Antes de que la sigan cag*ndo

Las buenas series son tan satisfactorias y entretenidas como una buena película, y cuando tienen 10 mil temporadas son aún mejores porque puedes encerrarte en un capullo de ocio durante semanas enteras. Pero no todas las series deberían irse por ese camino. De hecho, algunas deberían terminar con la primera temporada. La historia no necesita que vayan más allá:

Stranger Things

Tomemos Stranger Things y su primera temporada. Los Duffer hacen un trabajo sólido en presentar a los personajes, y establecer el mundo en el que están trabajando. Puedes empatizar con cada uno de ellos casi instantáneamente, y las señales de que algo malo está pasando son lo suficientemente ambiguas como para que no deduzcas todo en los primeros tres capítulos. Cada episodio mueve la historia, con todo y momentos en los que se siente innecesariamente larga, no es el festival de fan service que es la segunda temporada.

Stranger Things 2 tiene 9 episodios, de los cuales 100 son filler episodes. Parecieran haber estado demasiado ocupados en complacer a los fans de la primera que querían -incoherentemente- tener un cierre para Barb, y ver a Nancy con el tipo creepy que todos convenientemente olvidaron le tomó fotos mientras se cambiaba. También está la incoherencia de lo que sea que trataron de hacer con Billy, y el terriblemente ejecutado episodio número 7. Esta segunda temporada fue un trainwreck y fue totalmente innecesario. Las preguntas de la temporada 1 pudieron haber quedado sin responder y eso no la hubiese arruinado en lo más mínimo. De hecho, ahora que tienen una segunda temporada que parece tan improvisada, sí dejan un legado lejos de impecable.

13 reasons why

Siguiendo el trend también está 13 Reasons Why, independiente del mensaje moral -o la falta de-, es una serie que termina con un cliffhanger híper forzado en el último episodio. La premisa de la serie la explotan por completo dedicando cada episodio a una de las cintas de Hannah, no hay nada más que sacar de ahí después de la número 13. Las consecuencias de su suicidio y del ambiente escolar en general, son bastante obvias a medida que la historia progresa y de repente llegamos al número 7 donde Hannah se convierte en una heroína de ultra tumba decidida a acabar con la cultura de violación y los profesores negligentes. Alguien se dispara, otros se van de la ciudad, y en general hay demasiadas cosas sucediéndole a demasiados personajes que tuvieron un desarrollo netamente superficial en el mejor de los casos. No hay ninguna razón para que tenga una segunda temporada.

The end of the f *** ing world

Esta serie está basada en el comic del mismo nombre que termina donde lo hizo la serie al final de la temporada. Así que de entrada, el material de origen no existe y el desarrollo de los personajes queda por parte de un autor nuevo… lo cual no es necesariamente malo, pero para eso haces tu propia serie con otra historia, ¿no?

Además, gran parte de lo que hace a la serie tan adorable dentro de lo dark, es la dinámica entre los protagonistas cosa que *spoiler* no puede continuar dado el final que tuvo la primera temporada. Tal vez sea hora de aceptar que algunas cosas no duran para siempre y eso está bien.