Lo que pasa cuando un hombre poderoso abusa sexualmente de una estudiante

Lo que pasa cuando un hombre poderoso abusa sexualmente de una estudiante

El evento ocurrió en este mismo mes de julio pero hace dos años. Megan Rondini, entonces 20 años, tuvo que saltar del segundo piso de una exuberante mansión la noche en la que había sido violada por Sweet T., como lo conocía ella entonces.

Aunque parezca una escena de una película de Quentin Tarantino, no tuvo el final que cualquier bad ass merece, y gran parte de la culpa descansa en los hombros de una autoridad corrupta del condado de Tuscaloosa en Alabama, Estados Unidos.

Y, ¿a quién podían creerle? A una simple estudiante o a Sweet T., cuyo verdadero nombre es Terry Bunn Jr. y es el consentido de una familia adinerada dueña de una exitosa empresa constructora del estado. La respuesta no es muy difícil, pues si eres un autoridad pública, claro que en lugar de hacer tu trabajo, deberías caerles bien a los que llevan la delantera en su juego de Monopolio. Duh…

La víctima de este Ricky Ricón violador fue Megan, quien era el tipo de amiga que siempre se ofrecía a llevar a las chicas borrachas a casa después de una fiesta. Sin embargo en julio de hace dos años, nadie hizo eso por ella. Un tipo que había conocido en un bar popular de Tuscaloosa se ofreció a llevarla a casa luego de una ligera conversación y de unas cuantas copas. Al parecer fue drogada poco después y al darse cuenta, estaba en su lujoso Mercedes blanco y luego en camino a su también lujosa habitación.

“Ella no gritó ni pataleó, ni nada. El sexo fue consentido”, dijo Bunn más tarde a las autoridades. Pero después de hablar con una amiga, Megan respondió que ella no quería tener relaciones con él, “y él debió saberlo”, dijo.

Ella no fue a casa luego de la tragedia, inmediatamente después fue a la comisaría a presentar su caso y seguir adelante.

Sin embargo, demostrar que una chica fue violada es uno de los procesos más desafiantes en el sistema. No tienes testigos y si por alguna razón no pudiste resistirte o hacerle daño al atacante, tu versión no tiene base. O peor, la culpa es de la chica por estar borracha o por no tener una vestimenta “apropiada”.

Megan hizo todo lo que una chica podría hacer para defender su lado de la historia, pero aún en el 2017, pareció una misión imposible.

Las agresiones sexuales son incluso el crimen menos reportado según el National Crime Victimization Survey, pues todos prefieren permanecer callados a enfrentarse los juicios morales públicos. Ella lo intentó, pero no encontró apoyo en ninguna parte, ni en la policía, ni en las autoridades de la Universidad de Alabama, donde una consejera le dijo: “Conozco a la familia Bunn, así que no puedo ayudarte”.

Unos meses después, encontró la situación tan insoportable que volvió a su casa en Austin Texas, donde en febrero de 2016 se colgó.

Sufría de depresión, ansiedad y estrés post traumático, un desequilibrio que luego la llevó a suicidarse, de acuerdo a sus padres. Quienes fueron de los pocos que la apoyaron en todo el proceso de demanda.

Un proceso que no terminará todavía, pues tiene la intención de hacer justicia en manos de Cindy y Michael Rodini, padres de Megan.

Aunque la defensa de Bunn rechaza todas las acusaciones, Cindy y Michael no tuvieron pelos en la lengua cuando presentaron una demanda de 25 páginas el lunes de esta semana. Acusaron a Terry Bunn (el violador), el sheriff de Tuscaloosa, el abogado del sheriff dos investigadores de la oficina del sheriff y a dos empleados de la universidad de homicidio culposo. ¿Crimen? No tomar las denuncias de Megan en serio.

El caso ya ha hecho bastante ruido en los medios de comunicación, sin embargo el veredicto queda en manos del Congreso y de manos más aptas, esperemos.

Los crímenes de violación deberían tratarse con más inteligencia, atención y cuidado. Ya que aunque creas que no pasará nada si desacreditas a una humilde chica de 20 años, en el camino puedes perder tu integridad y tu tan bien manipulada reputación.

Y eso es lo que pasa cuando un hombre poderoso abusa de una simple estudiante, y cuando cree que se puede salir con la suya.

Al igual que Brock Turner, Terry Bunn será un nombre que no olvidaremos.

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