El problema con la ‘invisibilidad’ de las personas bisexuales en los medios

Que tú no creas en la bisexualidad no significa que los medios no la deban mostrar

Ser bi+ es más complicado de lo que parece

Mi sueño se ha hecho realidad. Are You The One? de MTV es de mis reality shows favoritos, desde que tengo 17 años, he seguido sus siete temporadas y he observado cómo heterosexuales  que apestan en las relaciones son enviados a un destino paradisíaco para encontrar a su pareja perfecta mientras intentan ganar un millón de dólares. La combinación exacta entre drama y estrategia. Durante ese tiempo, siempre fantaseé con una versión que incluyera a gays, lesbianas o bisexuales, lo veía como una idea fascinante pero lejana. Imaginar a parejas del mismo sexo representadas en el programa me ilusionaba, sentía que una edición de este estilo haría el juego más complejo y enigmático. Ahora, en el 2019, MTV escuchó mi deseo, de algún modo cósmico, y lo convirtió en un hecho. 

La octava temporada cuenta con un elenco de 16 individuos que son sexualmente fluidos. Un hombre transexual que se identifica como no binario, un pansexual, alguien que ni siquiera está claro de su sexualidad y otras trece personas forman parte de él. Esta noticia me llenó de alegría, tanto así que al ver quince minutos del primer episodio no pude evitar llorar. Observar que estos sujetos son representados en los medios fue emotivo.  Sin embargo, muchos no se sentirán del mismo modo, incluso existe gente que no ve esto como algo bueno o transcendental, ni siquiera se preguntará: ¿por qué es importante mostrar a los bisexuales en los medios?

La bisexualidad se define como “el potencial de sentir atracción —romántica o sexual— por personas de más de un sexo y/o género. No necesariamente al mismo tiempo, ni del mismo modo, ni en el mismo grado”, según la autora y activista Robyn Ochs. Además, si extendemos esta acepción a los individuos bi+, incluimos a un abanico de sujetos que sienten lo mismo pero se vinculan con otras orientaciones como la pansexualidad, polisexualidad, omnisexualidad o queer. Estos sujetos, además, sufren una discriminación muy diferente a la de otros grupos de la comunidad LGBTQ+, debido a que la sociedad los omite como una orientación real.  Por esto es sumamente importante conversar sobre la visibilidad bisexual, puesto que es la única manera de entender las consecuencias de un fenómeno peculiar llamado “in/visibilidad”. 

K. Cadweell define, en We Exist: Intersectional In/Visibility in Bisexuality & Disability, este término como una yuxtaposición paradójica de la hiper visibilización y la invisibilización de las personas que se identifican de este modo y plantea que ocurre debido a que “por un lado, existe una batalla constante por reconocerla como una orientación legítima y por otro, encontramos una representación estereotipada, basada en suposiciones sobre su comportamiento sexual, que atenta contra la lucha por la veracidad”.

Esta incongruencia sucede porque, por ejemplo, la Alianza Gay y Lésbica contra la difamación (GLAAD) menciona en Where We Are on TV Report – 2018 que de los 443 personajes LGBTQ+ que aparecen en la televisión estadounidense, el 27%, es decir, 117 de ellos son bi+. El problema es que muchos de ellos caracterizan comportamientos dañinos para la visibilidad bisexual como el uso de la sexualidad como método de manipulación, la utilización de la atracción a un género específico como el movilizador de la trama o la creación de los sujetos bi+ como hipersexuales y desconfiables. No funciona una exhibición que alimenta patrones perjudiciales para los bisexuales y que los hacen ser excluidos tanto por heterosexuales como por homosexuales.

“A pesar de que la homofobia o la homonegatividad ha mermado, existe una discrepancia con la aceptación de la bisexualidad como auténtica”, explican Milaine Alarie y Stéphanie Gaudet en “I Don’t Know If She Is Bisexual or If She Just Wants to Get Attention”: Analyzing the Various Mechanisms Through Which Emerging Adults Invisibilize Bisexuality. La bifobia conecta principalmente con el monosexismo, la idea de que la gente solamente puede ser heterosexual o gay y cualquiera que diga lo contrario está mintiendo o confundido. Los bisexuales batallan contra esto en su día a día y no existe un mejor modo de comprender sus historias que escuchando sus anécdotas y testimonios sobre la discriminación.

Ellen Page como Shawna Hawkins en Tales of the City
Netflix

Cuando mencioné que era bisexual en una cita con un chico, él respondió molesto que no podía estar con alguien indeciso y que no sabe lo que le gusta. Le contesté que ‘no soy indeciso, sé lo que me gusta y me siento bien así’. Al terminar nuestro encuentro me escribió que no creía en la bisexualidad, que era una etapa que debía superar. Después de eso no hablamos más.

José Ascanio.

Constantemente los individuos bi+ enfrentan situaciones en las que su orientación sexual es ignorada, devaluada, descrita como una fase o como algo que no existe. Adicionalmente, estas reacciones cambian dependiendo del sexo. Alaire y Gaudet mencionan que a los hombres les afectan la homofobia, las amenazas de violencia y los roles de género; mientras que las mujeres experimentan rechazo por parte de lesbianas y la comunidad LGBTQ+.  

