Nadie disfruta los ‘dick pics’ sorpresa

No disfruto las dick pics. No me gusta verlas, no me gusta tomarlas y definitivamente, no me gusta recibirlas cuando ni siquiera las he solicitado. Cada vez que recibo o me piden alguna de estas fotografías me pregunto por qué los hombres piensan que estas imágenes son provocativas. Principalmente, esta interrogante se debe a que en todas las conversaciones que he tenido con mis amigas y/o amigos homosexuales o bisexuales llegamos a la conclusión de que las fotos de penes no son provocativas.

Los nudes son un elemento esencial del sexting para los millennials y la generación Z. Por eso, las dick pics se han convertido en un tema de conversación tan recurrente entre los jóvenes, más cuando, en muchas ocasiones, estas imágenes llegan a la mayoría de las personas sin ser solicitadas. Tanto así, que en agosto del 2019, el estado de Texas criminalizó el envío de nudes sin consenso, lo cual se considera un delito menor con multas de hasta $500, según Fox 4 News. La ley aplica tanto para plataformas de citas como para redes sociales, correo electrónico y mensajes de texto. No obstante, la creación de una legislación de este estilo demuestra que el gusto por las fotografías de penes no es demasiado común y que este  comportamiento tiene un impacto en nuestros tiempos.

dick pics
Mike Pearl

La realidad es que, según una encuesta realizada por YouGov, un 53% de las millennials han recibido una o varias dick pics sin solicitarlas y un 49% de las 1.156 mujeres encuestadas etiquetó estas imágenes como asquerosas. Por otro lado, YouGov entrevistó a 1.143 hombres millennials sobre el mismo tema y solo un 24% admitió haber enviado una foto de su pene sin consenso, aunque no se les preguntó si ellos, también, habían recibido alguna de estas fotografías. Sin embargo, más allá de la recurrencia de este fenómeno, queremos saber: ¿qué motiva a los hombres a enviar dick pics sin consenso? 

En I’ll Show You Mine so You’ll Show Me Yours: Motivations and Personality Variables in Photographic Exhibitionism, un grupo de académicos encuestó en línea a alrededor de 1.307 individuos que expresaron las distintas razones por las que envían fotografías de sus penes. El motivo que encontraron con mayor frecuencia fue una mentalidad transaccional sobre el asunto, es decir, quienes mandan dick pics lo hacen con el objetivo de recibir un nude a cambio. La segunda intención más común era intentar seducir al destinatario con el fin de que este respondiese del mismo modo. Por otro lado, también existe un pequeño porcentaje de hombres que lo hacen por satisfacción personal y no necesitan recibir una respuesta positiva para sentir que lograron su cometido. Frases como “enviar dick pics me hacen sentir que tengo control sobre las personas” o “estoy orgulloso de cómo se ve mi pene y quiero compartirlo con otros” fueron comunes entre los hombres que tienen una actitud individualista respecto a esta acción.

Aunque mi círculo social y yo no tengamos un gusto por este tipo de comportamiento, los individuos que envían imágenes de sus penes esperando una respuesta positiva pueden conseguir su objetivo sin problema. Realmente, existen personas a las que les gustan estas fotografías y el modo sorpresivo en el que pueden obtenerlas. A través de mi experiencia en aplicaciones de citas para hombres homosexuales, como Grindr, he notado que existen muchos individuos que sí sienten morbo por las dick pics. Algo que me ocurre con regularidad es que, después de tener una conversación amena con alguien, esta persona me pide que intercambiemos nudes. Cuando realmente me nace hacerlo, prefiero que en mis fotos se vea mi cuerpo de una forma provocativa y que mis genitales sean parte importante de la imagen, pero no el núcleo de ella. Sin embargo y para mi decepción, muchos hombres me piden que les mande dick pics tradicionales.

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En The Dick Pic: Harassment, Curation, and Desire, Susanna Paasonen, Ben Light y Kylie Jarrett destacan que las fotos de penes son normalmente aceptadas en la cultura de hook up en línea de hombres homosexuales y bisexuales desde los inicios de la web. El artículo cita un estudio realizado en Australia a mediados de los 2000 en el que 80.5% de los encuestados afirmaban haber recibido alguna imagen explícita —incluyendo dick pics— antes de agendar un encuentro con alguna persona que habían conocido en el internet. Adicionalmente, mencionaron el caso de la página web Squirt, en la que las imágenes de los genitales masculinos usualmente son la carta de presentación de los perfiles, mientras que las fotos de rostros se mantienen privadas y pueden ser vistas exclusivamente por individuos con los que se organiza algún encuentro.

No obstante, que las dick pics sean más aceptadas por la comunidad gay no significa que este grupo apruebe completamente la práctica de enviarlas sin consenso. Paasonen, Light y Jarrett exponen que en la actualidad muchos usuarios de aplicaciones como Grindr se niegan a responder mensajes de perfiles que no tengan una foto del rostro de la persona que se encuentra tras la cuenta. Además, los individuos que ponen imágenes que no muestran su cara usualmente están aún en el closet o tienen miedo de ser identificados en estas apps, por lo que son percibidos como personas menos genuinas y honestas que los que sí ponen fotografías de su rostro.

Por mi parte, puedo corroborar que la mayor parte de los usuarios de Grindr le dan gran importancia a verle la cara a la persona antes de entablar una conversación, pero es pertinente destacar que que tengan una imagen de su rostro no significa que estos individuos sean menos propensos a enviar dick pics.

