No es el fin para la industria del entretenimiento
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Una pandemia no es el fin del mundo para la industria del entretenimiento

Los cambios que veremos en el entretenimiento a partir de ahora

La cuarentena forzosa para prevenir el avance de la pandemia también significa que las producciones programadas para los próximos meses no saldrán ni serán grabadas, lo que se traduce en uno de los golpes más duros que la industria del entretenimiento ha tenido que sufrir hasta ahora. Sabemos que el encierro ha tenido efectos negativos para todos y las empresas productoras de contenido intentan sortear las consecuencias económicas que esto trae consigo de formas más creativas. Dentro de tanta incertidumbre, se reabren discusiones olvidadas y se da una nueva mirada a lo que podría ser este negocio en el futuro.

En este momento, las disqueras y productoras de eventos, entre otras empresas cuya mayor fuente de ingresos son las presentaciones en vivo, han recibido un duro golpe. Si a esto le sumamos todos los sectores relacionados, como el de turismo, catering y servicios técnicos, entre otros, tenemos una economía gravemente herida en busca de una solución. 

Mientras tanto, las casas productoras de cine y televisión son tal vez las más afectadas, pues están perdiendo millones de dólares y dejando sin trabajo a cientos de empleados, técnicos, guionistas y productores que dependen de la industria cinematográfica. De acuerdo con CNBC, los ingresos de esta han disminuido enormemente, ya que pasaron de estar alrededor de los $60 millones a ser poco más de $5 millones debido al cierre de las salas de cine. Esto golpea al sector como nunca, pues el 42% de los ingresos que este percibe vienen de la venta de entradas en cines. Es por esto que las acciones de empresas como AMC y Cinemark cayeron hasta un 50%. Adicionalmente, The Hollywood Reporter estima que la pérdida monetaria para la industria del cine es de $5 billones alrededor del mundo. 

Esto nos pinta un panorama bastante gris, aunque no es nada que no se haya visto antes. En 1918, otra pandemia distinta afectó a Hollywood en un momento en el que la industria del entretenimiento dependía aun más de su presencia en cines. En History of the American Film Industry, Benjamin Hampton narra cómo la influenza de finales de la década de 1910 ocasionó que, como hoy, los cines cerraran en todo Estados Unidos, por lo que la producción de películas se detuvo casi por completo a causa de la poca demanda.

industria del entretenimiento 1918
Cartel oficial de Under Four Flags (1918), largometraje bélico de la época
World Film Corporation

Cuando terminó la Primera Guerra Mundial y el brote de influenza bajó, las personas inmediatamente perdieron interés en los largometrajes bélicos, los cuales constituían la mayoría de las producciones realizadas hasta el momento. Se creía que la industria no se recuperaría y solo algunas compañías productoras sobrevivirían. Al final, esto sirvió como una prueba de fuego para los estudios más grandes, que se transformaron en el Hollywood que conocemos hoy.

Así como en ese momento se pensó que este sector no volvería a ser el mismo, actualmente no podemos evitar sentir que la industria del entretenimiento no se va a recuperar de esto, aunque no sea así. Puede que no podamos salir al cine, pero tenemos una serie de plataformas de streaming y más de un dispositivo para mantener a flote una parte de este sector.

Hoy en día, el valor de Netflix como empresa ha subido de manera exorbitante y la demanda de otros canales de streaming como Amazon Prime, HBO y Hulu aumenta cada día. Esto da a las productoras una salida viable para el estreno de sus filmes y, al mismo tiempo, revive la discusión sobre la legitimidad de las películas distribuidas por dichos canales para ser nominadas a los Óscar, a la que Steven Spielberg se opuso abiertamente.

Ahora que la distribución digital prueba ser la única solución para las producciones que pretenden estrenarse durante la cuarentena, la Academia ha tenido que flexibilizar un poco sus criterios, pero no demasiado. Recientemente, las normas que dictaminan los criterios de nominación para los Óscar cambiaron para hacer elegibles películas que se estrenen en plataformas de streaming, pero solo si estas ya tenían previstos sus estrenos en cines y si se presentan según lo establecido en caso de que las salas vuelven abrir sus puertas. Muchas otras organizaciones encargadas de entregar galardones también han pensado en esto y han habilitado servicios de streaming para sus miembros como una forma de mantener la agenda de la temporada de premios 2021.

