La feminista ‘millennial’ a la que odias o amas

La batalla entre las celebridades que tienen el potencial de ser la voz de una generación, es constante e interminable. Dentro de la misma han perdido importancia un par, entre esas Lena Dunham quien era considerada un ente de gran relevancia de la nueva ola feminista.

Después de haberse convertido en referencia para muchas jóvenes durante los últimos años por su trabajo y creencias, pasó por múltiples controversias que han puesto en duda sus argumentos y nos hace preguntamos seriamente, ¿es realmente un modelo a seguir?

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Una de las razones principales por las que conocemos a Lena es por su búsqueda de igualdad en la industria audiovisual y literaria actual con sus comentarios en contra de “los hombres blancos heterosexuales”. Nosotras también hemos sido culpables de señalar y generalizar cuando se trata de hombres sexistas. Pero así como podemos ser feministas y depilarnos las piernas, los hombres pueden en su defecto también ser blancos, heterosexuales y no presentar una amenaza para la humanidad.

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Racismo

Lena fue acusada de racismo porque las protagonistas de su serie, Girls, junto con la mayoría de los personajes del show, eran blancos. Además, en 2011 publicó unos tuits indudablemente discriminantes, junto a una imagen en la que salía usando un supuesto hijab, cuentan en Babe.

Abusadora sexual

Según Truth Revolve, en su último libro Not That Kind Of Girl, ella contó una anécdota en la que la escritora colocó piedras pequeñas en el órgano sexual de su hermana cuando Lena tenía seis o siete años, y su familiar tenía un año de edad.

Esas declaraciones tergiversadas por el portal web, causaron mucho revuelo en internet y dejaron marcas en la carrera de la artista. Muchos psicólogos salieron a la defensa de ella diciendo que es normal que una niña de esa edad tenga curiosidad de cómo funciona el cuerpo y que por eso haya hecho lo que hizo. Nosotras estamos de acuerdo con esto y no la calificamos de abusadora sexual.

Hipocresía

En noviembre del 2017, Aurora Perrineau, una actriz birracial de color, acusó al guionista de la serie Girls, Murray Miller, de haberla violado cuando ella tenía diecisiete años, y él, 35.

Al enterarse Lena de ese hecho, salió a defender a su colega y a decir que era completamente falso, a pesar de que ella llegó a admitir en algún momento que siempre hay que creerle a las mujeres cuando dicen cosas por el estilo hasta que se pruebe lo contrario.

Poco después, Dunham se disculpó por haber mentido y desacreditar a la víctima, mencionan en Forward.

No podemos concluir si Lena es o no una modelo a seguir. A pesar de sus errores, ha contribuido bastante cuando se trata de las mujeres en la industria audiovisual. Pero debemos aprender a diferenciar el feminismo del radicalismo para poder así llegar realmente a un estado de igualdad en el mundo, que al final de todo era el mensaje de Dunham en sus inicios.