La homofobia internalizada, el peor virus de la comunidad LGBTQ+

El aumento de la visibilidad LGBTQ+ se ha hecho evidente en los últimos años. El mundo está observando una gran cantidad de individuos queer, como Sam Smith, Billy Porter, Laverne Cox o King Princess, que no temen mostrarse como son sin ningún tapujo. Por eso, actualmente es común que más personas se sientan cómodas saliendo del clóset o rompiendo las reglas de género. Sin embargo, hay quienes pertenecen a la comunidad LGBTQ+ y aun así se niegan a aceptar la diversidad, tratando de mantener a sus miembros dentro de la heteronormatividad común de la sociedad. Estos sujetos no se escapan de un concepto que destruye la comunidad LGBTQ+ desde adentro: la homofobia internalizada.

Como un término creado por el psicólogo George Weinberg en su libro Society and the Healthy Homosexual, la homofobia internalizada se define como el rechazo o la repulsión hacia la propia homosexualidad que se manifiesta de forma consciente o inconsciente en sujetos queer. La persona que tiene este tipo de pensamientos toma los estereotipos que escuchó durante sus primeros años de socialización y acepta los prejuicios que existen respecto a los sujetos que no encajan dentro del espectro de la heterosexualidad.

La homofobia internalizada se expresa de distintas formas. Puede verse, por ejemplo, cuando estos individuos buscan cumplir con los parámetros estéticos asignados a cada género o cuando rechazan los elementos de la identidad queer, ya que los consideran banales, despreciables y de poco valor para el resto de la sociedad. Así se evidencia cómo esta percepción perjudica tanto al que posee dichas ideas como a la comunidad LGBTQ+ en general, puesto que ocasiona un ambiente de discriminación desde el lugar más peligroso para un grupo minoritario: desde adentro.

Montgomery de la Cruz en Thirteen Reasons Why
Timothy Granaderos interpretando a Montgomery de la Cruz en 13 Reasons Why
Netflix

En un estudio, Luis Ortiz-Hernández destaca que el proceso mediante el cual una persona desarrolla una mala percepción de la homosexualidad tiene dos etapas importantes: “La primera es cuando incorporan el punto de vista dominante con el que adquieren las creencias sobre el estigma y una idea general de lo que significa portarlo. En la otra fase aprenden que lo portan y qué consecuencias les puede acarrear”. En su infancia, los individuos queer descubren los significados negativos que se asocian con la comunidad LGBTQ+ para posteriormente aplicarlos en ellos mismos. Es decir, estos sujetos son conscientes desde pequeños de que son diferentes y aunque no entiendan precisamente lo que esta característica implica, asumen que se trata de algo desfavorable.

Con el paso del tiempo, las personas que poseen estas ideas pueden reaccionar de modos distintos ante ellas. Por un lado, algunos terminan reprimiendo completamente estas características que los conectan con individuos LGBTQ+, por lo que se mantienen en el clóset y aborrecen completamente todo lo que tenga que ver con la comunidad. Y por el otro, existe un grupo que sí acepta su sexualidad sin sentirse avergonzado de ella, pero que a causa de la homofobia internalizada conserva los prejuicios asociados con lo queer, haciendo que perdure una visión heteronormativa que califica a este colectivo de vulgar y trivial.

Por eso, los efectos de la homofobia internalizada en el sujeto repercuten en la comunidad LGBTQ+, puesto que hacen que la estigmatización también esté presente en los espacios que se supone que son seguros para este colectivo. En Efectos de la homofobia internalizada en la salud mental y sexual de hombres gay de la Ciudad de México, el profesor Ignacio Lozano-Verduzco destaca que los niveles de discriminación ligados a este prejuicio van de la mano con los de opresión individual, razón por la cual estas personas pueden desarrollar problemas como la depresión y el alcoholismo o, también, rechazar medidas preventivas de las enfermedades de transmisión sexual.

homofobia Cal Jacobs en Euphoria
Eric Dane como Cal Jacobs en Euphoria
HBO

Las personas con mayores niveles de homofobia internalizada tienden a rechazar los programas de prevención contra el VIH debido a que la sociedad vincula de forma negativa este virus con la comunidad LGBTQ+. Usualmente, estos proyectos buscan unificar a los sujetos queer con el objetivo de que se sientan seguros y cómodos con la información y ayuda que estos ofrecen. Sin embargo, la manera en que se presentan ante el público aleja a las personas que tienen una autopercepción negativa, ya que no quieren ser asociados con el colectivo ni con el estigma que acompaña al VIH. Por eso, muchos no buscan apoyo ni información respecto al tema en este tipo de asociaciones por miedo a ser vinculados con la comunidad queer.

