Intenté hacer un techo verde por mi cuenta y esto fue lo que pasó

Intenté hacer un techo verde por mi cuenta y esto fue lo que pasó

Mi historia tratando de ayudar al planeta sin tener ni idea de lo que estaba haciendo

Hace un tiempo una amiga me dijo que quería hacer un techo verde en la azotea de su edificio. Me pareció una buena idea, pero pensé que era un proyecto muy ambicioso y, tomando en cuenta que ninguna de nosotras tiene conocimientos de ingeniería, lo vi como algo completamente irreal. Sin embargo, en ese momento también pensé que yo quería hacer más que solo reducir mi consumo de plástico diario, y un techo verde parecía una forma de empezar. De modo que, y sin ninguna idea de lo que estaba haciendo, intenté hacerlo.

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Mi travesía hacia esta opción ecológica comienza con una muy necesaria investigación. Primero, tuve que informarme acerca de lo que es un techo verde y cómo funciona este. De inmediato pensé en hablar con las personas encargadas de hacer uno de los pocos que hay en mi ciudad: el de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. El profesor e ingeniero Joaquín Benítez, parte de la Dirección de Sustentabilidad de la casa de estudios, fue mi guía en toda esta parte teórica.

techo verde UCAB
Techo verde en construcción en la Universidad Católica Andrés Bello
Dirección de Comunicación y Información. UCAB

Un techo verde es una estructura que se construye sobre los edificios para climatizar los espacios inmediatamente anexos a ella. La idea es que las plantas sembradas en él bloqueen parte de la luz solar que incide sobre este, reduciendo la temperatura de la habitación contigua de forma natural hasta unos 6 °C.  

Según Benítez, el primer paso es comprobar si el techo de la estructura es lo suficientemente resistente para soportar el peso de las plantas. El profesor agrega también que la mayoría de los edificios en Caracas no son aptos para la construcción de un techo verde, pues no cumplen con criterios de sustentabilidad. Sin embargo, estos espacios se pueden acondicionar para ello, ya que cuentan con una resistencia mínima para soportar tanques de agua o depósitos.

techo verde
Carlos Ramírez

Todo el diseño del techo verde dependerá entonces de lo que pueda soportar la base, porque no solo se trata del peso de las plantas, sino del de una capa lo suficientemente gruesa como para sembrar allí y el de una cantidad considerable de agua. Podríamos pensar en un techo verde como una maceta o un jardín gigante que, además de dar sombra, sirve para sembrar alimentos en él mientras que limpia el aire.

Entonces, para hacer un techo verde tendríamos que considerar:

  •  La estructura del edificio. Que este tenga un techo plano, de fácil acceso, resistente y con un buen sistema de drenaje.
  • Los materiales de permeabilización y jardinería para proteger y acondicionar el espacio, al cual, además, debe hacérsele mantenimiento.
  • La posición del sol con respecto al lugar donde se va a construir el techo verde.
  • El tiempo. Todo el proceso requiere de bastante tiempo y paciencia. Y no puedo resaltar esto lo suficiente.

El verdadero reto: hacer un techo verde por mi cuenta

La idea de serle útil al planeta era muy bonita, pero mientras más investigaba sobre cómo conseguir todo lo que necesitaba, más pensaba que la meta de hacer mi propio techo verde estaba muy lejos de volverse realidad. Mi plan parecía estar condenado desde el principio. No tenía un techo donde hacer mi jardín y tampoco podía dedicarle todo el tiempo que requería, así que pregunté por otras alternativas que pudiera llevar a cabo y que no fuesen tan difíciles. Las paredes verdes fueron la primera opción. Cumplen el mismo propósito que los techos, pero en vertical. ¿Mi problema? No tenía una pared que diera al sol constantemente y necesitaba casi las mismas herramientas que para hacer un techo verde, así que esta idea quedó descartada.

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Seguí buscando y cuando estaba a punto de rendirme, decidí que tenía que cambiar de perspectiva. Se me vino a la mente algo que dijo Benítez al final de nuestra entrevista: “Nada da más sombra y es más ecológico que plantar un árbol”. Esta tal vez sea la opción más cliché del mundo y ni siquiera se me había ocurrido hasta que él la mencionó. Es simple, pero el profesor tenía razón. Siempre buscamos alternativas ecológicas pensando que cambiar nuestro estilo de vida es hacer un sacrificio mayor por el planeta, pero no es así. Todo el propósito de ser más “verdes” es simplificar la forma en que vivimos, causándole menos daños al planeta. Pensando en esto y en la poca disponibilidad que recientemente había descubierto que tenía, decidí que haría exactamente eso: plantaría un árbol. O algo así.

Si un techo verde es como una jardinera gigante, hacerlo en menor escala podría ser también una solución. Después de todo, eso contribuiría de igual forma a limpiar el aire y, si bien no reduciría las temperaturas del lugar en el que se encuentra, es una opción muy útil, pues se pueden sembrar especias o plantas comestibles pequeñas.

Mi pequeño intento de sembrar

Ya antes mi papá y yo habíamos intentado sembrar algo en casa, pero luego nos olvidábamos de las plantas y estas no pasaban a ser más que retoños. Esta vez no fue la excepción. Plantamos semillas de ají, cebolla, cebollín y pepino, y sumé algunas otras plantas decorativas que ya teníamos desde hace tiempo al experimento. Luego de una semana y media, los únicos cultivos que sobrevivieron a nuestro poco cuidado fueron la cebolla y el cebollín, ambos luchadores, y las plantas decorativas, que creo que ya estaban acostumbradas a mi falta de esmero.

Me quedo con la espina de no haber cumplido mi meta de hacer un techo verde correctamente, pero al menos hice algo parecido que ayuda de alguna forma al medio ambiente. La próxima vez, tendré que evaluar mi agenda antes de intentar hacer un techo verde, pues definitivamente es un proyecto que requiere algunos meses de preparación y mucho cuidado posterior para que funcione. Si tienen el tiempo, las ganas y la disponibilidad, y quieren hacer un techo verde para ayudar al planeta, tomen en consideración todos mis desaciertos y piensen en lo más simple primero, piensen en plantar un árbol.

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