¿Dónde está tu necesidad femenina de discutir por todo?

El día de la marmota, además de ser una popular película en la que Bill Murray nos enseña sobre la importancia de reconocer nuestro poder de cambio y de bien en la sociedad, es una celebración muy conocida en Estados Unidos y Canadá. 

Dicha tradición consta en que el 2 de febrero las personas se acerquen a la madriguera de una marmota y esperen a que esta salga. Si la marmota ve su sombra y grita, esto significa que el invierno seguirá, por tanto el animal volverá a su hogar y el frío persistirá. Si de lo contrario no ve su sombra y se mantiene fuera de la madriguera, eso será señal de que la primavera está cerca. 

Lo cierto es que la marmota no quiere enfrentar el invierno y prefiere seguir hibernando, por eso grita alarmada. 

A veces tenemos amigas que se comportan igual. 

El #BitchYouDumb de hoy:

‘No me gusta la confrontación’ 

Oh honey…

No es que no te gusta la confrontación es que eres una cobarde. Porque si tú eres la que fallaste estas corriendo el peligro de que te digan a la cara lo que hiciste mal, y si alguien te hizo algo malo a ti debes ponerte unos pantalones y decir lo que te molesta. 

En ambas ocasiones, tienes que salir de tu casa y dar la cara a tus problemas. 

‘En verdad yo he tratado de hablar con ustedes’

Oh honey… 

Eso además de ser una mentira es una mala mentira. Jugarte la carta del fantasma en el grupo de Whatsapp, fingir que tienes compromisos solo para no tener que encarar a tus amigas y cambiar el tema cada vez que se acerca a la materia en la que la c*gaste no es tratar de hablar. Es esconder la cabeza bajo la tierra como un avestruz mientras tu cuerpo de gallina enorme con plumas de mentirosa y pecadora quedan afuera. 

‘Es que yo sé que ustedes saben que me siento mal. Eso debería ser suficiente penitencia por haber errado’

Oh honey…

Pues no. Uno no paga solo por sentirse mal. Ni que fuéramos Dios para perdonar y olvidar. Necesitamos como colectivo humillarte un poco, darte consejos y amenazarte con los peligros de lo que puede suceder si vuelves a fallar. 

No es solo para satisfacer nuestras necesidades morbosas de sentirnos emocionalmente superiores, sino para que realmente internalices la profundidad de tus estupideces.

Win - win

Lo cierto es que nada de esto puede suceder si no das la cara. 

#BitchYouDumb: a la hoguera, pero con la frente en alto y bastante laca para que las llamas cojan candela rápido.