El lado que no conocíamos de Coco Chanel

El lado que no conocíamos de Coco Chanel

46 años después de su muerte, el mundo recuerda a Coco Chanel como la diseñadora del little black dress, la mujer que se deshizo de los corsés y la creadora del perfume Chanel No. 5. Pero cuando se trata de Gabrielle Bonheur Chanel, no sabemos más allá de que fue un ícono que marcó un antes y un después en el mundo de la moda; porque la conexión entre la diseñadora francesa y la mujer feminista (aunque la palabra ni siquiera existiese en esos tiempos) no es evidente a simple vista.

Para muchos, la mujer detrás de la marca Chanel se dedicaba a producir piezas solo por el bien de la moda; pero su proceso creativo no se limitaba al amor al arte. En un contexto social en el que hasta el más mínimo corte era sobreanalizado y criticado, cada una de sus piezas estaba fuertemente relacionada con su espíritu intelectual. Sí, sabemos que sus colecciones fueron controversiales y trabajó mucho para cambiar el papel de la mujer en la sociedad, pero su aporte no es solo un vestido negro: su misión era crear un impacto valiéndose del vocabulario estético.

Hoy, día que se cumplen 46 años de su muerte, queremos hablar del lado intelectual y humano de Gabrielle Bonheur que muchas veces pasamos por alto. Sin embargo, antes de ponernos poéticas con sus aportes, les enlistamos los aspectos más interesantes de su vida para conocer mejor a la mujer detrás de Chanel:

  • El apodo “Coco” surgió en su trayectoria musical (sí, Coco era cantante antes ser diseñadora). Presentó “Who has seen Coco in the Trocadéro?” en un café parisino y se quedó como su nickname.
  • Comenzó su carrera diseñando sombreros, que fueron criticados por ser demasiado revolucionarios para la “gente común”.
  • Se quejaba de que las mujeres no teníamos suficientes bolsillos en nuestra vestimenta, así que siempre los incluía en sus prendas y carteras.
  • Fue de las primeras que incluyó celebridades en sus publicidades.
  • Vivió 37 años en una suite del hotel Ritz en París.
  • Chanel No. 5 es el perfume más vendido en la historia. Además de ser la primera fragancia que llevó el nombre de un diseñador.
  • Cerró su tienda por 15 años durante la guerra.
  • Puso de moda el negro, cuando las mujeres solo lo podían usar para los periodos de duelo.
  • La razón por la que volvió a abrir las puertas de la marca fue porque “estaba muriendo de aburrimiento”.

Y aunque la amamos por ser la auténtica girl boss, sentimos que hay un aspecto de su vida que no recibe la atención que merece: Gabrielle Bonheur Chanel era una lectora aficionada.

Solo hace falta ver su biblioteca para darse cuenta de la influencia que el hábito de la lectura tuvo en su faceta de diseñadora. Su círculo social estaba compuesto por mentes brillantes de la época, Pierre Reverdy, Max Jacob y Jean Cocteau. Y sus gustos por el clasicismo y barroco; afán por la cultura rusa y experiencias en Venecia moldearon su visión del mundo y la inclinaron a elegir una colección, que va desde autores griegos hasta poetas del momento, para llenar sus estanterías.  

Imaginen a Coco leyendo Homero, Shakespeare, Platón, Sófocles, Dante, Cervantes y Stéphane Mallarmé, en una época en la que ni siquiera era bien visto que las mujeres de su “status” tuviesen un rol laboral. Y no estamos hablando de una Gabrielle adulta; los libros fueron una guía mucho antes. Cuando la realidad en el orfanato se volvía demasiado abrumadora, su pasaje a otro entorno se encontraba a una página de distancia. Como una vez le admitió a Paul Morand, «Los libros han sido mis mejores amigos”.

El vínculo entre la literatura y las piezas de Coco Chanel fue lo que motivó a Jean-Louis Froment a abrir las puertas de la séptima edición del Culture Chanel. Esta iniciativa se ha celebrado seis veces seguidas con exposiciones culturales, y cada año han escrito un capítulo nuevo en la biografía de Gabrielle. El año pasado, reunieron todas las piezas que pudieron recuperar de su apartamento en Rue Cambon 31, para darle vida a una Coco que no habíamos visto antes. 

La Donna Che Leggue (La mujer que lee) se expuso hasta el 8 de enero en la Galería Internacional de Arte Moderno Ca’ Pesaro de Venecia, Italia. No solo contaba con la biblioteca completa de la diseñadora, sino que reunía fotografías, pinturas, manuscritos, dedicatorias, joyería y perfumes, para un total de 350 artículos que le dan sentido a la composición del lenguaje estético en sus diseños.

Quizás puede sonar como un hecho accidental que haya diseñado un vestido icónico, que hoy en día sigue siendo un clásico, pero sabemos que el imperio que construyó no decidió recortar el largo de las faldas y vestidos para dejar entrever las rodillas, solo porque se veía más “lindo”. La Coco Chanel que conocemos era una pensadora que apostó por la practicidad y comodidad, liberó a las mujeres del corsé, incluyó los pantalones en el closet femenino, introdujo el traje de sastre femenino y comenzó la tendencia boyish con su corte de cabello.

Gabrielle Bonheur Chanel se entregó a sus ideas para revolucionar al mundo, sin importarle que la sociedad aún no estaba preparada para ello.

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