Entrevista a Toto Aguerrevere - The Amaranta

Conociendo a Toto Aguerrevere

Nuestra conversa magistral.
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Toto y yo

Toto y yo

Después de tres libros publicados (Cuentos de Sobremesa, La Hora Loca y más recientemente Hacker Mate: Cómo deshacerte de tus padres), sabemos que la vida de Toto Aguerrevere es eventual, ruidosa y extremadamente interesante.

Hemos visto en sus redes sociales, su blog original y publicaciones anteriores sobre su humor ligero, intelectual y de a ratos sarcástico. Luego de dos libros de cuentos geniales y su nueva colaboración con 3 comediantes, nos moríamos por hablar con él, pero más que una entrevista, fue una conversación magistral que tuvimos en la que el día se tornó noche y el cenicero se llenó.

Aquí nuestra gran conversa:

¿Cómo estás?

Bien, me metí en The Amaranta.

¿Que te parecio?

Chévere, me gustó mucho. Lo tengo para leerme artículos porque siempre estoy buscando páginas distintas. Lo que quiero es leerme cosas chéveres de gente chévere.

Ahora estamos con Navidad.

Sí, bueno, ahorita estoy trabajando para Calma Pueblo y ya grabamos los cuatro programas que van a salir en diciembre. Todo desde amigo secreto, cena, los regalos, San Nicolás en todas las versiones. Hicimos hasta un hallaca viviente.

Estás multitasking, ¿no?

Sí, toda mi vida he sido buhonero. Por eso pongo “buhonero intelectual” en mi bio, siempre he tenido 9 trabajos. Soy columnista de la revista Clímax, guinosta de Calma Pueblo, guionista de un programa que se llama Viva Viviana, (que por cierto hicimos uno de Franco de Vita, y yo y que no, I’m not worthy), hago radio, soy traductor público, en algún momento de mi vida fui abogado, MUN freak (que los fui a visitar el otro día y me impresionó porque me sentí Robert deNiro, y les eché mi cuento de cómo me fue en Harvard; Una semana después, Edgar Ramírez les dió el país que iban a representar y me opacó completamente. Mi momento de fama bajó en 5 segundos como debería ser).

Ahora estamos en un período rarísimo de transición de adolescente a adulto. ¿Nos podrías contar un poco de la tuya?

Fue cómico porque fue un desastre, porque creo que me di cuenta que era adulto a los 28 años, cuando tenía una tarjeta de crédito pagada por mí. O sea, pasé de tener una tarjeta de crédito para las emergencias que te daba tu papá (mentira, te ibas a Le Club con esa), para después tener una propia y me dio porque “soy grande, pago mi celular y mi tarjeta”. A los 37 años me doy cuenta que era un bebé.

Cuando tenía 17, que te gradúas del colegio y nadie te entiende, no entendía por qué tengo que escoger a los 17 qué voy a hacer por el resto de mi existencia, ¡no tengo la menor idea! Siempre dije que debería haber un “6to año” en el que te enseñen sobre mecánica, cómo coser un botón, cómo ir a un supermercado a pedir 300gr de "algo", porque eso nunca nadie me lo enseñó.

Sí creo que las edades están para vivirlas. Yo tenía muy claro que yo no aparentaba tener 25 a los 18 (aunque me escapaba a discotecas a los 14), sino que me gustaba vivir mi edad. Lo más divertido en esa transición es que uno tiene que explorar, y darte tumbos y chascos. Una de las cosas que más me encanta de mi es que tengo amigos de 22 a 63 porque hablo y me adapto a ellos.

Sobre la escritura

¿Cuál es un bestseller que no debió haber sido?

Aquí se publicó de Mao Vírgen y no me interesó, ni cualquier libro de autoayuda, porque prefiero vivir la vida y “autoayudarme” yo antes de buscarlo en un libro.

¿Quién es tu antítesis literaria?

Todo el mundo *risas*. Yo escribo tan particularmente de mis experiencias, soy muy fanático de gente que hace crónicas como las mías (como un autor neoyorquino que me encanta que se llama David Sedaris que quisiera ser él). Pero antítesis, cualquier persona que escriba novelas y que diga que no le gusta hablar de sí mismo. Mis mejores artículos siempre han empezado desde una anécdota personal.

¿Qué piensas de la muerte lenta de Twitter?