Hasta ahora, solo la cadena Universal ha tomado la iniciativa de estrenar sus películas más recientes en plataformas de streaming. Trolls World Tour fue la primera cinta que lanzaron, seguida de sus más recientes producciones: The Hunt, The Invisible Man y Emma. Debido a su capacidad de adaptación tan rápida, el canal ha recibido muy buenas críticas por parte de las audiencias, que apoyan la distribución de más contenido on demand.

industria del entretenimiento Trolls
Trolls World Tour
Universal

El lado no tan negativo de la pandemia 

Mucho se ha dicho sobre los desastres que ha causado el coronavirus, pero poco, por no decir casi nada, vemos acerca de las soluciones creativas que se han ideado para darle la vuelta al asunto y sacar algo provechoso del encierro. El streaming ya ofrece opciones viables para el cine y también es un canal que la industria musical ha utilizado en los últimos años con mucho éxito, solo hay que ver la creciente importancia de Spotify en el medio. Sin embargo, eso no es todo, la cuarentena presenta una oportunidad para que los artistas exploten los límites de su creatividad.

Esto es algo que podemos ver en todas las áreas de la industria del entretenimiento. Más que para hacer lives de reencuentros entre los integrantes de elencos de series y películas, algunos artistas están usando su tiempo en casa para crear conceptos interesantes. Twenty One Pilots juega con la distancia social en el video de Level of Concern, pues se trata de una pieza casi documental producida desde las casas de cada uno de los integrantes y realizada con un mínimo apoyo de sus familiares. La narrativa consiste en que ambos artistas graban su parte del video y la envían al otro por correo en una memoria USB. El chiste viene al final, cuando descubrimos que ambos son vecinos. Tal ha sido el éxito del video que esta canción ya está siendo llamada el himno de la cuarentena. 

Level of Concern de Twenty One Pilots
Level of Concern de Twenty One Pilots
 Fueled by Ramen

Por otro lado, Bella Hadid compartió a través de su cuenta de Instagram la experiencia de hacer una sesión de fotos para Vogue Italia a distancia. En las imágenes, se ve a la modelo posar con la asistencia de personas del equipo de producción de la revista a través de FaceTime. Esto es una prueba más de que el talento puede brillar incluso en lo que pensamos que es la más precaria de las situaciones. 

La animación también ha probado ser un terreno inexplorado, pero con muchas recompensas para los realizadores audiovisuales. La serie The Blacklist ha marcado la pauta para ello al convertir los últimos episodios de su séptima temporada en una novela gráfica, animada a distancia, supervisada por el equipo de producción a través de reuniones por Zoom y realizada con las voces de los actores, las cuales son grabadas desde sus teléfonos

Escena animada de The Blacklist
Escena animada de The Blacklist
NBC

Asimismo, esta es una oportunidad para que veamos producciones independientes de mucho valor con otros ojos. Dado que el rodaje de grandes producciones se ha cancelado o detenido hasta previo aviso, los realizadores podrían volver a ideas más simples, aunque no menos valiosas. Tomemos el caso del documental iraní This Is Not a Film (2011), el muestra el día a día del cineasta Jafar Pahani en arresto domiciliario. La película llegó de forma clandestina a los festivales de cine más importantes y su concepto tiene gran relevancia ahora, ya que demuestra que estar encerrados no es el fin del mundo. De hecho, esta situación podría conllevar un cambio muy necesario en la industria del entretenimiento.

Gran parte de Hollywood está conformado por freelancers y trabajadores que viven al día, así que la mayoría no califica para recibir las ayudas que el gobierno ofrece a desempleados y, en ocasiones, tampoco pueden acceder a un seguro médico si no son parte de la nómina de una empresa. Se trata de una situación que las personas en la industria del entretenimiento han estado reclamando desde las protestas de escritores en 2007. No obstante, compañías como Netflix están creando fondos para los empleados en paro como solución y, recientemente, el gobierno de Estados Unidos aprobó una ley que permite a los trabajadores independientes aplicar a estos beneficios por desempleo que anteriormente demandaban. 

En consecuencia, vale la pena pensar en la pandemia como una cataclismo para nuevas ideas y cambios que mejoren la industria del entretenimiento. No se trata del fin del mundo, aunque definitivamente nuestros hábitos y la forma en la que consumimos contenido se están transformando. Por ahora, las soluciones apuntan a producciones independientes y servicios de streaming, pero hay toda una serie de oportunidades mientras esperamos por nuevos estrenos que vendrán cuando los cines abran sus puertas y por eventos en vivo que nos permitan volver a vivir la emoción de cantar a todo pulmón en un recinto lleno de gente.

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