Cuando te das cuenta que te pareces a tu mamá

Señales que indican que me estoy convirtiendo en mi mamá

Aún teniendo la mejor relación del mundo con mi madre, darme cuenta de que el ADN y la convivencia “no perdonan” es un acto de madurez de mi parte. Tarde o temprano llega el momento de aceptar que todas esas mañas de tu madre, que juraste nunca repetir, que criticaste con tus amigas y que le prometiste a tu niña interna jamás adquirir… Ya están contigo.

Querida, tú que me lees, toda esa información se guardó en tu cerebro tan rápida y eficientemente que pareciera haber sido descargada mediante conexión wi-fi, en un Coffee Shop en Corea del Sur. Como te dije, lo importante es aceptarlo y amar con cada fibra de tu ser a la mujer en la que te convertiste, que resultó ser idéntica a la mujer que más amas: tu mamá.

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Me parece cómico encontrarme de frente con cada una de las situaciones que me recuerdan que poco a poco me convierto en mi madre y acá les dejo algunas de ellas a ver si pueden sentirse identificadas:

  1. Soy la persona que le dice al grupo antes de salir de fiesta: “Deberíamos comer algo ahorita, para que la bebida no nos pegue en el estómago”.
  2. Tengo un pastillero de emergencias en mi porta cosméticos: ibuprofeno, anti alérgico, paracetamol y anti gripal. (Soy mi mamá o simplemente soy hipocondríaca).
  3. El café es necesario en mi vida. Al menos tres tazas al día. Café en la mañana antes de salir al trabajo, después de almuerzo haciendo la sobremesa y a mitad de la tarde, cuando pega el antojito.
  4. Dije «antojito». Se los dije, soy una señora prematura.
  5. Siempre tengo un suéter o chaqueta así vaya para la playa. “Uno nunca sabe cuando cambia el clima y lo mejor es prevenir antes de lamentar”. Aclaro, para mi mamá, lamentar es que te expongas al frío o la lluvia, te dé una gripe sin sentido y luego tengas que quedarte en cama tres días siendo miserable.
  6. Ya soy el contacto de emergencia de mis padres. ¿Donde se saca la certificación de la adultez? En un consultorio médico cuando eres quien acompaña a tu papá a llenar el formulario del seguro porque él está bajo las influencias de la anestesia.
  7. Confundo a la gente y sus nombres. Antes hacía un mejor trabajo tratando de recordar de dónde conozco a esta persona que me está saludando, ahora simplemente actúo que sé quién es y hasta le pregunto cómo van sus cosas. Esta última es buena técnica para que te arroje pistas y al fin recordar su identidad.
  8. Desarrollé una capacidad impresionante para hacer diligencias a tiempo y siempre llegar a la hora ideal para el almuerzo. Mi madre Virgo y multitasker hizo bien su trabajo y heredé la buena suerte que se necesita para ir al banco, pagar el gimnasio y cambiarle dos cauchos al carro, todo antes de la 1:00PM.

Estoy orgullosa de parecerme a mi Wonder Woman, por supuesto acá reflejé todo lo positivo de ser como mi madre, del TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) con la limpieza y la impuntualidad no me siento tan orgullosa, pero ya qué tanto. Ámense y amenlas.

¿Y tu? ¿Ya te convertiste en tu mamá?

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