Vender información personal a veces es un delito

Vender información personal a veces es un delito

Si te han llegado un chorrero de emails de compañías a las que estás suscrito en los que te dicen que reformularon sus contratos de privacidad, entonces lo más inteligente es que te informes sobre lo que ha hecho virar la atención del mundo a la conversación sobre que el manejo de datos de los clientes sea o no compartido.

Algo así como saber por qué todo el mundo anda obsesionado con una nota de voz en la que no queda claro si se dice “Yanny” o “Laurel” y el hecho de que nadie debajo del Ecuador puede pronunciar ninguna de las dos.

Pero volviendo al tema de la privacidad, a estas alturas es crucial que entiendas que grandes compañías saben más de ti que tú mismo.

Realmente no sé si me importa que estas súper compañías sepan mucho de mi.

Bueno, para eso vine hoy, para decirte que sí te importa.

En primer lugar, porque no saben “mucho” de ti, lo saben todo y segundo, como te darás cuenta más adelante, el hecho de que los malotes del mundo corporativo te conozcan tanto, les permite persuadirte de tomar decisiones sin que te des cuenta, como votar por un machista bronceado y sin labios como presidente, por ejemplo.

Claro, en otros países toman la decisión del voto por ti, pero esa es otra conversación.

Ajá ¿Qué cuento me quieres echar con todo este sermón?

Gracias por el tono fastidioso de alumna de colegio de monjas a punto de recibir una clase de educación sexual.

El punto es que hace unos meses un tipo con pinta de peluquero fashion soltó una noticia que indicaba que Cambridge Analytica había usado información confidencial de cuentas de Facebook de más de 87 millones de personas para darle forma a la campaña de Trump. Campaña, que por cierto, resultó tan efectiva que le concedió la victoria a un loco misógino de extrema derecha.

El mundo se volvió loco, las acciones de Cambridge Analytica bajaron, Rusia fue traída al conflicto y el rollo le cayó encima a Mark Zuckerberg, naturalmente, siendo el CEO de la red social de la que se extrajo la información de las personas.

Luego Zuck fue llamado a testificar ante el Congreso de los Estados Unidos y fue una comedia trágica que intentaré narrar de la mejor forma en este artículo:

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Ya había leído ese, pero ¿cuál es la noticia ahora?

¿Recuerdas el hombre con look de estilista hipster que había nombrado anteriormente? Su nombre es Christopher Wylie y trabajaba para Cambridge Analytica, por tanto sus acusaciones sobre la compañía son contundentes y en teoría sustentadas.

Este es él:

Sí parece un integrante de Queer Eye.

Te lo dije.

La historia sigue cuando luego del llamativo testimonio de Mark Zuckerberg, Wylie es invitado a testificar también ante el Congreso, hecho sucedido el 16 de mayo.

Allí el tipo habló a profundidad sobre las marramucias cometidas por Cambridge Analytica, de las cuales había dado una primicia al congreso una semana anterior con una lista de 71 cosas de las que culpa a la compañía, eventos de los cuales tiene evidencia para sustentar sus acusaciones.

Y ahí empezó el joropo como dicen en mi tierra.

Tan solo el día antes de la visita al Congreso, The New York Times había anunciado que el FBI estaba investigando la compañía por lo que el testimonio del hombre con pelo de algodón de azúcar era muy anticipado.

Pero ve al punto, ¿qué fue lo que dijo?

Mira yo entiendo que el comunismo da rabia, pero no la pagues conmigo.

Perdón.

Ok.

Bueno, destacaron dos cosas en las más de cuatro horas de habladuría. La primera es que confirmó que Cambrige Analytica (CA) sí utilizó información confidencial de usuarios de Facebook y además que el uso de esos datos fue, por decir lo mínimo, “poco ético” y en segundo lugar que la compañía compartía información con Rusia.

¿A qué te refieres con uso poco ético de datos?

Según Wired, Wylie aseguró que CA se ideó una campaña “psicográfica” para moldear al votante americano con respecto al voto y favorecer a Trump. Esto quiere decir que como te conocen, saben quién eres, dónde estás y cómo vives, te dirigían una campaña dudosa con respecto a las elecciones.

“La meta era desalentar y suprimir el voto de ciertos individuos en los Estados Unidos en cuanto al voto” señaló Wylie. Luego, siendo más específico, dijo que estos individuos a los que les iban a aplicar las “tácticas de desalentamiento de votantes” iban dirigidas a los negros.

Así que sí, otro tema racial en Estados Unidos.

Luego dijo que Banon veía la guerra cultural como la manera más efectiva de crear un cambio en la política, refiriéndose por supuesto a “guerra cultural” como discursos de odio e intimidación. El tipo quería con la estrategia de CA “crear un arsenal de armas de información que pudiese desplegar en el pueblo americano”, indicando que Banon efectivamente es un psicópata con instintos genocidas y muchísimo poder.

Ya va, ¿Quién es este Banon del que está hablando Wylie?

Steve Banon es nada más y nada menos que el ex vicepresidente de CA, jefe ejecutivo de la campaña de Trump y el ex consejero político más grande de la Casa Blanca. Solamente.

Wow.

Sí, wow.

Luego la cosa se puso aún más candela.

Christopher Wylie aseguró que Aleksndr Kogan hizo varios viajes a Rusia mientras estaba involucrado en la campaña de Trump, en los cuales sin duda pudieron haber intervenido su computadora para extraer información.

Kogan dijo que Wylie era muy imaginativo y que nada de esto era verdad.

Luego nuestro Randall de pelo rosa dijo:

 “No puedo decir que definitivamente esto tuvo algo que ver con la IRA, pero puedo asegurar que sí había mucho ruido alrededor de personas y compañías con conecciones con el gobierno ruso”.

Ah, y que el único líder de otro país que CA había analizado era Vladimir Putin.

Entonces los rusos sí están en EEUU.

No sabemos a ciencia cierta. Pero por lo menos Cambridge Analytica va para el suelo, Alexander Nix fue destituido como CEO luego de que Wylie soltara el cuento, anunciaron a principios de este mes que se van a declarar en bancarrota y el Reino Unido también está investigando el caso.

“Cambrige Analytica se especializa en la desinformación, el esparcimiento de rumores kompromat y política” cerró Wylie.

Así que te recomiendo que estés atento la próxima vez que compartas tu email porque ¿quién sabe? tal vez termines indirectamente ayudando a colocar a un primate en la presidencia del mundo libre.