Todo lo que está mal con el "Gay for Pay"

Todo lo que está mal con el «Gay for Pay»

En la ola de críticas que Hollywood está recibiendo como una lluvia de granizo en pleno Cordonazo de San Francisco, las nuevas acusaciones señalan a la industria cinematográfica por un fenómeno que han decidido llamar “Gay for Pay”.

Un término que condensa la tendencia de Hollywood de preferir actores heterosexuales en roles prominentes de la comunidad LGBT.

Es decir, la práctica de poner actores heterosexuales a actuar de personajes gays para hacerlo “más llevadero” para las audiencias mainstream.

Ejemplo: Moonlight, Carol y, en la última línea de acusaciones, Call Me By Your Name.

Así que, vamos a concentrarnos en la premisa de este “problema”: los actores, productores y ejecutivos están siendo atacados porque solo está permitido pretender que eres gay, si eres realmente homosexual.

Siguiendo esta misma línea de pensamiento, solo tienes permitido pretender que tienes cáncer, si padeces la enfermedad; o actuar como Batman, si eres un superhéroe multimillonario.

Además, una de las quejas más frecuentes es que, dichos actores, obtienen Oscars por personificar personajes homosexuales. Como en 1994, Tom Hanks ganó el premio de la Academia por Mejor Actor por su personaje en Philadelphia; en el 2004, Charlize Theron por Mejor Actriz en Monster; en 2006, Phillip Seymour Hoffman por Capote; y en el 2009, Sean Penn por Harvey Milk, en Milk.

¿Quizás porque ese es el chiste de la actuación? ¿Actuar?

Claro, esto no es mutuamente exclusivo. Sí sería genial ver a un representante de la comunidad gay recibir un premio por su trabajo, pero eso no significa que un heterosexual no lo merezca.

De hecho, existen muchos actores abiertamente gays que han participado en la industria en papeles que no tienen nada que ver con su preferencia sexual.

Porque, dentro de todo, la representación en Hollywood es importante, por supuesto; y hay un vacío que no podemos ignorar porque es más hondo que el Salto Ángel. Sin embargo, no es blanco o negro, es un gris que solo debería pedir inclusión en todos los roles, no solo en los que le permitan al actor ser él mismo.

Ya que todo depende de que es lo mejor para el personaje. Ser gay es solo una parte de lo que la persona es; por lo que es, tanto egoísta como poco profesional, pensar que un actor tiene que obtener el papel solo por lo que son, en vez de lo que pueden llegar a ser.

En tal caso, el problema no debería ser los heterosexuales actuando como gays, sino sobre la lucha de los actores de LGBT en la industria.