Obama, una última vez

Obama, una última vez

Ochos días exactos le quedan a Barack Obama para dejar la presidencia de los Estados Unidos, avecinando un cambio importante de gobierno que ahora dominan los republicanos.

Un adiós con un sabor amargo, la familia Obama ya es considerada como un ícono de la cultura popular. Junto a Michelle y sus hijas, se convirtieron en una de las familias presidenciales más emblemáticas del mundo.

Desde un principio, cuando Obama fue candidato presidencial, representó la esperanza y un cambio para los norteamericanos. Así de imponente fue su influencia al llegar a la Casa Blanca.

En nuestra historia, entran y salen políticos todos los años pero algunos dejan una huella en la sociedad. No tienen que haberse convertido en máximos mandatarios de un país, lo único que tienen son el poder de sus ideas y cómo se dirigen al público.

Hombres y mujeres que con algo tan simple como la palabra han cambiado el rumbo de los acontecimientos y han hecho historia. Este es el caso del presidente número 44 de los Estados Unidos, Barack Obama.

Con una campaña presidencial exitosa, logró de pasar a ser un político más, a representar una figura de prestigio. Su pasado y cómo manejó su futuro lo hacen un ejemplo de superación.

Antes de llegar a la Casa Blanca tuvo una amplia carrera. Se graduó en la Universidad de Columbia y en la escuela de Derecho Harvard Law School, donde fue presidente de la revista Harvard Law Review. Luego trabajó como organizador comunitario y ejerció su carrera como abogado en Derecho Civil, antes de ser elegido senador del estado de Illinois, desempeñando esa función desde 1997 a 2004.

También fue profesor de Derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago desde 1992 hasta 2004.

Pero para Obama, todo cambió en marzo de ese mismo año cuando venció en las elecciones primarias del partido demócrata, y en julio pronunció el discurso de apertura de la Convención Nacional Demócrata, lo que impulsó su candidatura. En las elecciones presidenciales del 4 de noviembre de 2008, pasó a ser el presidente electo. Lo demás es historia.

Con una oratoria espléndida, se ha convertido en uno de los presidentes más memorables de la nación. Con una personalidad brillante, se transformó en un presidente intocable para muchos. Con su presencia, generaba confianza y seguridad. Y con su personalidad, se humanizó al participar en varios programas de televisión y mostrarnos su relación con su esposa Michelle.

Si Obama logró un buen gobierno o no, lo dejamos a opinión de cada persona. Pero nosotras, en búsqueda de analizar lo que significó Barack Obama en los Estados Unidos durante sus últimos días,  le hicimos unas preguntas al abogado venezolano especialista en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales, Mariano De Alba.

¿Barack Obama durante su mandato fue visto como una celebridad o como un presidente?

M: Creo que depende del punto de vista. Existe un grupo mayoritario que efectivamente lo percibió como el presidente de Estados Unidos, quién ejerció un cargo importante y producto de sus responsabilidades tomó decisiones trascendentales en muchos ámbitos. Por la importancia mundial que tiene la presidencia de Estados Unidos, todos sus presidentes han sido celebridades en mayor o menor grado. Si existe un grupo de personas que lo han percibido más como una celebridad que como un presidente es porque se ha tratado del primer presidente de Estados Unidos que ha vivido el boom de las redes sociales y adicionalmente ha sabido utilizarlas para, de una manera más informal, tratar de comunicar su mensaje sobre asuntos relevantes a los sectores más jóvenes. Pero en definitiva quedará en la historia como un presidente de Estados Unidos, con todas las implicaciones que ello conlleva.

¿Diría usted que logró hacer historia en algún momento de su presidencia?

M: Todos los presidentes de Estados Unidos, al igual que cualquier otro Jefe de Estado, logran hacer historia en razón del cargo que ocupan. La historia son los acontecimientos dignos de ser recordados para un país o para el mundo y en tal sentido, no cabe duda que Barack Obama hizo historia al impulsar y lograr que se aprobara una reforma del sector de la salud en Estados Unidos, al autorizar la operación que terminó con la vida de Osama Bin Laden, al retirar a tropas estadounidense de Irak y Afganistán, al firmar un acuerdo diplomático con Irán sobre el tema nuclear, entre otros muchos eventos relevantes que sucedieron en los últimos ocho años.

Obama prometió solucionar el problema de la inmigración, ¿cómo cree que los inmigrantes se sienten con su presidencia?

M: En el tema de la inmigración, la presidencia de Barack Obama deja un sabor agridulce. Por un lado, efectivamente tomó medidas concretas como diferir la deportación de los padres de menores de edad que son ciudadanos estadounidenses o residentes legales y permitió que los menores de edad que entraron ilegalmente con sus padres obtuvieran un estatus legal. Sin embargo, por otro lado, Obama ha sido el presidente de Estados Unidos que más ha deportado a inmigrantes ilegales. Al final, lo crucial es que Obama deja el asunto migratorio pendiente, principalmente porque las medidas que tomó podrían ser revocadas por Donald Trump y por otro lado, porque la palabra final sobre este tema la tiene el Congreso de Estados Unidos, el cual controlado por una mayoría republicana no quiso adoptar las propuestas de Obama en forma de ley.

