“One Batch, Two Batch. Penny and Dime”

En el pasado Concejo Editorial, salió a flote la Carla intento de geek que ninguna de las demás escritoras creyó conocer cuando mi entusiasmo por el estreno de la serie de The Punisher se manifestó de forma cruda y muy, pero muy feliz.

Esa felicidad tenía fecha y lugar. Era el 17 de noviembre, es decir, el viernes pasado y en mi más reciente y acogedor hogar: Netflix. Se trata de nadie menos que The Punisher, o mejor, THE PUNISHER. Con grito de guerra incluido y todo.

Para quienes no tienen idea de quién es este pana y por qué me hace gritar de la manera menos romántica y malpensable posible, es el héroe que parece haber sido concebido bajo la obra y gracia de Quentin Tarantino. Repito, parece. Es como si él y Marvel hubiesen tenido un one night stand.

El resultado: un antihéroe que no cree en nadie más que en las balas de su ametralladora.

La primera vez que este personaje apareció en nuestras pantallas fue en la segunda temporada de Daredevil que se estrenó en marzo del año pasado. Al principio lo retrataban como un villano que convenientemente solo asesinaba pandillas criminales en Hell’s Kitchen. Claro, porque comparado con el buen corazón de Daredevil (en sus licras rojas y su afán de no asesinar a nadie), un veterano de guerra que resuelve todo a punta de plomo, es una razón para gritar a todo pecho que es un villano sinvergüenza.

Pero si no viste Daredevil (shame) te diré lo que necesitas saber

  • Frank Castle a.k.a “The Punisher”, es un veterano de guerra que fue víctima de una conspiración de policías y autoridades corruptas. Su familia (esposa e hijos) fueron asesinados estratégicamente para llegar a él.
  • Como Castle no come cuentos, asesinó a todos los directamente implicados en el asesinato de su familia. Sin embargo, sigue por ahí como perrito faldero porque bueno, le mataron a su familia, pues.
  • Todo el mundo cree que Frank murió en una explosión en Daredevil, pero en realidad está vivo y su propia serie trata de lo que ocurre después de los eventos ocurridos ahí.
  • Frank Castle está buenísimo.

Ahora, después de darme una considerable dosis de conspiraciones, corrupción y la misma cantidad que usaron de agua para Titanic pero con sangre, mi resultado es: ARRECHÍSIMA (y sí con el mismo grito de guerra de arriba).

La verdad es que no es para nada el estereotipo de héroe que llevan tiempo retratando en las películas ni mucho menos en las series. No estamos hablando de un Capitán América que va a salvar al mundo a punta de clases de patriotismo y valores morales. No. Frank Castle es el tipo de héroe que amarra a un ladrón y lo parte a golpes y a tiroteos. Es la venganza hecha ser humano. Razón por la cual es fácil encariñarse con The Punisher y esperar que al final de la historia mate a todo el mundo.

Si tu alma se alimenta del escarmiento público hacia los culpables, entonces esa serie es para ti.

Cosas no spoiler que te pueden llamar la atención de The Punisher

  • Siendo antes un lobo solitario, ahora a Frank le toca conseguir aliados si quiere llegar al fondo de la corrupción que mató a su familia.
  • Tiene intereses amorosos.
  • Explican mucho del pasado de Frank durante la guerra con Irak. Además de exponer con bastante crudeza las consecuencias y las decepciones que sufren los veteranos de guerra por luchar por un país que no hace nada por ellos.
  • ¡Aparece Ben Barnes!
  • Es increíble y ya.

En fin, solo tienes que verla y olvidarte de las otras cuatrocientas series que tienes en tu lista. Porque no es nada que hayas visto antes de parte de Marvel ni de parte de más nada.

¡Feliz putrefacción frente a tu pantalla!