Lo que la década de los 80 nos dejó

Cuando Patrick Swayze, Madonna y John Hughes iluminaron nuestra vida.
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flashdance

Los diez años que transcurrieron desde las 12:00 a.m. del primero de enero de 1980 hasta las 11:59 p.m. del 31 de diciembre de 1989 fueron de suma importancia en la existencia del hombre.

La Guerra Fría amenazaba con el fin del mundo como lo conocemos, nace MTV como el primer canal de música a las 24 horas, cae el Muro de Berlín y los ideales comunistas de Europa del este, Married with Children es el programa más sintonizado en el mundo, el presidente Reagan aplica las nuevas medidas del libre mercado, ocurre el accidente nuclear de Chernóbil y Madonna comienza su carrera musical.

Son tantas cosas que estoy segura que NatGeo en el 2013 lanzó su serie de documentales de décadas, solo para poder hablar de los 80.

Porque además de innovaciones y cambios políticos, este refugio de hombreras, peinados voluminosos y colores neón también trajo consigo muchos tesoros culturales e icónicos que definirían una época.

La televisión ya había conseguido convertirse en un momento familiar, y la cultura pop estaba clara. Series, películas, conciertos, álbumes, el consumo de todo lo que tenga que ver con cultura estaba en la cúspide de las prioridades.

Consumo que innegablemente nos dejó algunos regalos sin fecha de caducidad. Entre los que predominan muchas películas para los románticos sin remedio y muchas canciones del mismo estilo a lo Hall and Oates y Fleetwood Mac.

Si pudiera seguir, no terminaría nunca porque me tardaría más allá de la hora de mi café para nombrar todas las películas romanticonas y aventureras que nos convencieron que Tom Cruise sirve como pareja, que tendremos la misma vida amorosa de Meg Ryan o que los niños de 13 años pueden rescatarnos de vampiros y encontrar un barco pirata en el subsuelo.

Sin embargo, lo que tampoco terminaremos de hacer es agradecer lo que los 80 nos regaló. Tuvo un boom cultural tan necesario como añorable. Tanto, que a veces nos sumergimos en la música de Peter Gabriel esperando que un John Cusack nos dedique una canción en la radio bajo nuestro balcón.

Te culpo a ti de eso, 80s, y de muchas ilusiones más.