5 insultos que no significan nada - The Amaranta
A menos que tengas edad mental de 12 años

Insultar es un arte mucho más complicado de lo que las películas de adolescentes te quieren hacer creer. Pararte frente a alguien y decirle “eres un perdedor” mientras lo ves de arriba a abajo solo funciona como insulto si eres Megan Fox adolescente avergonzando a Lindsay Lohan adolescente frente a todo el bachillerato. En la vida real, se requiere más que eso.

No digo que tengas que insultar a la gente. De hecho, creo que todos deberíamos aprender a comunicarnos civilizadamente y sin insultos. Pero soy realista. Un mundo que exigió estúpidamente que Barb recibiera justicia pero dejo que Bob muriera sin pena ni gloria, es un mundo que no está listo para ser civilizado. En otras palabras, sería genial que dejáramos de insultarnos unos a otros pero no va a pasar. Mi contribución es ayudar a que por lo menos lo hagamos bien y dejemos ir los insultos de primaria que no tienen significado y la verdad dicen más del “insultador” que del insultado:

Maricón

Cada vez que alguien dice esto y le digo que es homofóbico sucede la misma conversación:

Persona: claro que no, Beatriz, ¿por qué eres tan malintensa? No es homofóbico, solo es una expresión…

Beatriz: ajá, claro, ¿qué significa ser maricón?

Persona: es que no tiene que ver con que sea gay y se coja tipos sino con actitud.

Beatriz: ¿actitud de qué?

Persona: de maricón.

Beatriz: ¿cómo es la actitud de maricón?

Y luego la persona deja de hablarme por siempre y por eso no tengo amigos. Ok, no, pero sí proceden a darme una lista de características que se supone describen a un tipo que se está comportando como una una mujer. Solamente no lo dicen abiertamente porque por lo menos me respetan lo suficiente para no decirme en mi cara que piensan que las mujeres somos lo peor del planeta. El hecho de que alguien no esté comportándose como piensas que se comporta un hombre resuélvelo en silencio mientras te bañas y piensas porqué tener un pene tiene que definir quién eres como persona. Como insulto, déjalo ir.

Gorda

Porque hay que aceptarlo, cuando hablas de peso como insulto siempre es hacia las mujeres. Me imagino que para ellos ser gorda es un grandísimo crimen contra la humanidad porque estás evitando que puedan observarte y sexualizarte y eso es lo único para lo que sirve una mujer. Nadie podría siquiera pensar en sentirse sexualmente atraído a una mujer que pese más de 40 kgs. Es un sacrilegio.

A diferencia de esta gente, el mundo está en el 2017. Las mujeres podemos ser muchas cosas, entre ellas podemos ser gordas y gustarle a gente, o ser de cualquier forma y tamaño y no querer que nos vuelvan objetos sexuales. Si te parece que es un buen insulto espero que, por tu bien, nunca salgas del reino de Maduro, porque evidentemente es aquí donde encaja tu gran personalidad.

Virgen

Hace unos meses una ex amiga estaba borracha a eso de las 6:00p.m. contándome cómo había pasado toda su tarde hablando y flirteando con un dealer que soborna policías y manda a poner presa a personas que no le caen bien. Todo un partido. Pasamos buscando a un amigo que estuvo haciendo un torneo de smash al mismo tiempo que ella estaba en su entrevista con su Pablo Escobar de bajo presupuesto. Apenas la borracha escuchó lo del torneo de smash procedió a darle una lección sobre cómo “no puede ser tan virgen en la vida”. Porque aparentemente es mejor hacer amistad con alguien moralmente corrupto que ser virgen.

Hacerle shaming a alguien por ser virgen es ridículo e incoherente, lo único que estás demostrando es que valoras el sexo por encima de cualquier cosa.

Puta

Y luego está la versión conservadora porque creer que el valor de una persona gira en torno a lo virgen que es, solo demuestra que valoras el sexo por encima de cualquier otra cosa. La gente no se “ensucia moralmente” al tener sexo.

La puta es un constructo social de una sociedad que finge horrorizarse cuando se habla de sexo, y al mismo tiempo exige tetas triple D y tangas para ser bella.

Poser/vendido

Toda persona que fue punk en su adolescencia, pasa por una etapa de llamar a los demás vendidos en su adultez.

La cuestión es que nadie tiene seguridad real de que alguien esté vendiendo su integridad moral. Tal vez siempre fue un poser vendido solo que lo que estaba fingiendo ser era alguien “auténtico” como tú. Nunca lo vas a saber y tratar de pelear para ver quién es más real suena como una treta publicitaria de regetoneros.