Cómo Linda Loaiza expuso los monstruos de Venezuela

Una pesadilla de hace más de 17 años, encuentra puesto en los periódicos de febrero de nuevo, no para relatar las atrocidades de un crimen, sino para narrar una promesa de justicia al caso de Linda Loaiza.

Secuestrada por más de 4 meses, golpeada, desfigurada, con quemaduras, mordeduras, desnutrida y violada vivió una joven merideña de 18 años llamada Linda Loaiza, a manos de Luis Carrera Almoina en el año 2001. El calvario de la joven estaba apenas empezando cuando fue rescatada ese 19 de julio de un apartamento en Los Palos Grandes.

El crimen no se hizo famoso solo por las atrocidades que “El Monstruo de Los Palos Grandes” le hizo pasar a Loaiza, sino porque el camino judicial para incriminarlo como el delincuente violador que es, se convirtió en una prueba contundente de un sistema judicial corrupto, mentiroso y en definitiva contundentemente cruel, que se encuentra en Venezuela.

Un par de años en libertad condicional y luego seis años en El Rodeo, para los jueces del caso pareció ser suficiente tiempo de pena para Carrera Almoina, a quien nunca se sostuvo culpable por los cargos de violencia de género.

Más de 50 jueces rechazaron el caso, más de un año interna en una clínica para tratar de recomponer el cuerpo de Linda, más de una década de lucha y más de una persona corrupta contra la que luchar; son demasiados “más” en un caso que en cualquier país civilizado sonaría como un mal logrado capítulo de Criminal Minds.

La luz de esperanza se asoma cuando después que todas las instancias del gobierno le fallaran a Linda, la víctima pudo llevar su caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH). Linda Loaiza es la primera venezolana que demanda al Estado ante ese tribunal internacional por un caso de violencia contra la mujer y su caso, más allá de ser contado, debe servir para que reflexionemos.

Para que abramos los ojos una vez más ante la realidad demoníaca que vive Venezuela y así entendamos cómo luchar contra ella como mujeres, ciudadanos y venezolanos.

No hicieron caso a la hermana de Linda cuando denunciaba que su hermana estaba raptada por Luis Carrera Almoina

La policía no consideró que la desaparición por más de 3 meses de Linda y las llamadas por parte de su raptor que literalmente decía “Linda no va a volver”, eran merecedoras de investigación.

Luis Carrera Almoina es proveniente de una familia de intelectuales, hijo de un antiguo rector universitario, Gustavo Carrera Damas, quien tiene estrechos lazos en el gobierno venezolano

Por lo que no resulta una sorpresa que cada paso judicial en su incriminación haya sido entorpecido por decir lo mínimo. Unos 50 jueces rechazaron el caso y Carrera Almoina fue absuelto de los cargos de violación. Su padre siempre alegó que nada tenía que ver su posición con los hechos y que todo era un “show mediático”.

Los paraderos de Carrera Almoina son desconocidos

Eludiendo ser visto ante la comunidad internacional como el delincuente que es.

El TSJ abrió en 2016 el caso

Pero Loaiza declarando su desconfianza en las instituciones venezolanas, prefirió acudir a una corte internacional.

El cargo por el que se demanda al Estado venezolano es responsabilidad por violación a derechos humanos

En palabras de Loaiza para BBC Mundo: «Lo que le pedí a la corte es que el Estado venezolano sea declarado responsable por la violación a los derechos humanos, porque no cumplió con la debida diligencia ni garantizó el debido proceso. Además hubo violación de mi integridad personal y de mi familia».

La razón por la que Carrera Almoina fue absuelto de los cargos de violación fue porque su defensa en algún momento del juicio sostuvo que Linda Loaiza se veía involucrada en una red de prostitución

El hecho nunca se pudo comprobar y aún así afectó la sentencia del acusado. Este hecho atroz y poco ético sirvió para que la CorteIDH admitiera el caso.

“Las pruebas complementarias promovidas por la defensa relacionadas con las supuestas actividades de trabajo sexual de la víctima, así como sobre la supuesta relación sentimental que había sostenido con el señor Carrera Almoina, fueron utilizadas para desvirtuar la credibilidad del testimonio de Linda Loaiza López y atribuirle una determinada conducta sexual previa que, conforme a la propia normativa penal aplicable, la hacía de menor valor o implícitamente merecedora de las agresiones recibidas”

Lo que se busca con esta denuncia es que el Estado venezolano, además de la reparación a Linda y su familia por los daños y circunstancias que han vivido estos años, se brinden datos sobre violencia de género en el país

Actualmente encontrar cualquier tipo de cifras en Venezuela, mucho más si se trata de crímenes, es una tarea casi imposible si no se llevan investigaciones propias entre sombras y escondidos del gobierno, por tanto de ser este aspecto tomado en cuenta para la sentencia, varias organizaciones para la defensa de la mujer se verían beneficiadas.

El pasado 6 de febrero tomó lugar el juicio en Costa Rica y las declaraciones quedan cortas según Loaiza en comparación a lo que ella vivió en su secuestro y los humillantes años posteriores

La sentencia será dictada en el lapso de un año y tal vez así, casi dos décadas después de haber sufrido tratos inhumanos, Linda Loaiza pueda recibir un poco de justicia.

La importancia de este suceso no solo se limita a la rectificación en la historia de Linda, sino a demostrar que las injusticias y crímenes que son cometidos dentro de Venezuela no necesariamente se van a quedar callados bajo las influencias de unos pocos delincuentes.

Una tierra que se supone es de todos y termina siendo de nadie, donde se atropellan los derechos de los venezolanos en casi todos los aspectos a cada momento del día, logró ser expuesta gracias a una mujer sin miedo de hablar por lo que es correcto.

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