El significado de la imagen depende de cada quién

La fotografía artística es una de las cosas que siempre me han llamado la atención, sobre todo cuando el trabajo es enigmático e interesante. Por eso, cuando conocí el trabajo de Adrián Díaz, o como todos lo conocen en Instagram @dididaze, morí de amor.

Adrián es un estudiante de cuarto semestre de la Universidad Católica Andrés Bello que tiene un trabajo muy maduro a pesar de estar comenzando en el mundo profesional. Él muestra todo lo que siente a través de los conceptos de su fotografía: tiene algo distinto e interesante que aportarle al mundo y eso es lo que me impulsó a traerlo al spotlight.

Si estás interesado en el mundo de la fotografía, este personaje te inspirará y hará que salgas a tomar fotos con tu teléfono.

"Ora" para Elisha Francis, de Adrián Díaz, @dididaze

'Ora' para Elisha Francis

¿Cómo descubriste que la fotografía era tu pasión?

Mi colegio, la Academia Washington, ofrece un programa llamado IB (International Baccalaureate) en el cual escogí Artes Visuales como una de las materias de Nivel Superior. Uno de los requisitos de esta materia es crear una exposición que conste de 11 obras y que todas estén atadas bajo un tema.

Como suelo dejar todo a última hora tuve que hacer todas las obras en dos semanas, por lo que se me ocurrió hacer fotos, ya que es un medio casi inmediato. El tema que escogí fue "Catarsis". Cada obra estaba titulada, y representaba una emoción o sentimiento distinto al que había experimentado.

De esta forma descubrí que había algo completamente terapéutico en transformar mis dolores en imágenes. El proceso de llevar algo tan abstracto como un sentimiento a una imagen física te obliga a pensar en lo que sucedió y se transforma en el vehículo para su internalización y superación. 

Para mí, la fotografía dejó de ser una pasión y se transformó en un método catártico y de entendimiento personal.

¿Dónde aprendiste a hacer lo que haces?

Ensayo y error. Todo lo que he aprendido ha sido a través de una visión crítica de mi trabajo. Después de cada shoot me detenía a pensar, ¿qué pudo haber salido mejor? ¿Cómo lo puedo mejorar para la próxima?

Lo más valioso que aprendí es pensar en el resultado final antes de ir a la sesión. Siempre tengo conmigo un pequeño cuaderno en el cual dibujo bocetos de las imágenes que se vienen a mi mente, donde irían las luces en la foto, que representa cada cosa, etc.

Si te permites el tiempo de pensar bien lo que quieres obtener al momento de llegar a la sesión de fotos todo fluye con mayor rapidez y la gente va a percibirte con mayor confianza y con más profesionalismo.

¿Cuáles fotógrafos te han influenciado y guiado a lo que eres ahorita?

Hay tres fotógrafos principales que siempre me han inspirado. Petra Collins, Danna Tripe y Neil Krug. Su manejo del color, de texturas, composición y tratamiento de cada foto como una obra han cambiado mi percepción sobre la fotografía.

Adicionalmente, adoro el trabajo de Filip Custic, Nick Knight, Paolo Roversi y Santiago Méndez (fotógrafo caraqueño increíble y una de las amistades más hermosas e importantes que he cosechado).

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¿En qué te ayuda ser fotógrafo?

Creo que la fotografía indirectamente me obligó a madurar con mayor rapidez.

Ceder un tiempo para pensar en tus sentimientos te obliga a tener una mejor comunicación intrapersonal y a entender de manera más profunda a las personas y cómo reaccionan. También, me ayudó a ver el mundo con otros ojos y a conseguir la belleza en cualquier parte.

¿Qué te inspira?

La vida.

Rafael Antolínez de Le'Cinema por el fotógrafo venezolano Adrián Díaz, @dididaze

Rafael Antolínez de Le'Cinema

¿Qué quieres que la gente sienta cuando vea tus fotos?

Lo que el espectador quiera sentir. Me encantaría que mi terapia personal pueda también ser la terapia de los demás. Por eso prefiero que la gente entienda la foto a su manera, en vez de explicarla yo porque los obliga a detenerse y pensar y así relacionar los símbolos con sus propias experiencias.

¿Cómo surgió tu user?

Estábamos leyendo Waiting for Godot de Samuel Beckett en el colegio y una de mis mejores amigas, Sarah Bedrosian, me comenzó a llamar “Didi” como uno de los personajes principales. Este sobrenombre, mega nostálgico ya que el colegio fue posiblemente mi época más feliz, se quedó hasta el día de hoy. Por esta razón, lo decidí incorporar en mi usuario de Instagram. Le robé la idea de Daze a mi hermano Andrés. Daze es un juego sonoro (homófono) con nuestro apellido traducido al inglés (Díaz - Días - Days).

¿Cuál es tu sueño?

Lograr que mis fotos inspiren y ayuden a las personas a entenderse mejor y a seguir creando.

¿Qué tan difícil es ser fotógrafo creativo en IG?

Instagram es un arma de doble filo y hay que ser increíblemente cuidadosos cuando la utilizamos. Es, en mi opinión, es la mejor plataforma para darte a conocer y para networking.

Lo increíble de Venezuela es que la mayoría de las personas trabajan por intercambio y puedes armar una sesión increíble (con maquilladores, estilistas, modelos, asistentes de fotografía, etc) a través de pura colaboración.

Lo negativo de esta red social aparece cuando tu enfoque cambia de emocionarte al compartir tu trabajo con el mundo a enfocarte en la cantidad de likes que tienes, guillotina de la creatividad.

¿Qué consejos le darías a la gente que quiera comenzar a experimentar con este mundo?

Nunca compararse con nadie. Cada persona es un universo que siente y piensa distinto. Si tu enfoque es crear porque te apasiona, tu trabajo va a ser mucho más genuino y la gente se podrá conectar con mayor facilidad contigo como artista.

¡Gracias por ponerte a hablar con nosotras de tu increíble trabajo, Didi! Pronto vendrán cosas super cool con The Amaranta y contigo. Stay tuned!