Por qué no veré los Grammys más

Desde muy pequeña he sido aficionada de la música, en mi casa se aprecia de forma diferente. Los fines de semana se disfrutaban los mejore discos de variados artistas desde el rock hasta el pop por horas. Puedo decir que tuve una buena educación musical escuchando distintos géneros y melodías.

Mi familia no dudaba en regalarme discos y yo no dejaba de comprar en cuanto iba creciendo; para mí, son un tesoro. Además, canto, entonces se podrán imaginar lo que significa la música en mi vida.

Los Grammys siempre fueron mis favoritos. Poder ver a los artistas presentándose en vivo y ganando un gramófono era espectacular; tenían la fama de solo traer el mejor talento, a los que se les podía llamar “artistas” y premiar a las mejores producciones.

Hace ya algún tiempo iban más artistas, el show era más dinámico y nadie se quejaba por los premios que se entregaban. Ahora, es un desastre, parece un chiste de mal gusto.

Para una persona que es amante de la buena música, los Grammys parecen un show de Hollywood cualquiera. Perdieron credibilidad y confianza.

Si no se han dado cuenta desde ya unos años han comenzado a faltar artistas importantes, ahora solo van los mismos. ¿Eso no quiere decir algo? Y no tiene nada que ver con que no hayan sacado un disco o no hayan sido nominados. Antes, eran tan prestigiosos que igual iban para disfrutar del espectáculo.

No vi a los artistas nuevos que están dando de qué hablar, que son muchos y la mayoría tienen 18 años para arriba, como nosotros. Fueron a la gala solo unos cuantos como Halsey y Daya. Es indispensable que nuevos talentos tengan minutos en pantalla, son el futuro y son protagonistas de los nuevos sonidos que están comenzado a obtener popularidad.

Este año esperaba mayor diversidad, luego de los acontecimientos mundiales se exige unos premios con mayores representaciones y estilos de música. Artistas de géneros totalmente opuestos pero que se unieran en una noche. Para mi sorpresa, eso no sucedió. Solo fueron los mismos de siempre que ya de por sí, aburren. Es decir, no estoy diciendo que si se lo merecen no canten, sin embargo, ya se lo que va a pasar y lo que voy a ver.

Me parece repetitivo ver a Beyoncé, Lady Gaga, Adele y Bruno Mars como los únicos representantes de la música moderna cuando hay tanto talento nuevo y artistas que se está reivindicando y cambiando su sonido.

La música está pasando, desgraciadamente de manera muy lenta por una etapa donde se volvió a experimentar con ella, a probar cosas distintas. ¿Por qué creen que la música de los 60s’ hasta el día de hoy es recordada? Lo voy a decir gritando, PORQUE FUE EXPERIMENTAL.

Porque a los artistas no les importaba intentar algo nuevo, porque no tenían miedo si fallaban, ellos tomarían ese riesgo. ¿Cuál fue el resultado? Grandes clásicos. Hasta hace poco había un gran hueco en la música, todo me sonaba igual.

Eso fue hasta que Beyoncé, Rihanna, Frank Ocean, Bon Iver, Chance The Rapper y Childish Gambino (solo por nombrar algunos) salvaron la música.

Combinaron sonidos, contaron historias, hablaron de temas reales y por último, hicieron música fuera de lo común. No sonaron igual a más nadie, porque el público está cansado de predecir lo próximo que va a sacar un artista.

Es por ello y mucho más que diré con toda responsabilidad que los Grammys no premian la mejor música, sino a la mejor música para los gustos de la Academia de Grabación.

La Academia de Grabación permite que cualquier persona en la industria de la música que tenga créditos en 12 pistas digitales o seis pistas físicas pueda unirse. Mientras que la Academia de Grabación nunca reveló públicamente los datos demográficos de su grupo, Vox determinó que está lleno de «baby boomers blancos envejecidos».

Esto preocupa, entonces no puede haber diferencias de pensamiento. No podrá haber diversidad sino que ganará entonces el mismo pop de siempre todos los premios. El Hip-Hop, Soul, Funk, Rock, R&B y la música alternativa no tienen importancia.

No se va a premiar la creatividad ni las nuevas movidas, solo el mismo género de siempre.

Para mi criterio, Adele no debió ganar el Mejor Álbum del Año, no porque no es talentosa sino por el simple hecho de que es el mismo sonido, no cambió nada. No voy a formar parte de la campaña que hemos visto del racismo, lo de Beyoncé no fue eso, fue falta de conocimiento y gusto, eso es todo. Otros artistas merecían estar nominados en esa categoría y los ignoraron.

Por otro lado, David Bowie solo tenía dos grammy por “Mejor Videoclip” y el “Premio a toda una vida” antes de fallecer, ahora, este año ganó 4. Creo que con eso dejo claro mi mensaje.

Por último, recuerden que los más grandes no ganaron un Grammy, como por ejemplo Bob Marley. Muchos han quedado atrás por el premio.

Sin duda alguna, este año vi los Grammys por última vez. Les di mi última oportunidad y la desperdiciaron. El show fue excesivamente largo, el sonido desastroso, fueron los mismos artistas y la línea en general fue aburrida. Cuando la diversidad y la calidad sean importantes, les prometo que los volveré a ver.

Como dije más arriba, tener un Grammy puede que te haga reconocido pero no una leyenda. Es la música y las letras que hacen a un artista único. Un premio no hace a nadie mejor artista que otro, lo único que prevalece en el tiempo es la música. 

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