Tu vagina puede con todo, incluso con la crisis en Venezuela

Solo falta la capa y el disfraz de ‘Súper Vagina’

El cuidado de nuestra salud empieza a ser una responsabilidad propia cuando entendemos que para tener una vida larga y próspera debemos ocuparnos de nuestro cuerpo. Cuando digo que “empieza a ser una responsabilidad propia”, me refiero a que de pequeños, papá y mamá se encargaban de las idas al pediatra, de pagar las vacunas y en el caso de nosotras niñas, de llevarnos al ginecólogo luego de que nos desarrolláramos. Al convertimos en mujeres cuasi independientes con trabajos y estudios profesionales que se preocupan por verse bellas, también tenemos que dedicarle tiempo a nuestra salud.

La palabra salud —para cualquier mujer que decide estar en sintonía con su cuerpo y mente— abarca desde ir al psicólogo, hacer ejercicio y visitar al nutricionista, hasta cumplir con la cita anual del ginecólogo. Sin embargo, en un país como Venezuela, donde el servicio de agua y electricidad pasó a ser un privilegio y la escasez de medicamentos es un problema constante, las probabilidades de contraer una infección son altísimas.

Según la Organización Mundial de la Salud, los últimos datos sobre Venezuela apuntan que para el 2015 se tenían registrados 136.402 casos de malaria, enfermedad que es transmitida a través de un mosquito y puede ser mortal. Ahora, un estudio titulado Crisis humanitaria de Venezuela, resurgimiento de enfermedades transmitidas por vectores e implicaciones para la propagación en la región, publicado por una revista científica llamada The Lancet, además de nombrar otras enfermedades, afirma que para 2016 en Latinoamérica se registraron 875.000 casos de malaria y uno de cada tres provenía de Venezuela. Al año siguiente, los contagiados aumentaron un 71%, llegando hasta los 411.586. En este informe también se hace énfasis en que en el año 2014 el Gobierno de Venezuela dejó de publicar un Boletín Epidemiológico, el cual divulgaba cada semana las últimas noticias relacionadas a este campo desde 1938. Por ende, nuestro país, además de ser una amenaza de pandemia para otros de la región, no cuenta con un registro ni control gubernamental de las enfermedades e infecciones que están surgiendo en él a causa de las condiciones sanitarias.

OEA

Otras enfermedades relacionadas de primera mano con el agua contaminada son la hepatitis, el dengue y la diarrea. En cuanto a la primera, según el infectólogo venezolano Julio Castro, el brote de esta enfermedad ha ido aumentado de manera alarmante desde hace tres años porque el agua no está lo suficientemente limpia. Además de esto, existe una falta de vacunas contra la hepatitis, de acuerdo a lo que afirmó en una entrevista para Fedecámaras Radio. A esto se suma el hecho de que no se tiene ningún tipo de información oficial referente a las cifras de afectados en el país. Por esta razón, tanto el lavado correcto de los vegetales y frutas como hervir el agua al menos veinte minutos antes de tomarla son medidas esenciales para el que reside en Venezuela en estos momentos.

Al escuchar tanto sobre las precauciones que hay que tomar y casos de enfermos, las mujeres que nos encontramos dentro de esta latitud tenemos el triple de cautela al ocuparnos de nuestra zona íntima. Así que mi persona y todas las mujeres que quieren mantenerse sanas nos preguntamos: ¿la salud de mi vagina está relacionada con el deterioro del país?

Para respondernos esta pregunta conversamos con Bethania Allen, médico ginecobstetra especialista en fertilidad de la Clínica El Ávila en Caracas, quien afortunadamente para nosotras nos respondió que no hay ningún tipo de relación: “Parece mentira, pero uno de los problemas que tiene la mujer venezolana a nivel ginecológico es que es demasiado aseada. La vagina tiene su microbiota —bacterias y hongos— y su pH perfectamente controlados, y muchas veces con el exceso de higiene alteramos esa armonía natural que posee nuestro cuerpo”.

Para sorpresa de muchas, lo que la doctora Bethania nos quiere demostrar es que el hecho de que se hayan disparado alertas de epidemias y enfermedades mortales que estaban erradicadas y han vuelto a aparecer debido a las condiciones en las que se encuentra Venezuela, nuestra parte íntima no es más propensa a sufrir de alguna de estas. Incluso el aseo constante con una gran variedad de productos en nuestra zona íntima suele terminar en reacciones alérgicas o en infecciones.

¿Los problemas de higiene con el agua específicamente no afectan la salud de nuestra vagina?

No, porque tú no te estás tomando esa agua. Las infecciones vaginales no son transmitidas de esa forma. Realmente la pureza del agua no tiene tiene tanto peso.

¿Y si me estoy bañando en el Río Guaire?

Bueno, claramente puedes terminar con una reacción dermatológica. Sin embargo, no te va a dar una candidiasis porque te bañes en este río contaminado. Las infecciones de transmisión sexual —VPH, VIH, verrugas genitales, sífilis, gonorrea y clamidia, entre otras— o las bacterias como la candidiasis o la gardnerella no tienen ningún enlace directo con la limpieza del agua o el deterioro del país. Bañarte en el Río Guaire hará que te salgan otras múltiples infecciones en el resto del cuerpo, pero ginecológicamente hablando, no te contagiarás de ninguna infección vaginal.

A pesar de esto, la crisis sanitaria en Venezuela sí ha provocado que el hongo llamado cándida auris —del cual proviene la candidiasis— haya tenido ciertas apariciones recientemente. Jaime Torres, jefe de la sección de enfermedades infecciosas del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, comentó a la BBC que en 2013 se presentó el hongo en varios bebés que fallecieron y que además no todos los casos de afectados han sido publicados. «No creo que vayamos a vivir una epidemia de candida auris en Venezuela, pero sí creemos que puede ser una causa de infección en pacientes que ya están enfermos», afirmó Torres.

Pero ahora, hablando específicamente del hongo que se encuentra en la vagina, la candidiasis es más común de lo que pensamos y está relacionada con la humedad de nuestra zona íntima. La doctora explica que esta infección “es muy común en las mujeres que se quedan con la ropa interior o el traje de baño húmedo, es algo frecuente entre las personas que van mucho a la playa”.

¿Cómo puedo prevenir estas infecciones?

Usando condón y yendo al ginecólogo porque son enfermedades que se obtienen por transmisión sexual.

¿Entonces debemos tomar algún tipo de medidas frente a la crisis?

Principalmente cumplir con la higiene básica. Es importante no utilizar el mismo jabón con el que nos lavamos el cuerpo en la zona íntima, sino uno con el pH neutro. Si por la situación del país no se puede comprar el producto necesario, pues entonces el agua de manzanilla es una buena opción. Por supuesto, también es fundamental lavarse las manos cada vez que se pueda, cambiarse la panty del traje de baño mojada cuando estés en la playa o la piscina, y cumplir con la visita regular al ginecólogo.

La situación en Venezuela es la siguiente: si el servicio de agua escasea, si los procesos de limpieza de agua no se están cumpliendo, si no tienes luz para que el agua bombee por las tuberías y no tienes los ingresos para adquirir medicinas o los productos de higiene personal, es bastante probable el contagio de distintas infecciones. Ahora, gracias a que nuestra vagina conserva su limpieza naturalmente —y también porque es superpoderosa—, mientras el área genital no tenga un exceso de suciedad o, al contrario, de aseo, estará libre de amenazas relacionadas con la crisis de salud que enfrenta nuestro país.

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