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Rebecca M. Hayes y Molly Dragiewicz exponen en Unsolicited dick pics: Erotica, exhibitionism or entitlement? que aunque el abuso sexual es un hecho condenado por la sociedad, el envío de este tipo de imágenes usualmente se toma como algo aceptable, incluso cuando el exponer tus genitales de esta forma es simplemente un modo de realizar flashing —una ofensa sexual que se basa en mostrar los genitales en público a una o varias personas de forma no consensuada—. “Las investigaciones sobre este tema son limitadas”, aseveró Laura Thompson a Moya Sarner en una entrevista para The Guardian. “Pienso que el tópico se encuentra en un punto ciego que dice mucho sobre cómo la sociedad y las leyes tienden a pensar sobre este problema: las dick pics son solo un fenómeno molesto del internet, a diferencia del flashing ‘real’. El término cyberflashing no era usado con frecuencia sino hasta hace unos años”. Destaca que las investigaciones reflejan el mundo en el que vivimos y cree que este tema no se había tomado en serio sino hasta hace poco, cuando la gente finalmente se dio cuenta de que este acto debe ser condenado y no es menos grave que el flashing.

A pesar de que el flashing se puede considerar una actividad más peligrosa o perturbadora que recibir una dick pic debido a que ocurre en persona, en la actualidad muchas de las aplicaciones de citas y redes sociales usan la proximidad física por GPS, por lo que el remitente puede tener una idea de la ubicación del receptor, según Hayes y Dragiewicz. Por eso, los peligros de recibir alguna fotografía de un pene por AirDrop o por Grindr no se deben considerar menos alarmantes ni se deben calificar como un acoso sexual que requiere de menor precaución.

Por otro lado, la violencia verbal que acompaña a las dick pics sorpresa es lo que hace sentir a muchos que están siendo atacados, pues al fin y al cabo uno puede simplemente ignorar estas imágenes sin prestarles mucha atención. Pero muchas veces, los hombres, al no recibir una respuesta inmediata, tienden a insultar o volverse hostiles cuando son rechazados. Varios ejemplos de esos comentarios pueden ser encontrados en la cuenta @instagranniepants, en la que Anna Gensler se encarga de responder a imágenes de penes no solicitadas y comentarios abusivos con caricaturas de los emisores junto a screenshots de sus mensajes. Hayes y Dragiewicz aseguran que estas dinámicas son un reflejo de agresión sexual en la vida real y que cuentas como @instagranniepants o @byefelipe exhiben los vínculos entre las formas de abuso sexual en las calles y las agresiones realizadas por hombres en el contexto de las apps de citas.

Personalmente, más de una vez he sido insultado por hombres con fotos en las que aparecen sus rostros cuando dejo de conversar con ellos después de recibir la fotografía de un pene sin solicitarla. Me han dicho m*riquita por negarme a responder con una foto de mis genitales y me han llamado estúpido por “no entender el fin del app”, como si el único modo de coquetear con alguien en ella es mandando dick pics. De algún modo, la violencia verbal ha sido la respuesta más a común cuando me niego a participar en este tipo de intercambios.

dick pics acoso verbal
Caricatura de la cuenta de Instagram instagranniepants
Anna Gensler

Otra clase de violencia que ocurre en este tipo de interacciones es orquestada por los colectores de dick pics. Según Paasonen, Light y Jarrett, existen individuos en las aplicaciones de citas que entablan conversaciones con usuarios y cuadran citas con ellos para, simplemente, recibir fotos de penes de otros hombres. Usualmente, cuando logran su objetivo, dejan de responder los mensajes o bloquean al remitente, apropiándose de estas imágenes y usando estas fotos para sus beneficios, socavando las expectativas y los anhelos del emisor. No obstante, coleccionar dick pics no se vincula exclusivamente con el acoso virtual, pues también existe una especie de curaduría de las fotografías. 

Antes de la prohibición del contenido explícito en Tumblr, blogs como Best Cock Pics!, Let Me Take a Dick Pic y Cock Pictures From the World of Penis Pictures se dedicaban a coleccionar nudes y porno amateur para revelar el lado artístico de esta clase de fotografías. Paasonen, Light y Jarrett citan a Katrin Tiidenberg, quien sostiene que en este tipo de plataformas, las dick pics se alejan de las dinámicas negativas que ocurren en las aplicaciones de citas o en otras redes sociales. Así, estas imágenes se transforman en un modo de celebrar el cuerpo y la técnica, y el estilo y las propuestas de las fotografías toman protagonismo.

Por eso, me parece peculiar que los hombres con los que hablo prefieran las dick pics convencionales cuando envío imágenes más artísticas de mis genitales. Sin embargo, puedo entender que el contexto de las aplicaciones de citas a veces no permite que las personas abran sus mentes a recibir otro tipo de nudes, lo cual se debe a que, como menciona Amanda Karlsson en Understanding of bold social media content: A study of dick-pics as a way to communicate, las fotografías de penes se han convertido en un modo de comunicarse en línea. Estas imágenes poseen un significado distinto en cada contexto y por esto, en varias ocasiones el remitente y el destinatario comprenden cosas distintas en una conversación online, por lo que muchos malentendidos pueden surgir alrededor del envío de una dick pic

Al fin y al cabo, las dick pics son bien recibidas en los contextos adecuados y no son satanizadas cuando el remitente tiene la certeza de que la otra parte las desea. Por esta razón es esencial que quienes envían estas imágenes estén seguros de que la otra persona desea recibirlas y si no están seguros, simplemente pueden preguntar. Porque más allá de la falta de valor estético de algunas fotografías de penes, mandarlas sin consentimiento es acoso sexual. Es inconcebible que tengamos que recibir imágenes que no son de nuestro agrado y adicionalmente aceptar insultos por expresar nuestro disgusto. Entonces, esto es para los hombres que envían fotos de sus penes: no queremos sus dick pics sorpresa ni hoy, ni mañana, ni nunca. Muchas gracias.

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