El problema con la representación LGBTQ en TV - The Amaranta
Pueden intentarlo un poco más

GLAAD es una organización americana no gubernamental, y todos los años saca un reporte, “Where We Are on Tv”, sobre la representación LGBTQ+ en la televisión. Este año, al igual que el año pasado, la representación está en un alto histórico. Sin embargo, notan que la mayoría de los personajes suelen ser hombres gays blancos, y que el problema de “bury your gays” sigue existiendo… y además hay otro problema, la mayoría de estos personajes están en la periferia y están rodeados de personajes heterosexuales. Por más desarrollado que esté, se siente más como un token gay que cualquier otra cosa.

En la temporada 2017-2018, de 901 personajes regulares, 58 son de la comunidad LGBTQ+. En televisión tradicional, 47% de esos personajes son hombres gays, 24% lesbianas, y 28% bisexuales (de los cuales la mayoría son mujeres). 

Nunca hubo una representación tan alta antes, lo que es genial. Pero no todo es cantidad, deberíamos enfocarnos en la calidad. Sería más interesante si esos personajes no fuesen parte de un elenco inmenso de heterosexuales o no estuviesen relegados a personajes secundarios.

Broad City y How to Get Away with Murder son las dos series que parecen estar más cerca de una protagonista gay, y aún así, Annalise Keating es bisexual (de una manera que se siente súper male gazey), y por el lado de Ilana, pues se supone que debemos asumir que es bi o pansexual pero no es algo que haya sido expresado abiertamente.

Es genial que tengamos historias de personajes LGBTQ+ saliendo del closet, pero hay muchas más cosas que pueden hacer. Esa no es la única historia que hay dentro de la comunidad. Una persona no deja de vivir experiencias relacionadas con su orientación y/o identidad sexual una vez que sale del closet. Además que no todo lo que vive es malo o relacionado con la homofobia. Es completamente posible desarrollar un personaje LGBTQ+ con una historia mucho más compleja e interesante.

Las creadoras de The L Word lo hicieron durante 5 años. Tan problemático como puede parecer ahora, 10 años más tarde, fue una serie emblemática para millones. Sobre todo las que estábamos tratando de entender nuestras orientaciones sexuales en un mundo que todavía gritaba que las lesbianas solo eran mujeres que no “habían sido bien cogidas” y los bisexuales “necesitaban decidirse”, ni hablar de pansexuales y genderqueers. Podemos esperar al año que viene cuando parte del elenco original y la creadora estarán estrenando un reboot que, con suerte, tendrá una representación más diversa de la comunidad LGBTQ+.