Oye, me duele muchísimo. Porque Twitter para mí fue la herramienta. De hecho siempre digo que Twitter mató mi blog, porque podía decir en 140 caracteres lo que me blog decía en 50 párrafos. Fue un sitio para conocer gente interesantísima o conocer gente en la vida real después de haberlos seguido por Twitter.

Te metes en Instagram y es como entrar en el Maravilloso Mundo de Oz y todo es perfecto, todo el mundo bello, es lo máximo; te metes en Twitter y parece Mordor del Señor de los Anillos. Me despierto a las 6:00 a.m., prendo el Twitter y ya está gente con el dólar y la depresión. Entonces tu chiste se pierde en la nebulosa porque te dicen que eres insensible.

He visto que hay escritores que dicen que no lo son hasta que lo estás haciendo, ¿qué piensas de eso?

Sí. De hecho, yo nunca dije que lo era hasta hace un tiempo que salí del clóset como escritor y me compré una cafetera. Hasta con ser guionista he aprendido a la machimberra buscando en Google qué es un guionista. Yo era abogado estudiando Estudios Liberales con un blog (que nadie entendía el concepto de bloggero) y a mi me parecía una falta de respeto con mis amigos escritores que me llamasen así, entonces decía que era bloggero. Pero llega un momento donde te das cuenta que tienes un currículum y una trayectoria de libros, entonces dices que la escritura te encontró a ti y eso es lo que eres; a la hora del té, lo que hago todos los días es poner una página en blanco y empezar a teclear letras.

Pero sí cuesta, no creo que nadie haya dicho de una que es escritor porque no está fomentado, desde chiquito te dicen que abogado, médico, ingeniero o administrador, nunca te dicen que seas escritor porque no vas a ganar real entonces te tardas.

Te iba a preguntar “How do you take the jump”, pero me doy cuenta que no hay “jump”.

Te lo digo tan honestamente, que un día te encuentras 3 años después que ya hiciste todo. Mi vida es la siguiente: por un blog, yo escribo un libro (por mi amiga más capitalista que dice que tengo que publicar un libro), ese libro me lleva a entrevistarme con Erika de la Vega, quien decide seguirme en Twitter, le gusta lo que escribo, me invita a que escriba sus guiones y 3 años después, estoy haciendo guiones, artículos y cosas que llegaron sin buscarlas y ahí estoy.

¿Hay perks de ser un escritor?

Nadie me ha regalado una pluma. Pero sí, porque la gente te quiere echar su cuento.

¿Te ha llegado gente de repente con su cuento?

Todos resultan ser malísimos, sin excepción. Así como los médicos que les dicen y que “ay, sabes que yo tengo un dolor aquí en la ingle”. Bueno, así pero con cuentos. Pero de perks, no hay nada más gratificante que te digan “te leo”; ese me shockeó un poco al principio, porque la primera vez que me lo dijeron fue en un entierro: Estoy al lado de la urna, intentando no ver al muerto, dándole el pésame a alguien y de repente salió una persona y que: “Yo te leo”. Yo y que “¿dónde, qué tengo tatuado yo?”, y así empezó. Pero es lindo que la gente se acerque a decirme que les gustó el libro, pero sobre todo que me cuenten dónde se lo leyeron: una persona me contó que fue el último libro que le leyeron a su papá antes de morirse y se rió muchísimo, también cuentos de avión de que “tuve que dejar de leerlo porque me pedían que me callara o que les prestara el libro”, también hay una niña que le estaban cortado el pelo, se paró un momento, dejó su libro en la mesa y cuando volvió no estaba. Resulta que otra persona lo había agarrado y le dijo “lo lamento, te lo quité y esto sucedió, si quieres te lo pago”.

Estoy haciendo un segmento en The Amaranta que se llama #CuéntameMás, ¿cómo se obtienen los mejores cuentos?

A mi me vienen. Yo soy la persona más aburrida del mundo. Todos mis amigos dicen que yo soy un gran plagiador, porque los interesantes son mis amigos. Yo me rodeé de gente insoportable en el sentido de que es la gente que pone el micrófono y canta karaoke, toca la guitarra, toma de más, se fuma toma la casa, etc. No sé porque tengo ese imán de atraer a gente intensa, ergo, insoportable. Como son tan divertidos siempre traen cuentos.

Sobre "Hacker Mate: Cómo deshacerte de tus padres"

¿Tuviste un Eureka Moment?

No, Hacker Mate fue cómico porque no fue idea mía. Fue escrito por 3 comediantes (Bobby Comedia, Reuben Morales, Alejandra Otero)  que me invitaron a mi a escribir el libro a 8 manos. Nos conocíamos porque cuando estaban empezando yo era fanático de esa movida y escribía sobre ellos en mi blog.

