Nadie está libre de pecado

El momento en el que abrimos una laptop o encendemos una computadora, entramos en una especie de cuarto privado donde nadie tiene el derecho a perturbarnos. Es nuestro espacio y por lo tanto es sagrado.

Por eso sentimos la libertad de hacer cualquier cosa que se nos cruce por la cabeza y complacer todo tipo de impulsos que tengamos. Es un pequeño placer que una red Wi Fi y mucho ocio nos permite poseer.

Nosotras sabemos qué cosa no tan respetada te gusta hacer en este lugar privado. Podrás engañar a tu mamá, a tu novio o hasta a ti mismo. Pero a nosotras no. Entonces descubre cuál es tu internet guilty pleasure, o al menos descubre lo mucho que podemos saber de ti y tus hábitos de la interweb.

No deberías sentirte mal, pues quien esté libre de pecado que lance la primera piedra.