Por qué todavía hablamos de Marilyn Monroe

Happy birthday, Queen.
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2mamo

Por este mundo han pasado modelos de Victoria's Secret, Kardashians, bloggueras y cuanta gurú del ejercicio que se pueda imaginar. Hemos visto miles de tutoriales de maquillaje de noche, effortless y hasta "no makeup makeup". Los cut-outs han entrado y salido de la moda, así como el escote (en el pecho y en la espalda) y los pantalones altos. Existen las cirugías plásticas, los tratamientos y químicos diseñados para modificar partes del cuerpo y alinearlos con nuestra concepción de agradable y atractivo.

No es una exageración decir que la búsqueda de la belleza y de la perfección ha sido una cambiante y larga, que nunca tiene final. 

A través de los años se han establecido sex icons de acuerdo con las tendencias, la época, los gustos, la cinematografía y la moda según el momento de la historia en el que nos encontramos. 

Desde Cleopatra hasta Elizabeth Taylor, y pasando por artistas más contemporáneos como Jennifer Anniston, Gigi Hadid o cualquier otra mujer teniendo sus 15 minutos de fama por Instagram, hemos ido estableciendo símbolos que representan lo más sexy concordando con la época. 

Sin embargo, hay una figura inmortal en medio de todo esto. Esta es indudablemente Marilyn Monroe

Marylinvanidosa

Si la vemos con cabeza fría (y hormonas controladas), Marilyn era una cantante bastante mediocre, no la mejor actriz y hasta nos atreveríamos a decir que tampoco el mejor cuerpo. 

A pesar de ser reconocida por sus curvas, que acentuaba con vestidos tan pegados que tenían que ser cocidos sobre su cuerpo, labios rojos logrados con capas y capas de pintura y gloss, y lunar seductivo, dibujado estratégicamente por Whitey, su maquillador a lo largo de su vida profesional; Marilyn era muchísimo más que eso.

En nuestra opinión, curvas hay muchísimas, pero actitudes hay pocas. 

Lo que realmente inmortalizó a Marilyn como sex icon fue su capacidad de llevar el personaje en el que había sido encasillada, entender cómo la gente la percibía y simplemente seguirles el juego como a ella más le convenía. 

Ella era irreverente, pasional e impulsiva, pero también alegre y encantadora. Era cuestión de definir en el momento quién quería ser y llevarlo con orgullo.

Es cierto que fue insegura, pero para la pantalla gigante y las audiencias, ella era confiada, sexy, capaz y una excelente compañía. Llevaba su actitud en su risa, carisma y respuestas pícaras. 

La razón por la cual seguimos hablando de Marilyn no es porque tenía el mejor cuerpo, o era la niña más bonita, o la actriz más habilidosa; es porque solo ella sabía ser Marilyn Monroe como Marilyn lo querría. 

Happy birthday, Queen.