Si tus resoluciones de Año Nuevo fuesen realistas

Una vez que el Año Nuevo se acerca y nos toca la puerta, todos sabemos que es hora de empezar a hacer nuestra lista de resoluciones; “bajar de peso”, “conocer más gente” y hasta “adoptar una mascota” se encuentran entre los deseos más anhelados, pero por alguna razón, para febrero (quizás marzo) ya aquellas metas que anotamos en enero están olvidadas o agarrando polvo en alguna parte de nuestra mente.

Muchas veces, esto sucede por hacer metas inalcanzables para un año o por una mentalidad “all or nothing”.

No queremos que no tengas metas para el 2017 -todos deberíamos tenerlas-, pero sí pensamos que tener resoluciones de Año Nuevo más realistas te ayudarán a lograrlas al final.

1. “Ponerme a dieta”.

Todos queremos comer bien y tener un tipo de vida al estilo Sasha Fitness en algún momento de año, pero dejemos de mentirnos: no cambiaríamos el helado y un tinto de verano con nuestras amigas por nada del mundo. Intenta algo como:

“Encontrar un sistema de alimentación más saludable que me funcione”.

Con esto, no te estás proponiendo comer ensalada y huevo duro todos los días, sino que es una resolución más cerca a la realidad que puedes desplegar en cosas como: “almorzar en casa lo más que pueda”, “limitar los carbohidratos a la hora de la cena”, “tomar solo 2 tragos cuando salga”, and so on.

2. “Hacer ejercicio todos los días”.

Esto es imposible de por sí. Ni siquiera un nutricionista deportivo te recomendaría hacer ejercicio todos los días de tu vida sin un rest day. En vez de decirte esta mentira tremenda, piensa en volver el ejercicio una parte de tu rutina que disfrutes.

“Buscar el ejercicio (o varios) que más me guste y buscarle tiempo”

Esta transformación es importante por dos factores primordiales: 1. Estás buscando el ejercicio que vas a querer hacer con gusto (eso no significa que no tendrás días de flojera); 2. Lo estarás incluyendo dentro de tu agenda: todos sabemos que el tiempo para hacer ejercicio no se posiciona en tu agenda a menos de que tú lo hagas.

3. “Ahorrar”.

No hay nada de malo con el propósito de esta resolución sino con el fraseo de ella. Para estos casos hay que ser más específico y estricto con uno mismo.

Para saber ahorrar hay que definir qué porcentaje de nuestro sueldo o mesada vamos a mantener y no gastarlo por nada del mundo. Asimismo, mantener una bitácora de lo que hemos ahorrado.

4. “Dejar de fumar”

En este caso, el propósito tampoco está mal, sino la manera de ejecutarlo. No es ponerle freno de mano al cigarro sin motivo definido (además de matar tu salud y tu billetera), sino buscarle un razonamiento y hacer tu research. 2017 is the year!

5. “Independizarme”

Ah… el sueño de todos los veinti-tantos años: vivir solo, tener tu propia cuenta y tarjeta de crédito y valerte por ti mismo. Suena bien, ¿no? La cosa no es tan fácil como parece. Hay ciertos pasos que hay que tomar antes de independizarse, y realmente son varios.

En vez de ponerte la meta más grande de todas, despliega todo lo que tienes que hacer para llegar a eso y organízate durante el año. Quizás lo logres, y si no, progreso es progreso.

6. “Leer más”

Todos queremos leer más. Así leamos muchísimo o nada, esta resolución estará en nuestra lista. El problema es la ambigüedad de esta meta. Si ya eres un lector ávido puedes proponerte una cantidad de libros “4 libros por mes”, o “leer todos los estoicos entre enero y marzo”.

Si acostumbras leer, ponte una meta más cercana a tu realidad tipo: “encontrar el tipo de libro/autor que me gusta leer”. Busca hasta que encuentres y no pares.

7. “Aprender a cocinar”.

Hay algunas a las que se les da, otras a las que no, pero si hay algo que es cierto es que todas podemos aprender a cocinar así sea una cosa con la ayuda de nuestros mejores amigos: YouTube y Google.

Te recomendamos escribir algo como “aprender a hacer un desayuno, un almuerzo y un postre”. Vamos, que tienes todo un año para perfeccionar 3 recetas. 

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