Reseña The Florida Project - The Amaranta
La historia de un desastrico de 6 años que vive cerca de Disney, y no se parece en nada a un cuento de hadas

Cada comienzo de año el foco de nuestras preocupaciones está sobre alfombras rojas, discursos de aceptación y la quiniela malintensa que armaste con tus amigos que se la tiran de cinéfilos.

Razón por la cual, esta vez nos hemos dado el lujo, por segundo año consecutivo, de poner nuestra opinión sobre todas las cosas y resaltar su gran y significativo aporte a la cultura cinéfila, porque todo lo que tenemos que decir sobre las películas que hacen fila para los premios es estrictamente importante y necesario.

Y porque nos pagan por ello.

Así que, con una lista de 20 películas y un grupo de 7 personas dispuestas a deliberar y criticar -a veces profesionalmente y otras veces no tanto- con altos criterios de dirección, guionismo y fotografía, hemos fundado La Akademia The Amaranta.

Porque después de todo el shade que le hemos lanzado a nuestra contraparte, La Academia, no nos queda de otra que crear nuestra propia institución y celebrar unos premios menos polarizados y sensacionalistas -o quizás un poco de los dos- justo antes de que la ceremonia de los Oscars, bajo la estatuilla de Los OsKarinas.

Auspiciado por The Amaranta y GK Media.

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Esto implica, por supuesto, que hasta el primero de marzo reseñaremos cualquier película que se atraviese en nuestro camino para comenzar las predicciones a nuestro gran evento (esto es mentira, estudiamos cuidadosamente las nominaciones de los demás premios y críticas para hacer esta lista de películas).

Hoy es el turno de The Florida Proyect

¿Keslokes?

La película trata sobre la inocente, traviesa y desafortunadamente común vida de una niñita de 6 años que vive en Orlando. Moonee (interpretada por la carismática Brooklynn Prince), vive en un motel con su madre en un cuarto con no más que una cama y un baño.

El pequeño terremoto que es Moonee tiene de cómplices a dos amigos, Jancey y Scooty, que en vez de sentir la soledad, souvenirs sobrevalorados, concreto caluroso y dificultades de su entorno - que solo son evidentes al ojo adulto - ven en sus días de verano alrededores tan entretenidos como los de los parques temáticos de Disney que irónicamente se encuentran demasiado cerca del motel.

“The Florida Project” era el nombre interno que le daban en Disney a la construcción del resort y hoteles que iban a acompañar a Magic Kingdom, por tanto el nombre de la película conspira a un llamado de construir sueños en una tierra mágica frente a una sociedad desamparada de Estados Unidos, una clase media baja que lucha por pagar la renta de los cuartos en moteles que llaman hogar.

Halley (Bria Vinaite) es la madre de Moonee y su personaje es espejo de una sociedad devota a la moda, el buen rato y el “vivir libre”. A pesar de su juzgable moral e insano estilo de vida, Halley provee comida y ropa para Moonee con tanta devoción como se preocupa por su diversión. Más que una madre parece una despreocupada hermana mayor que siente de frente todas las dificultades de ser madre soltera y desempleada en EE.UU.

La figura paternal es dada por Willem Dafoe que interpreta a Bobby, el encargado del motel en cuestión, el cual parece hecho de algodón de azúcar o cualquier juguete Hasbro. Guardián y perfecto balanceador de caos, serenidad, rabia y cariño; Bobby se caracteriza por ser la pega que une a todos los personajes de la historia y que lucha con el afecto que le tiene a los inquilinos y sus hijos contra el deber de ser quién cobra la renta.

Una historia sobre la demasiado común infancia que llevan muchos niños en Estados Unidos y su entorno caótico es lo que narra Sean Baker con esta película. Baker es un aclamado director de películas indie, en especial por el trabajo que le precedió a este, Tangerine, que está narrada en el mismo tono que The Florida Project y grabada en su enteridad con un iPhone. La elección de artistas novatos (con la excepción de Dafoe) no fue casualidad, Baker en varias ocasiones explicó que quería a sus personajes auténticos y por eso también muchos de los extras son los mismos habitantes de los moteles, cuyas vidas se buscó ser plasmadas.

Una nominación al Oscar por Mejor Actuación por Papel Secundario a Willem Dafoe y aclamadísima en el festival de Cannes y el de Toronto, The Florida Project obtiene un 96% de freshness en Rotten Tomatoes y la aparente aprobación de todos los críticos de cine.

¿Kesloké pensé?

C*ño, no otro Moonlight.

El año pasado, antes de la temporada de premios, me tocó reseñar la ganadora del Oscar por Mejor Película y pesada película de Barry Jenkins. Mi conclusión es que fue un bonito reflejo de una sociedad marginada de Estados Unidos, pero lejos de ser entretenida y de tener un trama central, era más contemplar los eventos que le sucedían al protagonista a lo largo de su vida. Como pasar las fotos, viendo el crecimiento del personaje.

Miento si digo que con The Florida Project me sentí igual, pero el mismo tipo de narrativa observadora está presente. Vemos los aconteceres y el semi hostil entorno de la vida de Moonee, pero no existe problema central que debe ser tratado, ni aventura por concluir. Una vez que entiendas eso, te preparas a ver la película con otros ojos.

No es entretenida como imagino que puede ser Dunkirk (mis disculpas por no comprar el quemadito aún), pero es un trabajo hermoso y socialmente profundo. Expone un entorno sufrido por la crisis inmobiliaria de Estados Unidos, el estilo de vida que acepta la marihuana, los embarazos precoces y fundamentalmente, la inocencia y diversión de los niños.

Moonee es una pequeña Eloise, a quién le cambiaron El Plaza por un motel de mala muerte y las travesuras inocentes, con cuasi delitos inocentes. Ella representa una gran generación de Estados Unidos y sus demás vecinos otras, todos en fin, outcasts, marginados y despreciados por la sociedad.

La película es sorprendentemente fresca y ligera al tratar temas tan densos y mantiene un clima de expectativa a la catástrofe, hasta que al final se desembocan las consecuencias de todo lo que vimos. El final es un juego entre un reflejo absoluto de la realidad y la aspiración humana a la magia.

En conclusión, un real fastidio para ver en compañía de amigos no intensos o familiares distraídos.

¿Khé le daría?

The Florida Project se lleva el Oskarina por “Mejor actuación de niñita de 6 años a quien no sabes si asesinar o abrazar” y “Mejor película para romperte el corazón en la última escena por la misma mocosa de 6 años”.

Estuvo nominada a “Mayor cantidad de groserías dichas en pantalla”, pero Reservoir Dogs y Magnolia le sigue ganando.