te sale un “Antonio también ronca demasiado”...

Y, ¿cómo sabes que La Guaira es lejos?

Descifrar lo que oculta la gente es más que el trabajo de un filósofo, un historiador o incluso un psicoanalista. Se ha convertido en el ocio de la presidenta del condominio, de la tía que te stalkea en Facebook y hasta tú, buscando enterarte en qué anda tu ex cada vez que el ocio te pega un viernes en la noche.

Pero no hay nada que nos dé más satisfacción que saber sus secretos. Ahora nos toca a nosotras. En toda nuestra sabiduría amarantesca, sabemos cómo sabes tú que La Guaira es lejos.

Al final del día todos tenemos nuestra Guaira personal. ¿Cuál es la tuya?