La necesidad de la mirada femenina en la pornografía

Las mujeres siempre han sido el centro del arte sexual. Desde Las joyas indiscretas de Denis Diderot hasta las películas pornográficas de nuestros tiempos, el género femenino ha sido la fantasía del erotismo, pero siempre desde una perspectiva masculina, como explica Linda Williams en Hard Core: Power, Pleasure, and the «Frenzy of the Visible». El placer de la mujer suele considerarse algo enigmático que no se ha podido desligar de una economía sexual masculina.

Williams explica que en nuestros tiempos la pornografía es el discurso más cercano que tenemos a la sexualidad humana, sin embargo, su mensaje principal se ha enfocado en los genitales masculinos y en exponer lo incomprensible que es el placer de las mujeres debido, principalmente, a que este contenido explícito ha sido creado, en su mayoría, por hombres. La mirada femenina en la industria pornográfica no ha predominado en las grandes producciones, una cosa que, al parecer, está empezando a cambiar.

En agosto del 2019, Pornhub anunció que la tercera directora en formar parte de la Visionaries Director’s Series —un proyecto enfocado en diversificar la creación del porno, dándoles la oportunidad a creadores inesperados— sería Bella Thorne, la exestrella infantil de Disney. Her & Him es el título del cortometraje debut de la actriz, el cual se enfoca en un alocado encuentro sexual que ocurre luego de que un veinteañero se topa con un mensaje de texto sorpresa en el celular de su novia. Esta serie de producciones audiovisuales ha funcionado como una ventana para la mirada femenina en la pornografía puesto que dos raperas, Brooke Candy y Young MA, fueron las primeras en participar en este proyecto.

Sin embargo, como menciona Erika Lust —directora de películas pornográficas y fundadora de XConfessions— en su TED Talk, It’s time for porn to change, la sociedad sigue pensando, principalmente, en la cosificación del género femenino cuando se habla del porno. “Imaginen una escena, una escena pornográfica. ¿Qué ven? Una mujer rubia con un vestido pegado y tetas que parecen sandías, un pene del tamaño de un caballo entre sus labios fruncidos, […] eso es la pornografía”. En Gender (In)equality in Internet Pornography: A Content Analysis of Popular Pornographic Internet Videos, Marleen J. E. Klaassen y Jochen Peter analizaron más de 400 videos explícitos en los tube sites —Pornhub, RedTube, YouPorn y xHamster— y concluyeron que tanto mujeres como hombres son víctimas de la cosificación en distintos sentidos. Lo que ocurre es que a los hombres se les deshumaniza cuando su rostro es obviado o poco mostrado en las pornos, mientras que las mujeres son vistas como instrumentos para el placer masculino debido a que el orgasmo del varón es el que se representa con mayor frecuencia.

Por otro lado, el movimiento antipornografía que inició en los setenta  —liderado principalmente por Katherine McKinnon y Andrea Dworkin— expresa que la cosificación de la mujer no es el único problema que tiene este tipo de contenido, sino que también glorifica la violencia sexual, lo cual puede incitar a la hostilidad masculina, según expresó Dworkin a la revista New York. En Aggression and Sexual Behavior in Best-Selling Pornography Videos: A Content Analysis Update, un equipo de investigadores observó alrededor de 304 escenas de las cincuenta películas pornográficas más vendidas y notaron que un 88% contiene violencia física y un 49% posee agresiones verbales. No obstante, Klaassen y Peter encontraron que solo en un 3,8% de los videos que ellos observaron existía algún acto más violento que algunas nalgadas, las cuales aparecían en 27% del contenido analizado. 

Erika Lust mirada femenina
Erika Lust en el set de una de sus películas
Erika Lust

A pesar de la percepción de las mujeres como herramientas para el placer masculino en la pornografía, la realidad es que las estrellas porno femeninas son la atracción principal de este contenido y por esto son las mejor pagadas de la industria, tal como menciona un reportaje de Consumer News and Business Channel (CNBC). Mientras que un hombre puede recibir entre $500 y $1.500 por escena, una mujer puede obtener entre $800 y $2.000. Además, la importancia de las actrices porno ha permitido que se creen oportunidades para integrar la mirada femenina en la pornografía. En Pornography: female directors, Patti Britton expone que desde la “era dorada del porno” entre los años sesenta y ochenta, una gran cantidad de mujeres empezaron a saltar a la dirección después de participar en la industria como actrices. Un ejemplo de este cambio de rol fue Candida Royalle —fundadora de Femme Productions y de Feminists for Free Expression—, una de las pioneras en la creación de porno desde la perspectiva femenina.

Poco a poco, desde aquella era hasta la década de los noventa, se observaron dos tipos de directoras de contenido para adultos: un grupo que imitaba el estilo de los hombres que dominaban la industria y otro que empezó a ejemplificar la experiencia sexual de la mujer a través de la pornografía, ofreciendo una mirada femenina que buscaba liberar los deseos y necesidades eróticas de su género mediante las películas explícitas. Sin embargo, en los últimos años el número de directoras no ha aumentado mucho. En A Comparison of Male and Female Directors in Popular Pornography: What Happens When Women Are at the Helm?, un grupo de investigadores expuso que para el año 2008 las mujeres representaban menos del 5% de los directores de filmes para adultos y adicionalmente cuestionaban si realmente existe un público femenino para el contenido que buscaban hacer estas directoras. Por otro lado, el estudio mostró que para ese momento un tercio de las escenas hechas por mujeres poseían las agresiones físicas y verbales típicas de la pornografia y que la mirada femenina no había cambiado la esencia violenta de la industria.