La razón por la que nuestra sociedad omite la bisexualidad se debe a varios binomios intrínsecos en nuestra cultura —blanco y negro, rural y urbano, hombre y mujer, heterosexual y homosexual— con los que se generaliza la visión del mundo. Caleb Esteban y Miguel Vásquez Rivera en La «B» que no se ve: Invisibilización desde los Diagnósticos y Desafíos de la Orientación Sexual de Hombres y Mujeres Bisexuales explican que “estas creencias llevan a muchos y muchas a una “grisfobia” o miedo o reacción negativa a los grises, es decir, a todo aquel o aquella que no cae en el binomio, todo aquello que no es blanco ni negro”. 

Avan Jogia como Ulysses en Now Apocalypse
Katrina Marcinowski/Starz

Me siento muy afortunada de existir en una época en la que la palabra queer está acabando con la noción binaria del género y no tengo que ‘escoger un lado’ porque si no, sería difícil explicar mi atracción por personas de todos los sexos.

Valentina Cano.

Una buena visibilidad bisexual combate contra la omisión de un espectro de sexualidades en nuestra sociedad pero únicamente si se hace del modo correcto. En los últimos años ha aumentado la representación en los medios, por ejemplo: en el 2009 GLAAD reportó que solamente existían 15 personajes bi+ comparados con los 117 del 2019. Sin embargo, es importante que el aumento de la representación vaya de la mano con una mejor calidad de las historias. “Existe una ausencia de etiquetas si la persona es bi y simplemente la definen por su relación actual”, menciona Tre’vell Anderson en un episodio del podcast Crooked Minis sobre este tema, “No vemos a los personajes afirmando su bisexualidad”.

La representación de personajes bisexuales, pansexuales, queers o fluidos ayudan a que la sociedad realmente vea sus historias. “Cuando las personas tienen la oportunidad de observarlos, son más capaces de entender y conocer quiénes son estos sujetos, y se crea un cambio en la conciencia social sobre la inclusión”, afirma la doctora Jennifer O’Brien en Why Visibility Matters. Conjuntamente, cuando un individuo se ve representado en los medios, esto funciona como un refuerzo de su identidad que mejora la autoestima. 

Sin embargo, esto no funciona si la caracterización no muestra historias bi+ que sean verosímiles con las experiencias de estos sujetos en la vida real. Una de las cosas que todavía se debe mejorar es la representación equilibrada de género de los personajes bisexuales puesto que de los 117 del año 2019, 84 son mujeres y 33 son hombres. Esto se conecta con que la sociedad acepta más esta orientación en el género femenino. Alaire y Gaudet exponen que la bisexualidad femenina es considerada una estrategia para llamar la atención de hombres heterosexuales, mientras que la masculina se ve como una etapa que antecede la aceptación de la homosexualidad.

Tengo amigos que me preguntan ‘¿Cuándo vas a salir del clóset?’ y aunque lo hagan j*diendo, igual me afecta. La bisexualidad no es un paso previo a declararse homosexual.

Marcos Julio Pérez.

Si la visibilidad bisexual muestra personajes que son meramente promiscuos, hipersexualizados e infieles, entonces no hace un buen trabajo puesto que alimenta la idea de que las mujeres bi+ utilizan sus encuentros con personas de su mismo género dentro de una narrativa heterosexual que busca manipular al hombre. Es decir, los varones tienen una mayor aceptación de esta orientación sexual porque sienten un interés voyerista por observar un encuentro lésbico, tal como menciona Clarkeisha Kent en Crooked Minis. La bisexualidad no está bien expuesta si necesita encajar en el mundo heterosexual. 

Por esto son importantes los programas como Are You The One?, que muestra a la comunidad bi+ en distintas formas. Igualmente, la integración de individuos pansexuales, trans y de género no binario muestra la complejidad de las orientaciones bi+. Además, existen muchos programas que también están haciendo lo mismo en la ficción como Tales of the City, Brooklyn Nine-Nine, Now Apocalypse y Jane The Virgin, entre otros.

Stephanie Beatriz como Rosa Díaz en Brooklyn Nine-Nine
Fox

Este no solo es un problema de los medios, también ocurre en los estudios científicos, como mencionan Esteban y Vásquez Rivera. “La falta de investigación sobre el tema y la falta de separación de las personas bisexuales de las homosexuales en los estudios existentes continúan sustentando la invisibilidad de las personas bisexuales y mantienen el prejuicio actual”. Aún falta mucho camino para poder mostrar a los individuos bi+ de manera correcta en muchos ámbitos, sin embargo, como espectadores ayudamos a la visibilidad bisexual cuando consumimos historias verosímiles sobre estos sujetos.

Que la sociedad elimine los binarismos intrínsecos de su cultura no sucede de un día para otro. Es nuestro deber cuestionarnos nuestras propias creencias sobre la bisexualidad y buscar cambiar las que perjudiquen tanto a nuestros amigos como al resto de las personas que se identifican así. La escala de grises es auténtica y nadie que no quiera salir del molde de nuestra sociedad tiene la potestad de juzgar la orientación sexual de ningún individuo.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
¿Cómo aceptar mi lado femenino me hizo más hombre?