Lo usual es que los individuos con mayores grados de homofobia internalizada eviten conectarse con el colectivo, lo que lleva a que muchos de ellos no solo busquen oprimir a otros que se sienten a gusto con su sexualidad, sino que también se perjudiquen a ellos mismos a través de distintas estrategias de afrontamiento. Por esta razón, como destaca un estudio de Iain R. Willianson, un 59% de los gays y lesbianas que sufren de alcoholismo o drogadicción describen su abuso de estas sustancias como un modo de lidiar con su orientación sexual, lo cual los hace más vulnerables a tener pensamientos suicidas o experimentar alguna enfermedad mental. Por otro lado, Williamson expone que los individuos con homofobia internalizada son más propensos a sufrir de bulimia, puesto que la usan no solo como un modo de mantener su figura dentro de los estándares estéticos comunes para ambos sexos, sino también como una forma de atacarse a sí mismos por sentir atracción hacia su mismo género.

Adam Groff en Sex Education
Connor Swindells como Adam Groff en Sex Education
Netflix

Los sujetos que sufren de trastornos alimenticios por su imagen corporal juzgan igualmente a las personas queer que no siguen los estándares estéticos de la sociedad. Asimismo, los homosexuales que se niegan a obtener información sobre el VIH, regularmente, tienen relaciones sexuales sin protección e incitan a otros a hacer lo mismo. Por tanto, la homofobia internalizada resulta en comportamientos nocivos que afectan a la comunidad LGBTQ+.

Por otro lado, son muchos los sujetos que debido a la homofobia internalizada niegan su sexualidad y del mismo modo tienen una manera de rechazar a la comunidad LGBTQ+ que se traduce en agresiones físicas o verbales con las que demuestran su desaprobación absoluta de lo queer. En Relational aggression and victimization in gay male relationships: the role of internalized homophobia, un grupo de investigadores destaca que los hombres con altos niveles de homofobia internalizada son más propensos a sentirse victimizados en sus relaciones de pareja, debido a que repudian su deseo de formar parte de una relación homosexual. Luego, esta conducta se puede convertir en violencia contra la pareja como una forma de lidiar con su autopercepción y la atracción que sienten hacia su mismo género.

homofobia internalizada Euphoria
Jacob Elordi como Nate Jacobs en Euphoria
HBO

Suelen ser los personajes con mayor grado de homofobia internalizada los que se representan con frecuencia en la cultura pop. Algunas de las figuras que tienen actitudes violentas debido a esta autopercepción y que podemos ver hoy en día en las series de televisión son Nate Jacobs de Euphoria, Montgomery de la Cruz de 13 Reasons Why y Adam Groff en Sex Education. Sin embargo, esta parece ser la personificación predilecta y la más obvia para representar este estigma en la ficción. La verdad es que hacen falta caracterizaciones que muestren el comportamiento de aquellos que también luchan contra la homofobia internalizada mas no necesariamente son hombres abusivos. Hay lesbianas, bisexuales o transexuales que lidian con este prejuicio también y eso no solemos verlo en la cultura pop.

La homofobia internalizada divide a las personas que conforman la comunidad LGBTQ+ y crea ambientes hostiles que no ayudan a cambiar la percepción que tiene la sociedad de lo queer. Si homosexuales, bisexuales, transexuales y otros miembros de este colectivo no son capaces de aceptarse entre ellos, mucho menos lo harán otras personas que no pertenecen a la comunidad LGBTQ+.

Tal vez no sea sencillo atacar todas estas inseguridades que la sociedad se ha encargado de crear en estos sujetos. Sin embargo, es necesario tomar conciencia para que se logren disminuir todos los impedimentos que conlleva tener esta autopercepción, puesto que solo cada individuo es capaz de autoanalizarse y descubrir cómo eliminar de su vida el horrible virus que representa la homofobia internalizada.

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