Y nos contó todo sobre su viaje

Hace unas semanas, entre caos y comunismo, contacté a la comediante, La Nadia María, para hacerle una entrevista sobre un viaje que tenía próximamente. En unos días, Nadia se iba a montar en un avión, atravesar el mundo para representar a Venezuela en el Hispanic Comedy Festival, en Australia; un evento organizado por latinoamericanos viviendo allí, donde recorriendo cinco ciudades distintas, cinco representantes de países latinoamericanos presentarían una rutina de comedia.

Hoy, a unas semanas de su llegada, volvimos a conversar con Nadia para saber lo que se siente ser comediante frente a un público extranjero, siendo la única representación femenina y además acompañada de talentos divertidísimos de la comedia latinoamericana. 

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¿Cuál fue tu mejor público?

Está difícil responderlo porque la gran mayoría del público fue colombiano, entonces medirlo por país es complicado porque siempre había un 60% de público colombiano y el otro 40% repartidos en el resto de Latinoamérica. Entonces te voy a decir en cual ciudad me fue mejor y sin duda alguna fue en Brisbane, y las proporciones eran similares. Así que podemos llegar a la conclusión que me va muy bien con público colombiano *risas*.

¿Qué tal la convivencia con los demás comediantes?

Como en casa. Es demasiado sabroso estar en un camerino y hablar en los mismos códigos sin mucho protocolo, no se necesita mucho para entrar en “confianza”. Cuando el comediante es comediante de verdad, la convivencia se hace más fácil. A todos me los traje en el corazón con cariño, pero sembré una bonita y bien “desgraciada” amistad con Fer y Copano (Argentina y Chile); teníamos el mismo humor, los mismos odios y nos supimos divertir. Los comediantes somos una ladilla; es la verdad, lo bueno es que no somos divos, creo que eso es un buen detalle para saber diferenciar entre alguien que quiere ser “pop star” y alguien que quiere ser “un comediante exitoso”.

¿El australiano promedio es guapo?

¡Oh, sí por Dios! Yo siempre me sentí como un elfo doméstico caminando por la calle, no hay manera. Hombres, mujeres, chemales, todos eran veinte puntos.

¿Fue difícil comparar o relacionar tu rutina de comedia con la de los demás comediantes?

No, para nada difícil. Yo siempre comparo mi rutina con especiales de Netflix, y vas viendo cómo por país hay tendencias a ciertos estilos, supongo que viene por las influencias de cada comediante con respecto a otros comediantes más establecidos y a idiosincrasia.

¿Lo mejor que comiste en Australia?

Toda la comida tailandesa, japonesa y vietnamita que pude. Australia es un país rico en influencias de países asiáticos, entonces tienes una buena gama de opciones al caminar por las calles: pad thai, ramen, cerdo en todas sus presentaciones, mi quang y más. Ah y pescado, es bueno el pescado en Australia.

¿Qué te llevas de este increíble viaje?

Cinco kilos de más y felicidad infinita. Me costaba creer que estaba en Australia, ya saben, uno viene de un país que lamentablemente han convertido en desgracias e imposibilidades; donde se sufre para conseguir un pasaje a Margarita, entonces imagínense cuando me veía caminando por las calles de cinco ciudades australianas, andaba como los marcianos de Toy Story : “Estamos agradeciiiidoooos”, así somos los venezolanos cuando nos sacan de Venezuela.

Estoy muy satisfecha con el trabajo que hice, fue una satisfacción personal muy grande, estar en una tarima internacional y hacer reír a gente de toda Latinoamérica. Muchachos hice un buen trabajo, pueden sentirse orgullosos a través de mi, no me cantaron “llevo tu luz y tu aroma en mi piel” cuando me baje del avión pero mucha gente de otros países se quedó con un buen trabajo de Venezuela en aquella parte del mundo.

¿Fuiste atacada por algún canguro?

Sí, atacada de ternura, pero por los “walabi”. Son una especie de marsupiales que por no tener el tamaño de un canguro, no son canguros. Son más pequeños y muy cuchis, los toqué, alimenté, abracé y estuve rodeada como una vieja con gatos, pero de walabi. Los canguros no son cuchis, dan miedo, a menos que sean bebés que no vi ninguno. Ahora bien, que no son tan pop, pero son mil veces más increíble, los koalas. Me vine fan de los koalas.

¿Viste algo de comedia australiana? ¿Cómo funciona la comedia allá?

Funciona como en todos los países, hay circuitos en la ciudad y el que más trabaja será el mejor. No nos dio tiempo de visitar ningún circuito, pero sí conversamos con comediantes que hacen vida allá.

¿Del 1 al 10 qué tan lejos estamos de ser tan civilizados como Australia?

10. Y con unas esperanzas casi inexistentes de lograrlo si quiera a largo plazo. Sorry not sorry.

¡Gracias Nadia por ser la mejor representación de nuestro país del otro lado del mundo!