Sex positivity 101: las expresiones sexuales consensuadas no tienen por qué ser malas

Sex-positivity es el movimiento más divisivo dentro del feminismo. Es como el Justin Bieber de los movimientos, casi todos estamos de acuerdo en que sus nuevos singles son buenos, pero sus orígenes son confusos, y frecuentemente dice cosas problemáticas.

El feminismo sex positive empezó en los 80’s y se enfocó en la idea de que las mujeres debemos estar liberadas sexualmente para ser íntegras. Eso implica aceptar que las mujeres tienen agencia sobre su sexualidad, y por lo tanto deberían tener una actitud positiva hacia sus deseos y actividades sexuales.

La idea es que las expresiones sexuales consensuadas no tienen por qué ser necesariamente malas, todo lo contrario, son sanas. La palabra clave siendo consenso. Así que puedes dejar de llamarte a ti misma “puta” o “zorra” por haberte querido acostar con X tipo. Porque como casi todo movimiento que quiere hacer un cambio profundo en la sociedad, las cosas empieza contigo y tu diálogo interno. En el caso del sex positivity, hay tres partes esenciales de la narrativa:

1. Evitar los juicios morales con respecto al sexo

Empezando por ti. En serio tienes que dejar de sentir que desear tener sexo o no desear tener sexo, es un problema. Una vez que hayas hecho eso, basta de ver de reojo a los demás por sus propias actitudes…

2. Respetar las preferencias de otros

Y de ofenderlos si te dicen que quieren tirar encima de un globo en forma de pizza hawaina.

3. Incentivar a los demás a descubrir qué les gusta y qué no

No en el sentido de que te pares en la calle y te ofrezcas a hacer realidad los fetiches de todas las personas que pasen por enfrente. Solo que crees un ambiente seguro para tu(s) pareja(s) o amigos que confíen en ti lo suficiente como para contarte sus deseos.

Básicamente, deja de hacerte a ti y a todos los que te rodean shaming cuando se trata de sexo consensuado. No importa qué tan “mojigata” o “puta” seas. It’s all cool.

Esa es la parte linda, pero estabas advertida que no todo lo de sex positivity es tan hermoso como parece hay ciertas cosas con las que tienes que tener cuidado:

El patriarcado sigue siendo un problema

En consecuencia esa imagen de la mujer hipersexualizada que ama andar en tacones, dar blow jobs a toda hora, tener tríos (con otras mujeres, obvio), y siempre verse sexy, es simplemente otro ideal sexista. Ser el ideal de “la mujer liberada”, no es tan diferente a ser el ideal de “la mujer sumisa”. Genial si quieres ser sexy y siempre tener un pene en tu boca, solo asegúrate que no lo estés haciendo en búsqueda de la aceptación dentro del canon de la “chica ideal”.

No todo el mundo es sexual

Y ser asexual no es estar dañado. Ser sex positive también debería implicar que aceptas a las personas que no incluyen al sexo dentro de sus identidades.

Tus decisiones no son universales

Una cosa es tener la suficiente agencia sobre tu propio cuerpo como para vender nudes en internet, y otra no tener ninguna opción más que hacerlo. Lo que es empoderamiento sexual para una mujer, no necesariamente lo es para otra. Es decir que puedes tomar todas las clases de pole dance que quieras, eso no hace que el stripping en general ahora sea feminista. 

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
#CuéntameMás: los sueños más extraños que has tenido