Reseña de Ocean's 8 - The Amaranta
“Estuvo...buena”

Siempre he creído que hay distintos tipos de películas. Pero no se trata de géneros, si son de culto o si te hacen llorar o reír. Hablo de que hay historias que quieres ver al recién despertarte un domingo, con tu mamá, de fondo mientras besas a tu novio, para olvidarte de tus responsabilidades o incluso cuando te sientes intelectual y buscas todo tipo de análisis cuando terminas de verlas.

En mi particular estantería de categorías de películas, Ocean’s 8 es la que eligiría un viernes en la noche antes de irme de rumba y para no tener que hablar de ella por más de quince minutos durante mi primera cerveza. La disfruto, me hace feliz mientras la veo, pero no me saca un discurso analítico ni fanático después de verla.

Acabo de escuchar algunos corazones romperse debido al mayor promotion que le hicieron al spin off de las películas protagonizadas por Clooney y Pitt. Y no solo eso, sino que había más de ocho razones para ver esta película, ocho razones que nadie podía subestimar:

Sandra Bullock

Cate Blanchett

Anne Hathaway

RIHANNA, b*tch

Helena Bonham Carter

Sarah Paulson

Mindy Kipling

Awkwafina (es una rapera en ascenso)

Y por supuesto, el collar Toussaint.

Antes de continuar con mi reseña de enamoramiento de Ocean’s 8 te daré un fun fact: el collar Toussaint es un rediseño que hizo la marca Cartier especialmente para el cuello de Anne Hathaway. 

Había sido diseñado en 1931 por el mismo Jacques Cartier para el Maharajá de Nawanagar y tomó su nombre por Jeanne Toussaint, la directora creativa de la firma de joyas de esa época. Como suele pasar, esa joya se perdió.

Pero con esta pieza, Cartier se tardó un total de ocho semanas en reconstruirla a partir de los dibujos originales. Es todo de diamantes y está valorado en 150 millones de dólares, un poco más del doble de lo que costó toda la producción.

Sin embargo, valió la pena.

Ocean’s 8 reúne a ocho mujeres cuyo único objetivo es robar esta preciada joya para cada una tener un bolsillo gordo en su pantalón. La mente maestra es Debbie Ocean (interpretada por Sandra Bullock) que acaba de salir de prisión después de cinco años y comparte los mismo genes criminales que su hermano, Danny Ocean (does it ring a bell?). Recluta a la Brad Pitt de la historia, en este caso Cate Blanchett, para llevar a cabo su plan de ser rica para siempre. No sin antes compartir la tarea con seis expertas, no tan expertas, del crimen organizado. ¿Lo lograrán?

Con estas actrices haciendo tanta bulla con respecto a esta película, supongo que todos nos esperamos quedar boquiabiertos, con los pelos de punta y con el corazón derretido después de ver Ocean’s 8. Pero no pasó así. O al menos, no después de la primera impresión.

Siempre nos pasa que una película con un súper elenco termina por rompernos las expectativas en mil pedazos. Pero creo que, particularmente con esta película, fue que esperamos que fuera una historia que nunca pretendió ser.

Ocean’s 8 es la película perfecta para ir al cine, la ideal para un día de verano lleno de ocio. Te ríes, te maravillas y te sorprendes. Así de simple. No creo que la historia hablará de ella por siempre, ni que tendrá alguna mención en los Oscar del próximo año, pero sí es una película que vale la pena ir a ver.

Lamentablemente, no puedo usar este medio para discutir contigo todas las partes que me encantaron y las que no. Pero eso no quiere decir que no pueda nombrarlas en forma de guiño:

  • Es una historia de crimen en la que ocho mujeres roban durante el evento más importante de Estados Unidos, la Met Gala...I mean, how cool is that?
  • Ni siquiera tengo que nombrar a las actrices que cada una se la comió a su estilo.
  • Los cameos que hacen durante la gala son para convertirse en esa persona que nunca se calla la boca en el cine y siempre piensa en voz alta.
  • Es, en cierta parte, una historia de venganza. Y, ¿a quién no le gusta una buena vendetta?

En fin, mi recomendación es que entres a la sala de cine de tu preferencia y veas Ocean’s 8 como si empezaras a salir con un chamo que conociste en Tinder. Sin andar en las nubes y sin expectativas, con la única promesa de que llegaste a pasarla bien.

P.D.: Ni de broma le llega a los talones a las de Clooney. Lo siento, alguien tenía que decirlo.

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