Un cuento de terror machista: las mujeres ganarán lo mismo que los hombres

Un cuento de terror machista: las mujeres ganarán lo mismo que los hombres

Si te enteraras que en el puesto de tus sueños, en la empresa que toda tu vida quisiste trabajar, te pagan casi la mitad de lo que le pagan a un hombre con la misma responsabilidad que tú y que, además, no puedes aspirar a algún tipo de ascenso, ¿lo aceptarías? En muchos países es probable que sí. No tendrías muchas opciones tampoco.

Sin embargo este es uno de los monstruos contra los que la posmodernidad intenta luchar. Pues ya estamos viejos para la gracia. Algunos países ya se están dando cuenta que con más diversidad de género y mayor presencia femenina en las juntas directivas, hay mayor rendimiento, rentabilidad y prevención de la bancarrota en la empresa.

Recuerdo el primer episodio de la serie Mad Men en el que Peggy Olsen es introducida en el grupo de las secretarias de la agencia y todas sugirieron que usara una falda más corta, pues aumentaba la simpatía del jefe (obviamente hombre). Así era en los cincuenta y la realidad ha cambiado solo un poco. Pero ha cambiado y eso es algo.

Las mujeres hemos probado que tenemos las mismas capacidades que un hombre para llevar a cabo los distintos cargos que un hombre. No tendremos pelotas, pero tenemos algo mucho más fuerte y esos son ovarios. Lo que nos ha permitido desde la época de la Segunda Guerra Mundial asumir sus responsabilidades y además las nuestras sin resbalarnos. Sin embargo, ese esfuerzo pocas veces se ve reflejado en las quincenas salariales de más de la mitad de las mujeres trabajadoras del mundo.

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Hasta hace poco pudimos ver cómo a la actriz Michelle Williams le pagaron apenas mil dólares por volver a filmar las mismas escenas que Mark Wahlberg para All the Money in the World. Después del escándalo de Kevin Spacey, quien participaría en la película, tuvieron que volver a filmar muchas escenas de la película sin él. Mark recibió 1.5 millones de dólares por casi la misma cantidad de escenas de acuerdo con The Guardian.

Si eso pasa en Hollywood, imagínate en el resto del mundo.

¿Qué está pasando con el salario en el resto del globo?

Desde el 2006 el Foro Económico Mundial ha llevado a cabo estudios para publicar el Índice Global de la Brecha Salarial de Género. Se encarga de saber qué tan grande es la diferencia en la participación de los hombres y las mujeres en áreas como la salud, la educación, la política y por supuesto, la economía. En esta última área está lo que nos interesa aquí que es la brecha salarial de género, que involucra el número de líderes y su actividad en el lugar de trabajo.

El año pasado, se hizo claro un retroceso en cuanto a la paridad a los pagos salariales. Fue la primera vez que pasó en diez años, de acuerdo con Clarín. Eso no impidió que el Foro Económico Mundial reportara que el primer país en el mundo con menor brecha salarial es Islandia, seguida por Finlandia, Noruega y Suecia. Y de los países con mayor diferencia destacan los de América Latina (padres del machismo): Brasil, Chile y México.

Según el periódico El País, en América Latina y el Caribe, solo el 4.2% de los directores ejecutivos son mujeres. Y de 14.412 empresas, solo el 21.4% tiene mujeres en cargos de alto rango. En cuanto a diferencia de salario entre hombres y mujeres, ellas pueden ganar hasta un 40% menos que ellos.

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Por otra parte, la buena noticia es que en el 2016 Venezuela se posicionó como el país con menor brecha salarial en Latinoamérica, según la BBC. Irónico que con esta crisis el menor problema sea la diferencia de ganancia entre hombres y mujeres, pues al parecer es mejor ser pobres todos, sin diferencia de género.

¿Se está haciendo algo al respecto?

Algo importante para premiar la igualdad de esfuerzos en el mundo laboral, es la participación en conjunto tanto del sector privado como del sector público. Pues es algo que los beneficia a ambos. Crear políticas de transparencia y políticas para cerrar la brecha son acciones que disminuyen y sirven como ejemplo para una igualdad de género.

Por ejemplo, Islandia. A principios de este año, se convirtió en el primer país con una ley que exige a las empresas demostrar que sus empleados cobran el mismo sueldo por el mismo trabajo realizado, sin importar el género, la sexualidad, la nacionalidad o la etnia. Un paso importante por parte del sector público según El Mundo.

En otro lugar está Reino Unido, que hace unas semanas tomó la iniciativa asumir la transparencia y hacer públicos las diferencias salariales de género en empresas con más de 250 empleados. El reporte informó que en Goldman Sachs, la diferencia es de hasta un 54%, Karen Millen de un 49% y Telegraph Media Group de 34%. Pero supongo que asumir la existencia de una brecha marcada es el primer escalón.

Hay otras iniciativas y organizaciones no gubernamentales que se están encargando de concientizar a empresas tanto públicas como privadas de hacer cambios en sus estructuras predominantemente masculinas. Una de ellas es el Banco Internacional de Desarrollo (BID) que ya está incluyendo en su lista a nombres como Sodexo, Codelco y Telefónica. Teniendo además a Chile, Panamá, Argentina y Perú en la mira (otros países con una marcada brecha salarial).

Dicho esto, ¿cuánto falta para tener el mismo salario de un hombre a nivel global?

De acuerdo con El País y la organización International Women’s Day, falta un aproximado de 200 años (217 para ser exactos) para alcanzar una igualdad de género en cuanto a salario y participación laboral. Sin embargo por eso existen campañas como #PressForProgress y organizaciones dispuestas a presionar por un pronto cambio en los reportes del Foro Económico Mundial.

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Hasta entonces, ¡a echarle ovarios!