¿Es en serio?

Sabrina, la bruja adolescente es una de mis series favoritas, hasta mi hermanita se llama así -déjenme era mi obsesión de niña-; esa fue la razón por la que cuando anunciaron que iban a hacer un remake, mi reacción no fue entusiasmo, al igual que la de una multitud en el mundo.

Los remakes tienen tendencia a destruir las versiones originales y a convertirlas en las peores de todas, como Heathers la nueva destruyó a la de 1988; y -posiblemente-, ahora Charmed. En parte, está bien que se salgan de la original, porque no es un reboot, pero sí es una historia que tiene ya una audiencia establecida, trata de apegarte o por lo menos aclara, ¿no?

Para analizar de una forma objetiva y poder dar un veredicto coherente, voy a analizar todas las partes buenas y malas de la serie y dar respuesta a la pregunta de si ¿fue buena idea volverla a hacer?

Basado en el ‘revival’ de comics

La serie está basada en el relanzamiento de los comics en el 2014, escrito por Roberto Aguirre-Sacasa, quien también es el guionista/creador de la serie en Netflix y de Riverdale, esto quiere decir que en realidad no podemos esperar que se parezca en alguna cosa a la sitcom original.

Referencias

Durante toda la serie, colocan referencias a religiones. Esto simplemente hace que sea más rica e interesante porque no solo conocemos más de la trama y los personajes, sino que aprendemos sobre la verdadera historia de la humanidad.

Ellos mezclaron a la religión católica con la mitología griega, mesopotámica y celta, para crear una nueva iglesia como lo es The Church of the Night. Además, agregaron ingredientes actuales e históricos como la caza de brujas en Estados Unidos durante el siglo XVII. Por eso, es que no se logra identificar en qué época están.

Ejemplos perfectos son el trío de las weird sisters que representan a las moiras griegas y el tema de las 13 brujas de Greendale, que fueron colgadas para cubrir a la iglesia (no es spoiler, lo dicen en el primer capítulo).

El arte de otro plano astral

Al mezclar diferentes mitos y momentos culturales, la dirección de arte no se podía quedar atrás y eso no sucedió. Le pusieron atención al detalle en cada escena y plano que colocaron, que va desde la escenografía hasta la caracterización de los personajes; aunque debo admitir que aquí hubo un par de pelones, como el personaje de Batibat que me hizo pensar “¿estoy viendo una parodia o qué?”.

Otro punto que la serie tiene a su favor, es que también tiene influencias de producciones audiovisuales de culto como: Suspiria, The Exorcist y Rosemary's Baby, y eso se ve en capítulos como el del tío de Susie (el ocho) y en el primero.

Pero en términos generales, Lisa Soper -la diseñadora de producción- hizo un trabajo increíble, haciéndole honor a sus creencias como pagana practicante y desarrollándola en pequeños elementos dentro de la serie.

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Salem y Ambrose

Este tema, aunque sea irrelevante para unos, es muy importante para la aceptación de la serie y de la historia. Uno de los personajes más amados de la original era el gato negro de la familia Spellman, Salem, no habla y este era el que siempre acompañaba a Sabrina en todo momento con comentarios de mal gusto que todos terminábamos amando; o sea, ¿cómo rayos van a hacer eso?

Sé que no tiene que ser igual, pero tienen que saber que genera rechazo. Nos quedamos extrañándolo, a pesar de que colocaron toda la personalidad e historia en el primo cool de Sabrina, Ambrose; no genera el mismo efecto. Lo peor es que en la introducción, habló y pensábamos que siempre iba a ser así… Nos mintieron.

Convertirse en una mujer

La historia, en realidad, es de una chica que está dejando atrás su niñez para entrar en la adultez, esto lo ha confirmado Aguirre-Sacasa en una entrevista con el diario La Nación y en múltiples medios digitales.

Esta es la razón por la que ella tiene que decidir entre su bautismo oscuro y ser mortal, entre seguir con el amor de su vida o perseguir sus sueños: son elecciones que tenemos que tomar cuando ya estamos creciendo y que no podemos evitar, aunque queramos.

El temita del personaje pansexual y el no binario

A unos, les choca que quieran colocar en todas las producciones personajes LGBT+, porque les parece forzado y sin sentido, sobre todo si hablamos de cosas nuevas como las que nos conseguimos en Sabrina: con un primo pansexual y un amigo de género neutro.

Personalmente, yo los entiendo porque a mí me causa ruido cuando es forzado, como en Élite, pero tenemos que comprender que es para ser inclusivos y no ser el mismo cliché de siempre con puros personajes heterosexuales y caucásicos (como lo era el Hollywood antiguo).

No todos somos iguales y deben de haber personajes que se parezcan a más gente real, no solo a las chicas rubias y tontas. Eso me parece cool de Sabrina, que tiene personajes profundos y apegados a la cotidianidad.

Feminismo 

Y llegamos al tema más controversial de todos, el feminismo durante absolutamente toda la serie. No hubo ni un solo momento en el que no hayan tocado este tema: con comentarios sarcásticos, discusiones intensas, imágenes y gestos.

Existen malos comentarios al respecto, diciendo que son “feminazis”, sobre todo porque Sabrina y sus amigas de la secundaria Greendale crearon un club de mujeres llamado WICCA (Women's Intersectional Cultural and Creative Association) para apoyarse entre ellas y hacer una barrera para evitar que los hombres abusen de ellas, como pasó con Susie en muchos capítulos. 

Pero en realidad, no hay nada de malo en hacer una sociedad para mujeres, han existido muchas para los hombres y un ejemplo de ellas son, nada más y nada menos que, los masones. ¿Cuál es el problema con que busquemos apoyo en otras mujeres y que intentemos tener el mismo poder como ellos, así como Sabrina busca liberarse del diablo y ser una igual?

Eso me lleva a hablar de algo clave en la serie: el señor oscuro es el símbolo del patriarcado en la serie y por eso, Sabrina quiere derrotarlo, para dejar de ser ignorante y poder alcanzar el verdadero potencial que ella tiene, no el que él cree que ella tiene -el miedo subconsciente que todos los hombres tienen y que nombra Prudence en uno de los episodios. 

No tenemos que ver los aspectos diferentes o cambios como algo malo, en realidad pueden aportar puntos de vista geniales que ayudan a mejorar quien eres, para convertirte quien en realidad estás destinado a ser: eso nos enseña Sabrina, entre muchas cosas. 

Esta serie tiene muchos matices y capaz no los podemos desarrollar en un solo artículo, pero la respuesta a “¿fue buena idea volverla a hacer?” es un rotundo sí.

Aunque no sea perfecta, porque no lo es, tiene muchos errores y eliminaran todas las cosas que amaba del sitcom, descubrimos otro lado de la magia que no conocíamos y aspectos de la vida que, sin lugar a dudas, tenían que ser hablados.