Las mujeres cineastas también pueden hacer un impecable trabajo

Aunque tal vez no sea el hecho más conocido, en la década de los 80 un pequeño grupo de figuras femeninas dejó su huella permanente en la historia cinematográfica del país. Muchas de estas talentosas mujeres que tuvieron su debut en aquel momento y lograron construir y consolidar importantes carreras en el medio de la producción audiovisual. 

Una de las exponentes más destacas de esta generación en el género ficción sin duda fue Fina Torres. Nacida en Caracas durante el año 1951, Josefina Torres Benedetti estudió diseño, periodismo y fotografía en Venezuela, para luego trasladarse a París, donde desarrolló sus habilidades cinematográficas en el Institute des Hautes Études Cinématographiques (IDHEC). 

Fina Torres

Fina Torres

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‘Oriana’

Su ópera prima, Oriana, fue estrenada en 1985 y obtuvo el premio Caméra d'Or en el Festival de Cine de Cannes ese mismo año. Este drama ambientado en la Venezuela de principios del siglo XX se basó en el cuento de la autora colombiana Marvel Moreno, titulado Oriane, tía Oriane, y relata la historia de María, una mujer que luego de regresar a la casa donde vivió un corto tiempo en su infancia descubre varios secretos de su tía Oriana (algunos muy desconcertantes) quien murió y le dejó a ella la propiedad.

Así, entre amores prohibidos, prejuicios y desenlaces violentos, Torres mantiene al espectador en un constante viaje entre el pasado y el presente, con la finalidad de descubrir una verdad oculta detrás de un antiguo conflicto cuyas consecuencias siguen vigentes. 

Alabada por su propuesta estética, esta película cuenta con una marcada presencia femenina que resulta fundamental para el desarrollo de la trama, ya que en ellas recae todo el peso de la narración, haciendo énfasis en la construcción propia de la identidad de los personajes. En la actualidad esto pudiera parecernos un detalle poco importante, ya que estamos acostumbrados a ver miles de personajes femeninos brillar en la gran pantalla constantemente, pero para la época y el contexto social que manifiesta, Oriana resultó ser una pieza completamente vanguardista. 

La figura femenina como técnica narrativa

Tras el éxito de este film, el cual obtuvo varios reconocimientos a nivel internacional, Torres se dedicó a profundizar en el tema de feminidad y la naturaleza de lo femenino para crear historias con una riqueza narrativa muy particular. Alejándose un poco del drama, por varios años la realizadora se dedicó al mundo de la comedia, desarrollando varios films como Mecánicas celestes (1995), Las mujeres arriba (2000), protagonizado por Penélope Cruz, y Habana Eva (2010). Todas estas piezas marcadas por un notorio protagonismo femenino, que no radica únicamente en las actrices que dan vida a los personajes principales, sino en la naturaleza misma de las historias cuyo eje central está en conflictos que son propios o característicos de la mujer. 

En 2014 salió a la luz su más reciente película Liz en Septiembre (la cual probablemente muchos ya vieron o muchos se abstuvieron de ver por ser “lésbica”) un largometraje que pone a prueba nuevamente la habilidad que tiene Fina Torres de contar historias conmovedoras desde el punto de vista femenino. Basada en la obra de Jane Chambers Last Summer at Bluefish Cove, narra el encuentro de seis amigas (Patricia Velásquez, Elba Escobar, Mimí Lazo, Eloísa Maturén, Arlette Torres, Danay García, María Luisa Flores), todas lesbianas, que se reúnen anualmente en una posada a la orilla de una playa en Morrocoy para celebrar el cumpleaños de Liz, la protagonista, quien se enfrentará a fuertes cambios en su vida durante ese pequeño viaje.

Liz en Septiembre (2014)

Liz en Septiembre (2014)

Esta es considerada una de las piezas más auténticas de la cineasta venezolana, la cual, según sus propias palabras, no gira entorno a una temática homosexual, más bien podría tratarse de un nuevo acercamiento a la intención inicial que la motivó a hacer Oriana, la necesidad de contar dramas profundos que de cierta manera reflejen cómo es vista la vida, el amor y la muerte a través de los ojos de una mujer.

Actualmente Torres tiene 67 años, y reside en la ciudad de Caracas.