SOS

Rumbear es un deporte.

El predespacho es el calentamiento previo, hay que ponerse un atuendo adecuado, mantenerse hidratado de alcohol, ingerir carbohidratos y dedicarse de lleno al cardio de la pista. Hablar es un intercambio de información necesario para optimizar la experiencia, y estar despierto de noche después de los 18 es un logro.

La recuperación del día después requiere esfuerzo físico, mental y emocional que solo se logra con éxito gracias a años de experiencia y entrenamiento.

Lamentablemente hay personas que no se toman en serio esta disciplina milenaria y dicen cosas como:

El #Bitchyoudumb de hoy:

“En verdad no veo la necesidad de salir de fiesta si tengo novio”

Oh honey…

No sé como explicarte los niveles de equivocada que estás.

La mala concepción social de que salir a rumbear es equivalente a una desviación moral y decadente me molesta. Bailar, tomarse algo y socializar no debería ser penalizado con malas vistas.

No deberías pensar que si sales de fiesta empatada es como ir vestido de satanás a una iglesia.

“No lo digo por eso, sino que si ya tengo novio no tengo qué buscar ahí”.

Oh honey…

¡Auxilio! No puedo creer que el propósito por el que sales del umbral de la puerta de tu casa es para buscar un hombre.

Eres dependiente, retrógrada, machista y todo lo que está mal con la sociedad.

Capaz se me fue la mano con la exageración, pero qué pena estar hablando contigo.

“Bueno o sea, es que si no estoy bailando con un tipo, ¿qué se hace en las fiestas?”

Oh honey…

No sé, ¿ser un adulto joven y conversar con tus amistades en un ambiente ameno?

#Bitchyoudumb: acuéstate a dormir.