Reseña: Rica, Famosa y Latina - The Amaranta
Lo “trashy” es mi placer culposo

Hace poco casi todos mis amigos empezaron a compartir clips de algo que se veía hermosamente trashy. Casi todos incluían a Mimi Lazo gritándole a alguien y señoras sentadas alrededor de meses gigantes de desayuno. Luego me dijeron el nombre, Rica, Famosa y Latina, inmediatamente me compraron. Decidí darle una oportunidad y como amante de lo trashy, estoy decepcionada. Empecemos por el elenco:

Sandra, la que jamás superó su pasado: Sandra, una argentina hermosa, fue una “actriz famosa” en algún momento de su vida. Según ella, porque si nos guiamos por lo que dicen en IMDB la mayor parte de su carrera se ha ido en bit parts en programas decadentes.

Luzelba, la ingoogleable: la única información de esta señora que hay en internet viene de los productores de Rica, Famosa, y Latina. Pareciera tener una carrera legítima, es abogada y tiene un imperio de real estate.

Niurka, la de la mente ligera: antes de cumplir 180 años, Niurka fue cantante, bailarina, actriz y vedette. Es de las que cree que gritar es igual a decir un chiste y no entiendo quién es. Un minuto su acento es decididamente cubano y luego pareciera que tuviese problemas con el español. Inescrutable.

Scarlet, la de la personalidad vacía: en palabras de sus amigas del elenco, es una pasiva, monja, mosquita muerta, y pica pasito. Por mi parte estoy segura que jamás en su vida se ha reído sin que un guión la haya mandado a hacerlo, y apostaría dinero a que tiene serios problemas de ira sin diagnosticar.

Ninette, la de cirugías cuestionables: ella es periodista en Univisión, ha trabajado en prácticamente todos los programas de la cadena. Pero para sus amigas es solo alguien con una operación de nalgas mal hecha.

Patricia, la de la edad incierta: el internet dice que Patricia tiene simultáneamente 39 y 41 pero no hay forma de que me convenza de que tiene menos de 50. Fue Miss Panamá en el 95, es modelo y dice cosas como “yo no soy homofóbica, yo tengo amigos gays”.

Mimi, la del show constante: Mimi Lazo es un tesoro nacional y todos deberíamos reconocerla como tal. Es como David Bowie y Ziggy Stardust al mismo tiempo. Además, es tipo sorprendentemente más sexy y atractiva que el resto de las señoras a pesar de tener 10 años más. #SorryNotSorry #QuieroConMimi.

Las “actuaciones” y el scripted tv

Rica, Famosa, y Latina claramente es scripted, y es un problema porque no todo el talento funciona.

Primero, las llamadas telefónicas. Cada vez que una de esas mujeres tiene que “hablar por teléfono” es una tortura. La actuación, en el mejor de los casos, está a nivel de obra escolar de 1er grado. En el peor, tipo novela mayamera genérica.

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Segundo, solo a 6 de estas 7 mujeres parecen haberles dicho que la idea era actuar natural. A menos que Scarlet Ortiz sea naturalmente sobreactuada, ensayada, y artificial. Durante toda la temporada se comporta como alguien sin ninguna clase de sentido del humor y totalmente falta de personalidad.

Todas, especialmente Niuska y Mimi, parecen estar plenamente conscientes de que están en un reality, el formato más trashy de toda la televisión. Scarlet, por otro lado, cree que la invitación fue al palacio de Buckingham.

Cada 3 capítulos está diciéndole “niche” a alguien. Llámenme vieja escuela pero creo que si tienes cojines con la cara de Lana Del Rey impresa en tamaño real, no estás en posición de decirle niche a nadie, Scarlet.

La falta de trama y el exceso de drama

Nadie está viendo Rica, Famosa y Latina por su contenido cultural y nivel literario, pero podrían esforzarse un poco más. No hay trama, son 7 señoras viviendo como lo que son, ricas, latinas y semi famosas. Lo cual estaría bien, un tanto aburrido pero bien. El problema es que intentan hacer dramas de cosas irrelevantes y no es verosímil.

El primer drama es que durante el primer capítulo Sandra le dice a Scarlet que si no está casada es porque ella y su esposo tiene una relación abierta. Nada del otro mundo. Excepto porque Scarlet decidió seguir recordándolo por 14 capítulos más mientras utilizaba la palabra “concubinato” como sinónimo de vergüenza. Me niego a pensar que una mujer adulta como Scarlet sea tan insegura como para obsesionarse con un comentario imbécil de alguien que acaba de conocer, así que asumiré que es un drama mal producido.

El segundo es Mimi de la nada gritándole a Scarlet que se acostó con su marido… hace 20 años. El detonante fue nada. NADA. Después de eso pelearon como por 5 capítulos.

El tercero es que alguien le dice a Sandra que Patricia es escolta, tipo que le pagan por sexo. Destruyen una torta de quinceañeras y luego van a Costa Rica. Because of course.

Todo es irrelevante y aburrido. No hay un build up, no hay riesgo, no hay nada. La única razón por la que puede ser medio interesantes es porque Mimi es una crack que podría vender cualquier escena.

El constante slut shaming y la homofobia

Para estas señoras, no tener un esposo o haber tirado con más de un tipo es un grandísimo crimen. El primer intento de chiste con el tema es fastidioso, para el tercero ya empiezas a preguntarte por qué esta mentalidad cavernícolasigue siendo interesante para los productores.

También tienen un problema súper grave de homofobia, principalmente Patricia. Todo el mundo ha escuchado los chismes de que Luis Fernandez, el esposo de Mimi, es gay. La verdad da igual si el tipo lo es, o bisexual o genderqueer o genderfluid o lo que le de la gana de ser. Nadie tiene porqué sacarlo del clóset o cuestionar su identidad/orientación sexual.

Lecciones aprendidas:

  • Las actrices son súper agists. En todos los capítulos hay un comentario en contra de la edad de Mimi. Que si es una abuela o una bisabuela o la señora o la viejita. Honestamente nunca entendí de dónde venía todo eso tomando en cuando que ninguna de las demás parece tener menos de 50. Son cuando mucho, 10 años menores que Mimi.
  • Tiene que haber un círculo en el infierno en el que torturan haciéndote ver monólogos de Scarlet Ortiz diciendo “esa mujercita” con los dientes apretados, y luego levantando el índice para decir “¡no lo voy a permitir!” ante ninguna amenaza en particular. Insufrible.
  • No todo lo que se ve trashy, es trashy bueno.
  • El que decidió poner a Mimi en el reparto merece un aumento. Es la única que salva el programa.
  • “Digna es la estatua de la libertad” es mi nueva frase favorita. Gracias, Mimi.
  • Mimi resuelve sus malos entendidos tomando vino fondoblanco, as we all should.
  • Idea para la inevitable siguiente temporada: cambien a Scarlet por Cindy Lazo y pongan a la mitad del elenco como invitadas ocasionales.