Las mujeres y el alcohol: ¿están buscando sexo?

‘Ella está buscando coger, mira como bebe ese trago’

La música está alta, las luces tenues y entre la multitud de la fiesta está una mujer parada en una esquina bebiendo una cerveza, sola, sin hablar con absolutamente nadie de los que la rodean, ¿qué piensas de inmediato: ella busca tener “acción” o simplemente está disfrutando sola? Esa es una disyuntiva que se plantearon en She Looks Like She’d Be an Animal in Bed: Dehumanization of Drinking Women in Social Contexts, un estudio realizado en el 2018 para poder entender la impresión que genera esta situación y por qué esta es diferente a la que causaría un hombre estando en la posición de la joven.

Los resultados que obtuvieron de la investigación hacen un llamado de atención a cuestionarnos la manera en que la sociedad está constituida y la evidente desigualdad entre el sexo masculino y femenino. En la conclusión se cuestiona: ¿por qué una mujer es vista como “fría, calculadora y sexualmente disponible” nada más por estar con un mojito en un bar, mientras que un hombre solo simplemente está disfrutando del momento? ¿Acaso eso es un verdadero indicio de que ella está buscando a un compañero de “aventuras” para la noche?

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¿En qué consistió el experimento?

Ejecutaron tres pruebas. En la primera, objetivos masculinos observaron dos fotografías de una mujer llamada Sam para describir qué tan intoxicada se veía en los retratos. La diferencia estaba en que ella aparecía con una botella de cerveza en uno de ellos y con una de agua en el otro. En la segunda, usaron a participantes masculinos y femeninos para analizar imágenes con la misma distinción de los envases. Pero esta vez Sam aparecía en unas y en otras un hombre tomaba su posición. En la última prueba, usaron únicamente las fotos de la joven con distintas cantidades de recipientes de cerveza y agua junto a un estatus de Facebook que decía  “Four drinks in! Ha ha, keep it coming! Hooray for the weekend!” (“¡Cuatro tragos dentro! Ja, ja. ¡Que sigan viniendo! ¡Hurra por el fin de semana!”). De esa manera buscaron descifrar cómo la veían, si creían que estaba sexualmente disponible y analizaron los niveles de deshumanización en los comentarios.

Sam con una cerveza
Abigail Riemer
Sam con una botella de agua
Abigail Riemer

Todo eso dio como fruto que los investigadores notaran que en realidad la gran mayoría de las personas estudiadas veían de manera negativa a Sam en las instantáneas donde ella aparecía con una cerveza en la mano, cosa que no sucedió con el hombre. Al percibirla en estado de embriaguez, la describieron como “menos humana” y se le atribuyeron términos como “fría”, “superficial”, “vacía”, “no sofisticada”, “poco inteligente” y hasta “inmoral”. Además de eso se le connota el hecho de que ella está “sexualmente disponible” y que posiblemente esté buscando tener un encuentro sexual casual. Pero, ¿por qué se le atribuyen tantos aspectos desfavorables a las mujeres mientras que para los hombres beber es algo normal y hasta cae en lo genial?

El síndrome del ‘Macho Man’

En la sociedad está el constructo social de que todos los hombres tienen que ser como la canción de Village People que dice: “I gotta be a macho man / Macho macho man” (“Tengo que ser un hombre macho / Hombre macho macho”). Y eso se ve reflejado en muchas conductas que se le imponen a ellos, como la creencia de que un hombre “hecho y derecho” no puede llorar o mostrar sentimientos, es frío y distante, solo quiere tener sexo, no le interesa el amor y bebe como un marinero. Son cosas que sabemos que no son verdad, pero que a pesar de que hayamos cambiado nuestros pensamientos como sociedad, se continúan inculcando en los niños pequeños.

Mientras tanto, las mujeres tenemos que ser frágiles y bonitas, sutiles y nada ofensivas. No podemos beber, sentir deseos sexuales, hablar de la menstruación, ser amistosas con los hombres, mostrar mucha piel o decir groserías porque “es feo” y “arruina nuestra reputación”. ¿Qué c*ño? Esos son pensamientos retrógrados que se han mantenido durante siglos y que se han estado intentando romper desde hace décadas. Es sorprendente que aunque se hayan cambiado muchos aspectos culturales, igual se mantengan esas ideas denigrantes en secreto con comentarios y conductas machistas. 

Está mal visto por todos que la joven Sam se comporte como un “macho man” al querer tomar ron con sus amigas mientras baila un sábado en la noche, por lo que terminan dándole calificativos negativos como “p*ta”. Se les olvida que las mujeres somos humanas y tenemos las mismas necesidades que los hombres, por eso un elemento como el licor no debería ser un únicamente de un sexo. Debemos parar los pensamientos extremistas creados para obtener una percepción de dominancia de un género sobre otro.

¿El alcohol hace que las mujeres pierdan ‘la decencia’?

Otro resultado que hay que discutir es el de la deshumanización, aspecto que fue analizado por los realizadores de la investigación Sex Roles: A Journal of Research con la teoría de Haslam sobre ese tema. Esta se encuentra definida en el texto como “el proceso mediante el cual unos niegan completamente la humanidad en otros”. En el estudio esto fue asociado con los niveles de intoxicación por alcohol dado que las bebidas desinhiben a los consumidores, lo que genera que muestren sus verdaderos instintos, como indican en otro informe de 1988. Esos efectos del licor pueden provocar una reacción negativa en los que rodean al intoxicado, generando comentarios acerca de la disponibilidad sexual y el interés en el sexo casual de la mujer alcoholizada porque muchas veces “se ponen cachondas y pierden la decencia”, según muchos.

Una noche cool de birras con nuestros amigos se puede tornar en un desastre si nos conseguimos con alguien que esté empeñado en esa creencia de que somos “fáciles” al tener un mojito en la mano. Podemos terminar siendo acosadas o abusadas sexualmente por no querer acceder al capricho de alguien cuando solo queríamos compartir un rato bebiendo. Todo porque el alcohol hace que las mujeres sean deshumanizadas y vistas como un objeto o un animal. Los hemos visto en películas y sabemos que pasa en la vida real, aunque no nos haya sucedido —o sí— a nosotras.

La investigación nos dice algo importante y es que hay que erradicar el pensamiento de que si Sam bebe alcohol, significa que está buscando tener sexo porque no es así. Muchas veces ella solo quiere pasar el rato hablando con sus amigos, otras está con su pareja a pesar de que luzca “soltera” y por último, también puede ir sola porque quiere disfrutar de un trago. Que una niña beba, use ropa corta y ajustada, muestre mucha piel o diga cosas obscenas no significa que quiera tener sexo contigo o con alguien más. No sabemos qué rayos sucede por la cabeza de cada quién y por eso no deberíamos asumir cosas o presionar a los demás para conseguir lo que queremos, sobre todo si esto implica aprovecharse de su estado de ebriedad. 

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