Mary Shelley y los 200 años de Frankenstein - The Amaranta
El monstruo de Mary Shelley está más vivo que nunca

Mary Shelley fue tal vez una de las escritoras más grandes de la literatura inglesa y universal, pero este crédito no radica en el hecho de que escribía sino que fue una mujer lo suficientemente visionaria como para ver la importancia de la ciencia en su época y plasmarla en una novela de la que todavía hoy en día se habla.

Sin embargo, es importante conocer un poco más la vida llena de tragedia de la mujer que estuvo detrás de una de las obras más representativas de la literatura gótica.

Una vida marcada por la muerte y la educación liberal

De acuerdo con un artículo del diario mexicano El Financiero, Mary Shelley no tuvo una vida “color de rosa”, sino llena de muerte desde el inicio ya que “su madre, la filósofa y escritora Mary Wollstonecraft, falleció por complicaciones del parto. Su hermana Fanny, la hija que Wollstonecraft tenía antes de casarse con el filósofo, escritor y periodista William Godwin, se suicidó. Tres de los cuatro hijos que tuvo con el poeta Percy Shelley murieron a temprana edad. En un naufragio, Percy perdió la vida y ella quedó viuda a los 25 años.”

Sin embargo, la muerte no fue lo único que dejó una huella en la autora; sino también las ideas liberales de su padre, el filósofo William Godwin, además de las ideas feministas de su madre, Mary Wollstonecraft, es conocida por ser una de las primeras feministas gracias a su obra Vindicación de los derechos de la mujer.

Además de Frankenstein, Shelley también es conocida por otras obras como: El último hombre, Mathilda y la novela histórica La suerte de Perkin Warbeck.

El origen del monstruo

En el verano de 1816, los Shelley se encontraban fuera de Inglaterra junto al médico John William Polidori y su amigo el poeta Lord Byron, quien les puso como reto a los presentes escribir una historia de terror, después de leer una antología alemana de historias de fantasmas. Polidori y la joven escritora de 18 años fueron los únicos que terminaron las historias que se convertirían en sus obras maestras.

En un artículo del diario El País, Ángel Sala, director del Festival de Cine Fantástico de Sitges, aseguró que "siempre se resalta al doctor Frankenstein y al monstruo creado por él, pero poco se dice de la mujer que está detrás de este gran clásico, una joven obsesionada por la ciencia y lo sobrenatural. Este mito surge en medio del romanticismo de la época y del círculo que rodeó a Mary Shelley, formado no solo por el poeta Percy Shelley, sino también por lord Byron.”

Esperemos que se le haga justicia a esta autora en la nueva película protagonizada por Elle Fanning y Douglas Booth y en la tercera temporada de la serie Genius de National Geographic que se centrará en esta escritora y que se estrenará en el 2019, de acuerdo con lo publicado por el diario El Mundo.

Frankenstein, una obra que nos lleva a empatizar con el monstruo

Tal vez muchos no lo sepan, pero Frankenstein no es el nombre del monstruo es el nombre de su creador, el científico Víctor Frankenstein, que quiso jugar a ser dios en una época en la que los hombres se creían invencibles debido a los avances de la ciencia y al final será su creación la que sellará su destino y el de sus seres amados.

En el mismo artículo de El Finaciero, la escritora argentina Esther Cross, asegura que el éxito de Shelley radica en que “captó el miedo de su época con una sensibilidad extraordinaria” “Cada época tiene un miedo propio. Cuando ella estaba escribiendo Frankenstein había otros escritores preocupados por el tema de la ciencia y la ética, de la presencia de la vida en la muerte y la muerte en la vida. Los avances de la ciencia traían aparejados algunos recelos. Por ejemplo, la gente confiaba en los médicos pero también les temía”.

Asimismo, este libro tiene un trasfondo filosófico en el que se cuestiona al mundo y la sociedad, pues el monstruo solo recibe el odio de las personas por su aspecto, de manera que hasta cierto punto uno llega a sentir pena por él y justificar sus acciones, de hecho en una parte del libro se pregunta: “¿Por qué debo tener yo para con el hombre más piedad de la que él tiene para conmigo?” 

Solo me resta decir, gracias Lord Byron por haber retado a Mary Shelley y habernos regalado una de las más grandes obras de la literatura que este 2018 celebra sus 200 años de publicación.