Cómo me enteré de que Santa no existía

Ho, ho, ho?
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Padres, hay veces que los queremos y otras que no tanto. Cuando se trata de Navidad, la creencia que un niño más atesora es la típica imagen de Santa Claus, con sus nueve renos y Rudolf liderando con su nariz roja.

En algunas ocasiones, los niños desecharon esta imagen gracias a un amigo cruel o alguna película que vieron que reveló el gran secreto; en otros, simples resbalones de nuestros papás terminan el esfuerzo de años:

Aquí unos cuantos de esos resbalones:

“No había teipe en mi casa y yo lo sabía. Misteriosamente, los regalos estaban envueltos en tirro…” - Gabriela, 19.

“Ya yo estaba semi clara pero mi papá tenía una gaveta de su escritorio abierta y ahí estaba la carta que le había mandado” - Emiliana, 19.

“Mi mama se arrechó un día conmigo y me dijo que Santa ya no me iba a traer regalos porque ella era Santa 😂” - Alesia, 19.

“Usaron mis marcadores para escribirme una carta. Es difícil dejarlo pasar cuando tus marcadores huelen tutti frutti” - Emiliana, 20.

“Mi papá me señaló la tienda en donde Santa me había comprado una bicicleta y dijo que la había comprado el” - María Valentina, 21.

“Mi hermano me dijo y me fue a enseñar en la gaveta de mi papá la factura de las cornetas que me había traído😐” - Andrea, 18.

“Mi mamá me pidió que le mandara otra carta a Santa porque no había “entendido muy bien lo que yo quería” - Andrea, 19.

“A mi mamá se le quedaron las llaves de la casa en mi regalo de Santa…” - Ana Carolina, 22.

“Mi papá me dijo ‘pide otra cosa porque yo no puedo viajar a Miami de un día a otro.... Perdón, Santa no puede" - Clarisa, 19.

“Me metí en Pornhub por primera vez en Navidad y los dos Santas de los videos que vi no eran los mismos” - Andrés, 20.

“Mi hermano pidió ese año un Rockband y yo un iPod. La mañana del 25, el regalo de mi hermano estaba dentro de la caja de cartón embalada por la compañía Door to Door Caracas - Miami y además con los datos de mi mamá pegados en una calcomanía; y mi regalo estaba dentro de una bolsa que tenía un mes en la mesa del comedor de mi casa.” - María Fernanda, 20

“Pasamos navidades en Margarita y antes de irnos, Santa nos mandó una carta diciendo que los regalos nos esperaban en Caracas. Cuando llegamos de la playa mi papá nos obligó a acompañarlo a comprar comida china porque mi mamá tenía que “arreglar la casa para nosotros” - Juan Andrés, 18

Nunca hemos sido madres, así que no podemos juzgar con total certeza, pero podemos entender que es difícil cargar con una doble identidad, triple si cuentas el Ratón Pérez.