Si él lo logró, ¿cuál es tu excusa?

Cada comienzo de año el foco de nuestras preocupaciones está sobre alfombras rojas, discursos de aceptación y la quiniela malintensa que armaste con tus amigos que se la tiran de cinéfilos.

Razón por la cual, esta vez nos hemos dado el lujo, por segundo año consecutivo, de poner nuestra opinión sobre todas las cosas y resaltar su gran y significativo aporte a la cultura cinéfila, porque todo lo que tenemos que decir sobre las películas que hacen fila para los premios es estrictamente importante y necesario.

Y porque nos pagan por ello.

Así que, con una lista de 20 películas y un grupo de 7 personas dispuestas a deliberar y criticar -a veces profesionalmente y otras veces no tanto- con altos criterios de dirección, guionismo y fotografía, hemos fundado La Akademia The Amaranta.

Porque después de todo el shade que le hemos lanzado a nuestra contraparte, La Academia, no nos queda de otra que crear nuestra propia institución y celebrar unos premios menos polarizados y sensacionalistas -o quizás un poco de los dos- justo antes de que la ceremonia de los Oscars, bajo la estatuilla de Los OsKarinas.

Auspiciado por The Amaranta y GK Media.

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Esto implica, por supuesto, que hasta el primero de marzo reseñaremos cualquier película que se atraviese en nuestro camino para comenzar las predicciones a nuestro gran evento (esto es mentira, estudiamos cuidadosamente las nominaciones de los demás premios y críticas para hacer esta lista de películas).

Hoy es el turno de The Disaster Artist

¿Keslokes?

Esta es la historia de alguien que no entendió nada, que no sabía cómo funcionaba la industria y que con solo querer, lo logró. Convirtió su película en una película de culto y se ganó un nombre entre todos los productores, actores y directores de la industria. Bueno, solo que no fue como pretendía desde un principio. Estamos hablando de Tommy Wiseau, un pana que nunca se quitará unos lentes de sol muy de los 00 y sería irreconocible sin su actitud de perdido y su cabello largo negro.

En el 2003, este raro al que todos miraban feo en las clases de actuación hizo su propia película, The Room. La escribió, la dirigió, la produjo y además la protagonizó junto a su mejor amigo, Greg Sestero. Cabe destacar que los dos estaban pasando una muy mala racha de rechazos en Hollywood y necesitaban tener un proyecto como este si querían triunfar alguna vez.

Tommy pagó por todo, por las cámaras, por el director de fotografía, por el estudio, por los actores de reparto, por el agua de todo y de broma no les pagó el alquiler del apartamento y unas empanaditas. Sin embargo, nadie sabe de dónde sacó todo ese dinero. Todavía, quince años después nadie sabe cómo logró sacarse seis millones de dólares del bolsillo (sí, esa película costó seis millones de dólares).

Tommy pretendió que la película fuera un drama desgarrador que hiciera llorar hasta a los perros, pero su sorpresa y para la de todos, es que la película resultó ser tan pero tan mala que terminó siendo excelente. Excelentemente mala. Tan excelente que en el 2015, los hermanos Franco decidieron hacer una película que relatara todo este suceso de eventos extraños que convirtieron a The Room en una película de culto y adorada por cualquiera que la vea (pero de lo no intencionalmente mala que es).

Solo que esta película sí sería buena.

Se trata de The Disaster Artist y tiene a James Franco interpretando el papel de Tommy Wiseau y de su vida antes de The Room, cuando conoció a Greg Sestero, interpretado por Dave Franco. Esta historia está basada en el libro que publicó Greg con el mismo nombre.

Para probarte que esta película terminó siendo buena de verdad, te diremos que ganó la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián el año pasado e hizo ganar a James Franco el Globo de Oro como Mejor Actor de Musical o Comedia. Ahora, tiene una nominación como Mejor Guión Adaptado para los Óscar.

¿Kesloké pensé?

Para mí esta historia es la prueba de que Dios tiene el mismo sentido de humor de Ryan Reynolds. Tommy Wiseau era un pésimo actor y por lo tanto sufría rechazo por todos lados, hasta que con mucha plata les demostró que incluso siendo una porquería de actor, con querer se puede.

Y bueno también nos enseña que cuando tienes plata, todo es posible.

Debo admitir que para mí James Franco es el típico pana con plata que siempre busca joder con sus panas mientras hace una película: “Rela, bro, tú escribes el guión, yo la protagonizo y bórralo”. Seis meses después, tienen nominaciones, productoras jalándole y bueno todos nosotros pegados a la compu escuchándolo decir estupideces por hora y media de película.

Sin embargo, esta película me calló la boca con respecto al talento de Franco como actor. De verdad imita la personalidad extraña de Wiseau al pelo. Y su hermano, Dave, siempre me pareció un actor que da la talla y que aún tiene bastante camino por recorrer (porque con esa cara, tú me dirás).

The Disaster Artist nos cuenta todo lo que sospechábamos que un outsider como Tommy vivió mientras intentaba hacer sus sueños realidad en Los Ángeles de finales de los 90 y principios de los 00. Hasta que conoció a Greg y bueno, fue el único amigo que apoyó todas sus cosas raras, hasta el punto de hacer una película con él y estar a su lado luego de un extraño e inesperado éxito.

Además de disfrutar la película, hace que todo tenga sentido. Pero mi recomendación es: vean The Room primero.

¿Khé le daría?

The Disaster Artist se lleva la OsKarina por “La mejor actuación de un bro malintenso interpretando a otro bro malintenso”.

Y se lleva una nominación por “La mejor película que puedes ver si acabas de renunciar a un trabajo chimbo para ir en busca de tus sueños (añadir confetti en esta parte)”.