¿Cree que realizó activismo desde la Casa Blanca?

M: Sí. Como presidente de Estados Unidos, Barack Obama tuvo una tribuna muy privilegiada para compartir con Estados Unidos y el mundo sus ideas sobre una infinidad de temas relevantes. Si nos concentramos en los asuntos sociales, no cabe duda que antes, hechos dramáticos como el tratamiento policial hacia los ciudadanos afroamericanos o las masacres en las escuelas por personas armadas, Obama comunicó su punto de vista y en muchos casos se lamentó de no poder hacer más para prevenir este tipo de hechos. Dicho esto, hay personas que lo acusan de no haber sido suficientemente activista en el sentido de que siempre tendió a actuar y declarar con cuidado ante asuntos sociales como la discriminación racial.

En su gestión estos 8 años, ¿hay un balance? ¿O dirías que dejó la presidencia con más logros que fracasos?

M: Por supuesto que hay un balance. Cumplió muchas de sus promesas electorales pero otras no. Por ejemplo, llevó adelante la reforma del sector salud, pero no logró cerrar la prisión de Guantánamo. Pero esta es la propia naturaleza de un cargo tan importante, en el cual hay que tener en cuenta que muchas veces el presidente no depende de sí mismo para cumplir sus objetivos, sino del apoyo del Congreso, los gobiernos de otros países, entre otros. Habría que realizar un análisis pormenorizado de cada área para comentar sobre si el balance fue positivo o negativo. En todo caso, su nivel de aprobación al día de hoy es del 55%, un porcentaje sumamente alto visto que ya está al final de su mandato y encima quién lo sucederá será una persona apoyada por el partido político rival. Por ejemplo, su antecesor, George W. Bush, abandonó el cargo con una aprobación del 22%. En esos números ya hay un elemento inicial para empezar a juzgar si su presidencia tuvo mayores éxitos que fracasos.

Quisimos indagar un poco más minutos antes de que comenzara su discurso final. En todos los medios de comunicación mundiales, vimos titulares y opiniones distintas. Sin embargo, se percibió un solo sentimiento.

Agradecimiento, con una casa llena y una bienvenida calurosa del público, Obama ofreció su último discurso como Presidente antes las pantallas.

Hubo partes que no se escucharon por el sonido de sus seguidores exaltados por sus palabras. Fue una ovación que no tuvo fin. A continuación, les compartimos una lista de las frases más importantes:

“Fue en estas calles donde fui testigo del poder de la fe y de la dignidad de los trabajadores frente a la lucha y la pérdida”.

“Así que eso es lo que queremos decir cuando decimos que Estados Unidos es excepcional. No es que nuestra nación haya sido impecable desde el principio, sino que hemos demostrado la capacidad de cambiar, y hacer la vida mejor para los que siguen”.

“En 10 días el mundo será testigo de una marca distintiva de nuestra democracia. No no no no no. La transferencia pacífica del poder de un Presidente libremente electo a otro”.

“Si no estamos dispuestos a invertir en los hijos de los inmigrantes, simplemente porque no se parecen a nosotros, vamos a disminuir las perspectivas de nuestros propios hijos. Porque esos niños marrones representarán una parte cada vez mayor de la fuerza de trabajo de Estados Unidos”.

“Boston, Orlando, San Bernardino y Fort Hood nos recuerdan lo peligrosa que puede ser la radicalización, nuestras agencias policiales son más efectivas y vigilantes que nunca. Hemos tomado decenas de miles de terroristas, incluyendo a Bin Laden”.

“Michelle LaVaughn Robinson del lado sur, durante los últimos 25 años no sólo ha sido mi esposa y madre de mis hijos, has sido mi mejor amiga”.

“Déjenme decirles, esta generación que viene altruista, creativa, patriótica. Te he visto en todos los rincones del país. Ustedes creen en un país justo e inclusivo”.

“Mis compatriotas americanos, ha sido el honor de mi vida servirles. No voy a parar; De hecho, estaré allí contigo, como ciudadano, por todos mis días restantes. Pero por ahora, si eres joven o si eres joven de corazón, tengo una última petición para ti como tu presidente, la misma cosa que te pedí cuando me arriesgaste hace ocho años. Te pido que creas. No en mi capacidad para lograr el cambio, sino en el tuyo”.

Ha terminado el mandato de Obama. Ocho años después veremos si logró derrotar muchos males de la sociedad, ahora, entra un nuevo gobierno y por supuesto, su presencia será recordada. Con seguridad solo podemos decir que con él se va un lado distinto que no habíamos visto de Los Estados Unidos. 

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