Todo lo que tienes que saber si quieres hacer FinDom para salir de Venezuela

Todo lo que tienes que saber si quieres hacer FinDom para salir de Venezuela

En enero estuvo rodando un hilo en Twitter de un hombre que salió del país insultando a tipos a cambio de dinero. Se trataba de un fetiche, FinDom, por dominación financiera, en el que tipos quieres que los traten mal y a cambio dan dinero. A diferencia de vender nudes o ser camgirl, parecía algo más fácil, divertido, y fructífero. O al menos hasta que me puse a investigar todo al respecto.

¿Qué es exactamente el FinDom?

Es un fetiche en el que los hombres buscan ser dominados financieramente y tratados mal por una mujer. El sumiso, paypig o cashcow, está forzado a darle su dinero a la dominante, como tributo porque ella es genial y brutal en la vida, y él es un gusano miserable.

¿Cómo empiezas?

Si leíste el hilo sabes que la opción más fácil es Twitter. Basta con buscar alguno de los términos relacionados con el FinDom para encontrar alguien dispuesto a que lo insultes a cambio de dinero y un orgasmo.

Como cualquier tipo de trabajo sexual no deberías divulgar tu identidad libremente por tu seguridad. Es buena idea por lo menos usar tu nombre falso de stripper (que si el nombre de tu primera mascota más la primera calle donde viviste. El mio es Mila Barcelona).

Luego tienes que mentalizarte que no es tan fácil. No es gritarle a un tipo “¡eres un imbécil!”, pasarle tu PayPal y seguir con tu vida. Esto es un servicio, y estás satisfaciendo un fetiche de un desconocido. Tienes que esforzarte y entender exactamente qué parte del FinDom es lo que le gusta más y sí, muchas veces vas a tener que ver -o fingir convincentemente que ves- como un desconocido se masturba. Las Domme que ganan $100 insultando a hombres vía e-mail, son la excepción, no la regla.

Tienes que saber cómo te vas a comportar en papel de dominatrix, cuánto vas a cobrar por sesión, y también es buena idea crear wishlists de Amazon o incluso unirte a Patreon.

En otras palabras, si tu idea es hacer algo fácil para reunir dinero e irte del país, esto no es lo tuyo. El FinDom requiere trabajo y esfuerzo, y ni siquiera hemos hablado del lado feo:

  • Los tributos: no es como que hay un tarifario que te diga cuánto cobrar. Además el mercado está saturado de niñas completamente seguras de que pueden hacer esto, así que eso de ganar $100 en una hora probablemente no sea cierto tus primeras veces.
  • El juego de poder: ok, esto se basa en que los hombres están “renunciando a su poder” simbolizado en el dinero. Pero, ellos son siempre los del dinero, y si tú dependes de esa ganancia, no estás exactamente a cargo. Al final es una transacción, y están pagándote para que uses tu tiempo en ver a alguien llegar a un orgasmo. Puedes ser como la niña de Babe.net que jura que es “empoderada” por hacerlo y que en realidad se trata de solo ser bitchy, pero eso no cambia nada.
  • La gente rara y poco sana: busca cualquier documental de FinDom y vas a encontrar al menos una historia de un tipo que está básicamente en bancarrota por cumplir su fetiche. Eso entra en territorio de adicción, y pues… son personas que vas a tener que identificar si todavía te suena interesante esto.
  • Los estafadores: todas las camgirls saben que lo más fastidioso del trabajo sexual es la gente que te hace creer que está interesada, pero en realidad no tiene intención alguna de pagar. Y están los que creen que porque están dándote dinero, ya no tienes límites y te están comprando como persona.

Nada de lo referente al FinDom es fácil. De hecho, como alguien totalmente capaz de insultar a un poco de gente por dinero, lo pensé seriamente hasta que investigué todo esto y vi la cantidad de trabajo que requiere. Es más fácil convencer a Angelina de que te adopte y te saque del país.