#BitchYouDumb: el novio de mi mejor amiga es un patán

Una nueva óptica, el mismo problema
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Sasha Bograd

Sasha Bograd

Se hizo un experimento una vez que ponía a prueba la conección entre dos mejores amigas.

Se llevó a cabo con un par de niñas que tenían un nivel de amistad al estilo se permite compartir cepillo de dientes, decir que eres una imbécil cuando lo amerita la situación y en la que le pides la bendición a la abuela de tu amiga.

Ambas fueron colocadas en un escenario. Entre ellas una cortina que imposibilitaba que se vieran y acción seguida tomaban una aguja y pinchaban a la sujeto A. Sorprendentemente, la sujeto B sin saber que estaban hiriendo a su amiga, también chilló. Luego con un fósforo quemaron parcialmente la mano de la sujeto B, y sorprendentemente la sujeto A grito al mismo tiempo de su compañera, inclusive expresando el mismo insulto al científico responsable del experimento.

“¡C*ño de tu madre, yo no sabía que me ibas a torturar!”

Fue lo que se escuchó justo antes de suspiros de asombro en el foro que observaba los procedimientos. Se sabía que había cierta conexión entre gemelos y entre madres e hijos pero este tipo de sintonía cósmica entre amigos no tenía precedentes.

Por supuesto este estudio arrojó resultados inconclusos y se cuestionó profundamente la metodología e instrumentos empleados. Por eso nunca habían escuchado de él.

Por mi parte, aseguro que el estudio debe ser falso, porque si nuestras amigas sintieran nuestro mal humor cada vez que toman una decisión tonta, no serían unas honeys.

El #BitchYouDumb de hoy:

“No se que hacer, no soporto a su novio el tipo es un bruto, controlador, machista neandertal que además no sabe bailar salsa”.

Oh, oh, oh Honey’s friend…

Solemos dedicar esta columna a hablarle directamente a las personas que toman malas decisiones y nos hacen sufrir por ello. Digamos que lo que se busca es solucionar el problema desde la raíz, algo así como dejar de comprar chocolate para evitar que te salgan pepas en vez de usar una súper crema biónica que te quite las pepas una vez que estas ya salieron.

Pero como la definición de locura es hacer lo mismo varias veces y esperar distintos resultados, cambiamos de estrategia y en lugar de hablarle a la estúpida que se consiguió el novio patán, te escribimos a ti, la que no soporta a su amiga por su terrible puntería en los temas del corazón.

No pudimos hacer nada, a pesar de cantar todas las banderas rojas que Mr. Douchebag alzó mientras estaba saliendo con tu amiga, a pesar de que la ayudamos a verlas todas y a pesar de que no eres la única que le ha resaltado el hecho de que está en una relación más tóxica que un baño de burbujas en El Guaire, no pudimos evitar que tu amiga terminara encadenada imaginariamente a unos grilletes que arrastra un tipo que debe tener el tamaño del pene proporcional a su capacidad de ser chévere. (Corta, muy corta es su capacidad).

Por eso ahora viramos el foco a ti, la que últimamente no hace más nada que quejarse de lo poco que ves a tu amiga, a la que no sabe cómo computar que una niña que se parece tanto a ti termine de novia con un tipo que genuinamente te da náuseas y que por no querer herir a esta honey, pues te has convertido tú en una.

“¿Cómo te atreves a decir que yo soy una honey? Ella es la que volvió con un tipo que le habla feo, en el que no confía y que además estoy segura lo hace solo por comodidad”.

Oh, Honey...

Mira sí, yo se que cuesta aceptarlo pero al final uno también debe admitir sus errores y fallas. En silencio y claustro has sufrido calenturas y malhumores inducidos por esta relación. Pero no eres monja ni harakiri para andarte calando disgustos de gratis. La relación tampoco es tuya y contrario al experimento del que hablamos antes, por más unida que seas a tu amiga, debes entender que hay un momento en el que tienes que dejarla ir.

Los niños chiquitos no aprenden que algo es “caca” hasta que “caca” muerde, hay que agarrarle puntos al muchacho y sacrificar al perro. Deja que tu amiga permita que su “caca” la muerda, la pase mal cuando te toque ponerle los puntos y finalmente con suerte, también sacrifiquen al novio.

“Es que estoy perdiendo la paciencia, ella es mi amiga y casi ni la veo y en verdad no se si puedo superar este nivel de imbecilidad cuando se trata del novio”.

Oh, Honey…

Pues no te queda de otra. Al menos que descubras la manera de probar que el tipo es gay, no puedes hacer más nada. Hablarle a tu amiga mal de él va a hacer que se distancie más de ti y si el tipo es un poco liberal de pene, pues también te las verás rudas tratando de hacer entender a tu amiga que es un monta cachos.

Inténtalo una última vez, tómala por los pelos, dile todo lo que piensas sobre el imbécil que tiene por novio y deja que lo absorba. Con suerte, verá que tienes razón, sino, no te quedará de otra, tendrás que tragar finito y sonreír como una Miss que camina sobre tacones de 14 centímetros y tiene una faja que le llega al cerebro.

#BitchYouDumb less friends, less mess. Piénsalo.