Reseña Westworld ‘The Riddle of the Sphinx’ - The Amaranta
El mejor episodio hasta ahora

Como los pasados domingos, nos trasnochamos para poder ofrecerte otros ojos y otra perspectiva para el rollo que suele ser Westworld.

El asunto de esta serie, no son solo los millones (y contando) de timelines. Pues la historia va de atrás para adelante, para un lado y para el otro hasta marearte y olvidar hasta en qué año vives. Pero otra cosa son los detalles. Las pequeñas pistas que dan los personajes muchas veces abren el telón a todo un giro en la narrativa, diciéndotelo todo y a la vez sin explicarte nada. A pesar de que a veces nos cuesta pillarlos todos, eso es lo que nos encanta.

Por esa razón vemos un episodio más de diez veces y leemos todo lo posible al respecto, formulando teorías, relacionando señales pasadas y futuras, tanteando el límite de la locura por saber y entender más.

Lo que nos lleva a este punto.

Cosas que debes mantener en mente de los episodios pasados:

Leer: Guerra, nieve y tigres: Westworld ‘Virtù e Fortuna’

  • El episodio pasado, Virtù e Fortuna, comenzó con la de otro parque. Era exótico y parecía tener lugar en la India o en algún lugar de África. Con la introducción a ese otro mundo, nos mostraron a un personaje que nunca había aparecido antes.
  • Bernard hizo algo en el laboratorio clandestino del parque. Habían clones que tenían un solo propósito y por alguna razón, a alguien (probablemente el mismo Bernard) no le convino más esa labor.

El resto, ya lo irás recordando.

Episodio #4: ‘The Riddle of the Sphinx’

Leer: 

Pistoleras, venganza y esplendor: Westworld ‘Reunion’

Caballos, sangre y robots: Westworld ‘Journey Into Night’

Si lo vemos desde lejos, el mensaje de todo el episodio es bastante claro. Sin embargo, Westworld siendo Westworld, necesitaron de al menos una decena de viajes en el tiempo, cuatro vueltas en círculos y unos cuantos acertijos para llegar ahí.

Todo para hacernos entender que una de las intenciones al crear el parque, no era solo construir cuerpos para matar, tirar y hacerlos olvidar, sino que a través de la conciencia de los hosts (inteligencia artificial) hacer que los humanos puedan ser inmortales. Leíste bien, inmortales, pero no al estilo vampiros de Twilight mezclado con el Salvaje Oeste, sino por medio de una idea milenaria y algo complicada.

Aunque no te preocupes, ya llegaremos ahí.

Por otro lado, no sabemos nada de Dolores ni de Maeve. Pero para ser honesta, el episodio estuvo tan bueno que ni las extrañé.

El parque y los intereses inhumanos de sus humanos

Ajá, prepárate para el bizcocho.

Al comienzo de The Riddle of the Sphinx (¿por qué los nombres siempre tienen que ser tan fumados?) nos mostraron a Bernard siendo llevado a un lugar extraño por Clementine. Una cosa llevó a la otra y Bernard tuvo un reencuentro no tan placentero con Elsie. ¿Se acuerdan de Elsie?

Era la programadora simpática de la primera temporada que cuando cayó en cuenta de todos los “errores” de conciencia de los hosts, fue asesinada por Ford, a través de Bernard. Así que hubo un pequeño momento de sacarse los trapitos sucios. Pero luego encontraron en ese lugar extraño un laboratorio secreto.

El mismo laboratorio en el que había estado un rato antes con Charlotte. Solo que ahora estaba todo destrozado, los empleados estaban muertos y los clones, regados por el piso también. Ya que no imaginamos a Bernard tan inocente y perdido como antes, cuando recordó por milagro que en realidad fue él quien hizo todo ese desastre, la comunidad de Reddit y yo no nos sorprendimos para nada.

Pero aún falta el motivo. Las teorías son varias.

El propósito del laboratorio era crear cápsulas para encerrar la mente humana y depositarla en cuerpos de hosts. La fórmula de la inmortalidad: tu cerebro en cuerpos de muñecos que no envejecen nunca. Pero es posible que Bernard lo haya destruido porque:

  • Ya encontró una fórmula mejorada pero no quiere que nadie más la encuentre.
  • Quiere darle la fórmula a alguien y aplicarla a algo mucho más grande que él.
  • Ford está metido en todo ese rollo y está usando a Bernard para conseguir todo lo anterior. 

Ya en este punto si quieres saber más sobre la inmortalidad, tenemos que meternos en la historia de William.

William o el Hombre de Negro pero que no lucha contra extraterrestres

La historia de William se lleva en dos ramas: la historia con su suegro y su trato con los intentos del proyecto inmortalidad; y otra que consiste en él buscando el camino al juego de Ford. Un juego que me enteré, no se trata solo de William, sino a todos.

Primero es porque vemos a James Delos, su suegro y dueño de la compañía antes que él, en una especie de habitación aislada. Al principio podemos pensar que es porque está enfermo y “en recuperación”. Pero cuando su rutina de ejercicio, café derramado y discos de acetato se vuelve para nosotros una especie de loop, inmediatamente sabemos que se trata de un host. Aunque no es un host cualquiera. Se trata de una especie de híbrido. Un experimento para mantener viva la conciencia de James Delos para siempre.

Sin embargo, el tiempo pasa, William envejece y las fallas que presentaba el host de James Delos no parecen haber mejorado. Así que entramos en una especie de crisis existencial cuando en el laboratorio clandestino, Elsie y Bernard encuentran a un viejo loco, un viejo que identificaron como el dueño original del parque y aún así decidieron matarlo para terminar con esa tortura.

Por otro lado, en la otra rama de la historia de William, lo vemos en su búsqueda por el lugar “Glory”. Un lugar que William cree que Ford creó solo para él, pero ese es un misterio que creo que se mantendrá por un rato más. A pesar de esto, es esta búsqueda la que revela muchos detalles personales del personaje:

  • Su esposa, Juliet, se suicidó hace un tiempo, pero todavía no sabemos por qué.
  • Logan, el mujeriego idiota que lo mete dentro de Westworld, también murió de una sobredosis al “no aceptar la realidad”.
  • Su hija lo odia.

¿Nos interesa su hija?

Sí, en especial cuando nos enteramos que la mujer que pareció en el parque de la India es su hija. Se delata con un sutil y una poca pensada frase como “Hi, dad”. Otro reencuentro en este episodio, porque desde que salió del otro parque digamos que ha tenido que huir de varias cosas para llegar a donde William.

El resto, nos entraremos las próximas semanas, con la expectativa de que los próximos sean tan INCREÍBLES como este.

Dolores, la Barbie de mil pasados

No sabemos nada, solo que ahora se hace llamar Wyatt. Consideraré ponerlo en el título.

Maeve, la ex prostituta de mente maestra

Tampoco sabemos nada, solo que está en el mundo de los samuráis y de Akira Kurosawa. Y tal vez esto te de una mejor pista de lo que pasará en su historia.