No veas porno, escúchalo

No veas porno, escúchalo

“Escuchar es un arte”, expresó la música y crítica estadounidense Aubertine Woodward Moore en su ensayo How to Listen to Music. “Requiere mucha atención, afinidad, imaginación y cultura genuina”, agregó. Según Moore, la música demanda una concentración mental aguda para que el receptor reconozca y capte el significado de todas las imágenes musicales.

Aunque Moore habla específicamente del ejercicio de escuchar música de orquesta, tanto una melodía como, digamos, el porno auditivo requieren de la imaginación y la concentración aguda para que su recepción llegue a su máximo potencial. Esto se debe a que a diferencia del contenido audiovisual, el cual nos plantea qué debemos ver, el sonoro nos permite crear nuestra propia visión de las cosas y nos deja imaginar lo que la narración propone a nuestro gusto.

porno auditivo
Quinn, plataforma de porno auditivo
Quinn

Los podcasts y el porno auditivo se valen de la creación de relatos para que los oyentes sean capaces de transformar las palabras en imágenes mentales. A través de este recurso —junto con efectos de sonidos y grabaciones de lugares específicos—, se logra crear una atmósfera que intriga al público y estimula su imaginación, permitiendo que cada individuo recuerde con mayor facilidad lo que escucha, como explica un estudio de la Universidad de Stanford

Gracias al uso del recurso del storytelling y a otros factores, las plataformas de porno auditivo han tenido un crecimiento significativo en los últimos años. Dipsea, un emprendimiento que ofrece historias eróticas auditivas a cambio del costo de una suscripción, recaudó más de cinco millones de dólares en el primer semestre del 2019. Los números reflejan que la sociedad está buscando formas de entretenerse mediante este tipo de contenido y que encuentra en él algo que la televisión y el cine fallan en darle. 

Es importante destacar, también, que el porno auditivo ha obtenido una extensa aprobación por parte de una audiencia específica que usualmente no termina de sentirse totalmente cómoda con la mayor parte de los filmes para adultos: el público femenino. 

Caroline Spiegel —una de las fundadoras de Quinn, plataforma de porno auditivo— inició el proyecto junto a Jackie Hanley después de dejar sus estudios universitarios debido a un desorden alimenticio, el cual le causó disfunción sexual como efecto secundario. “Comencé a investigar mucho sobre las curas de este problema. Hay alrededor de treinta medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para la disfunción sexual masculina, pero ninguno para las mujeres. Ese es un gran problema”, señaló Spiegel en una entrevista con TechCrunch.

Quinn pornografía
Jackie Hanley y Caroline Spiegel, fundadoras de Quinn, junto a Rob Franklin, empleado de la plataforma
Bridget Badore

Al no encontrar ningún medicamento que le funcionara, Spiegel buscó atender su disfunción sexual por sus propios medios y optó por buscar contenido pornográfico en el internet. Sin embargo, no encontró nada que le pareciera excitante y se dio cuenta de que la mirada femenina era casi nula en la mayoría de los sitios web para adultos. Spiegel siguió explorando en busca de porno que le llamara la atención y entonces se topó con un audio de una guía de masturbación. Al usarlo, la fundadora de Quinn sintió que había descubierto un mundo totalmente nuevo: “Me sentí excitada de un modo que nunca había sentido antes”, expresó en una entrevista con la revista Wired. “Enfatizó una parte intangible del sexo que se sentía real”, agregó. De ahí en adelante, Spiegel se dedicó poco a poco a investigar sobre este tipo de estimulación sexual, a entrevistar a personas sobre sus preferencias en cuanto a la pornografía y a crear Quinn junto a un pequeño equipo.

El sitio web de porno auditivo fundado por Spiegel trabaja con un sistema parecido al de YouTube. Tanto el equipo creativo de la empresa como los usuarios pueden montar su contenido original, el cual incluye desde guías para hacer un masaje tántrico hasta relatos sobre parejas que tienen sexo después de un día muy ajetreado. Algunas pistas son hechas por entusiastas de este tipo de pornografía y otras son producidas por profesionales que han encontrado un empleo en esta industria naciente.

Igualmente, existen otras plataformas como Dipsea, fundada en 2018 por Gina Gutiérrez y Faye Keegan, que tienen un esquema que se acerca más a servicios de streaming como Spotify. Pagando una suscripción de $8,99 al mes, los usuarios pueden disfrutar de una librería con historias cortas que tienen como objetivo excitar a las mujeres. Al igual que Quinn, esta aplicación ofrece porno auditivo de tipo narrativo o educativo que puede ser escuchado en distintas situaciones. 

Dipsea porno auditivo
Imagen promocional de Dipsea
Dipsea

Ni Dipsea ni Quinn buscan excluir a los hombres cuando enfocan sus estrategias de mercadeo en el público femenino. Los equipos de ambas plataformas están conscientes de que las mujeres necesitan un espacio en la industria pornográfica que se sienta propio y además conocen estudios que afirman que las mujeres pueden sentir mayor estimulación al consumir porno auditivo que al ver el contenido tradicional de la industria. Por ejemplo, el deseo de Dipsea por utilizar la narración como herramienta principal en una gran parte de las grabaciones que ofrece se basa en un estudio del instituto Kinsey que descubrió que las mujeres tienden a utilizar con más frecuencia la imaginación para excitarse.

“Hay niveles de estimulación”, explicó la doctora Nicole Prause a Wired. “El video tiende a ser más estimulante que el audio y este último tiende a serlo más que la imaginación pura. Sin embargo, el material que se escucha es capaz de activar las fantasías de un modo que el video en muchos momentos no es capaz de hacer”. Por esta razón, el porno auditivo ha tenido una gran aceptación por parte de su público femenino, ya que permite que las mujeres, quienes necesitan excitación mental para que el entusiasmo se traduzca de manera física, liberen su imaginación y sientan mayor satisfacción.

Aunque no es una novedad, el porno auditivo es un mundo que muchas personas aún no han tenido la oportunidad de explorar. Tal vez no satisfaga a toda la población, pero si perteneces al público femenino y no te sientes cómoda con lo que observas en tu pantalla cuando entras a Pornhub o a Xvideos, deberías darle una oportunidad. 

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