Fue divertido porque en la primera versión que entregamos cada quien se fue a donde quería, hasta que no logramos moldear y El Nacional se encargó de los detalles.

El libro se escribió hace cuatro años, pero no se había publicado por falta de papel y porque todos los ilustradores se iban del país pero nos llamaron hace un tiempo y nos dijeron que se iba a publicar.

Me gustó mucho algo que me dijo un chamo en una feria de libros: “Me gusta mucho tu libro porque los libros para chamos que se están escribiendo ahorita son de vampiros”.

¿Todos se metieron en la mente de un chamo de ahorita, ¿cómo?

Fue mucho de observación, no nos describimos a nosotros mismos. Yo en el colegio fui un "gallo pavo". Lo que sí me gustó fue buscar elementos de mi infancia (como la relación con mi mamá o la decoración de mi cuarto).

¿Entonces en el colegio fuiste un "gallo pavo"?

Sí, a mi (sin ninguna modestia) me invitaban a todas partes y el más popular no entendía. Yo y que bueno, soy el más feo pero el más simpático.

¿Quién es el más serio?

Yo, porque los demás hacen de la comedia su vida.

¿Quién es el más intenso?

Bobby, porque es el más emocionado. Cuando estábamos planificado el libro él se imaginaba la serie, la película y el Oscar.

¿Quién es más peace and love?

Ale Otero, ella es la más feliz, rulitos, todo le va bien.

¿Quién es el más jodedor?

Los cuatro, pero Rubén en especial, inteligentísimo el humor de él.

Preguntas Random

¿Cómo cumples tu cuota de marginalidad venezolana?

Me encantan las cholas. Me parecen super cómodas.

¿Se puede aprender a ser cómico?

Si, la mejor manera de hacerlo es escuchar y detallar por qué el cuento es cómico; lo desmenuzas, y lo reconstruyes en una oración de manera que te cambie la perspectiva. Si usas esa técnica entiendes el humor.

¿Mejor regalo de navidad?

Un subibaja, pero mi mejor experiencia de Niño Jesús es que me levanté un 25 de diciembre en plena noche y vi a la Vírgen María en toda su gloria entregándome un regalo. Después de 9 años nos enteramos que era mi mamá rascada volviendo de una fiesta y vió que estábamos despiertos muy temprano, y no resolvió mejor cosa que ponerse un paño en la cabeza y decirnos eso.

Me dijeron que te preguntara sobre “Coronado Suites”.

Es un cuento comiquísimo. Es un hotel en Valencia con una página web sensacional en español que en inglés tiene la peor traducción que te puedas imaginar en el mundo. Todo lo tradujeron así: Andean Parakeet, Perico Andino; Milky Juice, Jugo de Lechosa; Sideburn Juice, Jugo de Patilla.

Raúl y yo hacíamos un show en casa contándole a la gente el cuento de Coronado Suites, y relatábamos la página web completa. Pero además resulta que estoy un día hablando con una niña en una fiesta y me cuenta que va para Valencia porque su familia tiene un hotel ahí, yo salgo con el cuento de la página y me dice su familia es dueña de Coronado Suites. (Dentro de mi mente: “no lo hagas, no lo hagas, no lo hagas”), llamé a Raúl y le contamos el cuento completo; la niña se rió y al día siguiente la página estaba caída.

¿Anécdota de viaje más insólita?

No siempre tengo anécdotas con encargos. Mi mamá (que es la culpable de todo), me dice que la hija de una tía mía necesita un neceser, y yo y que: “Máma, ¿qué es eso?”. Cuando me llega el neceser, es tipo MaquiClub con bombillos y espejo. (Fastforward) Me paran en la aduana preguntándome por qué traía eso y tuve que decir que era drag queen.

¿Película favorita?

Lo Que El Viento Se Llevó. Siempre he dicho que todo lo que necesitas saber sobre política está en esa película.

¿Qué libro regalarías?

The Giving Tree de Shel Silverstein.

...

Total, que después de una larga y agradable conversación nos reímos, hurgamos en su Instagram y le rogué que me explicara qué ocurría detrás de cada imagen. Jugamos un juego en donde le mostraba una foto y el me contaba su back story. Pero esa es una historia que preferimos dejar para otro día.

¡Mil gracias, Toto!

Vacílense nuestra foto "al natural".

Toto y yo

Toto y yo "al natural"