mirada femenina en la pornografia
Candida Royalle dirigiendo la película Eyes of Desire
Candida Royalle

Afortunadamente, desde el 2008 la relación entre el género femenino y el porno ha cambiado. Según una encuesta realizada por Amanda de Cadenet para la revista Marie Claire, de 3.000 mujeres encuestadas, un 31% ve pornografía semanalmente y 66% de ellas afirmó que lo hacen solas. Además, un 90% mencionó que usualmente observan este contenido explícito en el internet, donde tanto los consumidores como los creadores de contenido tienen nuevas oportunidades para acercarse a la pornografía. “La belleza de la tecnología es que cualquiera puede ser pornógrafo”, le comentó la fundadora de Good For Her, Carlyle Jansen, a Wired; sin embargo, explica que no todos tienen los recursos para pagar a actores, alquilar un set de grabación interesante o una cámara profesional. Por esto, las mujeres que desean iniciar en la industria pornográfica deben optar por crear contenido amateur o por trabajar en productoras indie que se enfoquen en expandir la mirada femenina en el porno.

Por otro lado, en el 2017 Pornhub declaró que “porno para mujeres” había sido la categoría más importante del año puesto que tuvo un aumento en popularidad de más del 1.000%, lo cual indica que el público femenino está adquiriendo más presencia pero evita conformarse con las escenas tradicionales de las productoras mainstream.

Proyectos como el Visionaries Director’s Series de Pornhub abren un espacio para que mujeres de distintos ámbitos puedan experimentar con el contenido para adultos. Por ejemplo, en octubre de 2016 Erika Lust hizo una convocatoria abierta en su página, XConfessions, para financiar diez ideas de cortometrajes eróticos creados por directoras aspirantes. Lust recibió propuestas de mujeres de todo el mundo —España, Estados Unidos, Francia e India, entre otros países— y desde el año 2017, la directora ha producido más de 24 filmes que nacieron de este plan. Además, la mayoría de las mujeres que se han involucrado en este proyecto son primerizas en la industria, lo que permite que existan visiones novedosas.

Daniella Vale mirada femenina
Daniella Vale con su equipo de rodaje en el set de Objectify Me
Inna Shnayder/Allure

“Es fabuloso que se integren más mujeres a la pornografía, pero siento que es igual de importante que financiemos a mujeres trans, de color, de la tercera edad o con alguna discapacidad, puesto que estas personas, normalmente, son fetichizadas, estereotipadas o ignoradas por la industria”. -Carlyle Jansen

La mirada femenina no tiene una sola forma de ser. Se puede representar de una y mil maneras, por lo que no se puede definir simplemente como una antítesis de la pornografía tradicional, pues el porno dirigido por mujeres tiene estilos tan variados como las personalidades de sus creadoras. “Conozco mujeres que disfrutan el porno softcore, también conozco algunas que aman las historias eróticas de amor y conozco a las que les gusta ver y escribir sexo hardcore”, expresó Jessica Drake, directora de Wicked Pictures.

Cuando generalizamos el porno que las mujeres quieren ver, experimentar o dirigir, lo que hacemos es crear más problemas.

Jessica Drake

La pornografía necesita cambiar y tiene que integrar la mirada femenina como algo esencial de su desarrollo, puesto que, como mencionó Patrick Kwasniewski —especialista en estudios queer y de género de la Universidad de Klagenfurt— a The Guardian, las productoras de pornografía mainstream están teniendo problemas para generar ganancias debido a que producen y distribuyen filmes repetitivos y tradicionales. “La industria se está dando cuenta de que el internet no es la única causa de la caída en las ventas de los DVD pornografícos”, afirmó Petra Joy. “También los hombres están cansados de ver escenas que muestran a las mismas actrices en el mismo estudio, haciendo la misma posición sexual en el mismo orden de siempre, mientras se nota que están fingiendo.Todo el mundo desea más autenticidad, variedad y disfrute”.

pornografía para mujeres
Erika Lust en el set de una de sus películas pornográficas
Erika Lust

Más allá de la situación actual de la industria y como menciona Olivia Tarplin al inicio de su TED Talk, Feminist porn: shifting our sexual culture, la mayoría de las personas aprenden de sexo viendo pornografía, a pesar de que la sociedad intente obviar el impacto que tiene el porno en la educación sexual. Peggy Orenstein, autora de Girls & Sex: Navigating the Complicated New Landscape, menciona en un artículo para la revista Time que para el 2016, 40% de los niños y adolescentes de entre 10 y 17 años habían sido expuestos al porno, el cual veían debido a que eran vírgenes y deseaban entender cómo funcionaba el sexo. 

Por esto es importante que las mujeres se integren a la industria pornográfica, puesto que la mirada femenina es primordial para mejorar el sexo que se retrata en estos filmes. Si la pornografía es parte de la educación sexual de nuestros tiempos, entonces la mejor manera de detener el modo denigrante de retratar —y tratar— al género femenino en ella es incluyendo a las mujeres en la industria para que quienes estén aprendiendo de la pornografía hoy sepan tener una vida sexual saludable y respetuosa mañana. Como menciona Lust al final de su TED Talk sobre la educación que quiere para sus dos hijas: “No quiero que aprendan de autoestima e imagen corporal a través de las fotos retocadas de supermodelos. No quiero que fumen. No quiero que coman comida rápida y, definitivamente, no quiero que aprendan de sexo por medio de un película porno mala y sexista”.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
Vamos a comer c*lo