Ya ni Trump sabe qué decir para justificar el fin de DACA

Donanld Trump ha acabado con muchas cosas durante su gobierno: la esperanza de los americanos, más de la mitad de su equipo de trabajo y nuestra fe en la humanidad. Pero el martes de esta semana agregó una nueva víctima a su lista: DACA. 

El gobierno estadounidense anunció el fin del plan conocido como DACA, promulgado por Barack Obama
en el 2012 y que en cinco años ha evitado más de 800.000 deportaciones. 

Desde que se concebió, DACA se planteó como una política que protege la deportación de inmigrantes indocumentados conocidos como «dreamers«; usando como tarjeta excusatoria que entraron al territorio americano de forma ilegal cuando todavía eran niños. 

El programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia le ofrece a sus participantes permisos de trabajo temporales, un número de seguridad social y licencias de conducir. Pero como fue idea de Barack Obama, el presidente de piel anaranjada y copete arreglado no está muy contento con la iniciativa. 

Y si a eso le sumamos que es una política que beneficia directamente a los inmigrantes, la segunda cosa que más odia además de Hillary Clinton y Obama, era obvio que estaría en su lista «por destruir» como una prioridad. 

Pero, una vez más, lo que dice Trump no tiene coherencia con sus acciones. 

Mientras el mandatario le daba la noticia a los 800.000 jóvenes protegidos por DACA, de que sus beneficios serían anulados y que volverían a peligrar ante las deportaciones, aprovechó para aclarar en una rueda de prensa que trataría el tema con «compasión y corazón»; justo antes de añadir que también:

 «Debemos tener corazón y compasión para los estadounidenses desempleados, que luchan y han sido olvidados»

Y por supuesto, no podía faltar la clásica de Trump; también publicó un tweet con la intención de calmar la ola de preocupaciones en, repito, más de 800.000 jóvenes, porque tendrán 6 meses para resolver su vida. 

Si Donald Trump dice que no tienes que preocuparte, debes preocuparte. 

Principalmente porque en los próximos seis meses el Congreso intentará encontrar una alternativa legislativa al programa migratorio DACA; pero en palabras de Trump «una en la que los empleados y la seguridad de los estadounidenses estén en primer lugar». 

Porque las políticas migratorias, pensadas para los imigrantes y creadas para ayudarlos a ellos, tienen que poner en primer lugar a los estadounidenses. 

«Como he dicho antes, resolveremos el tema de DACA con corazón y compasión, pero a través del proceso democrático legal, mientras al mismo tiempo nos aseguramos de que cualquier reforma migratoria que adoptamos ofrece beneficios duraderos para todos los ciudadanos estadounidenses», dijo Trump en un comunicado.

Así que, aunque el presidente de los Estados Unidos «promete» velar por los soñadores y asegura que «nada les ocurrirá», ya sabemos como sus decisiones pasadas han funcionado. Solo esperamos que esta sí sea la excepción y que Trump escuche a todos los activistas, celebridades, presidentes, políticos, participantes vigentes del programa, y cualquier persona con masa gris que se ha levantado para oponerse al fin del programa migratorio, porque estamos hablando de la vida de 800.000 jóvenes. 

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
Más artículos
¿Hollywood perdonará a Kevin Spacey?