¿Es verdad que se aprende en cabeza ajena?

Con oler a decepción, poco poder adquisitivo, ron barato y pocos chances de dejar el país tienes.

¿Es verdad que se aprende en cabeza ajena?

¿Cuántas veces no hemos sufrido horas de discursos por parte de nuestras madres cuando vamos a hacer algo riesgoso?

“Cuando tú fuiste yo ya fui y vine mi amor.”

Es típico asentir con la cabeza, ver al vacío y simular que estamos teniendo una conversación interesantísima por Whatsapp cuando los pep talks de que “yo ya pasé por eso y te puedo decir cómo te va a ir” empiezan. Como hijos, adolescentes o adultos jóvenes tenemos como instinto casi intrínseco rechazar con muy mala cara cualquier consejo que una persona con un poco más (o bastante más) edad que nosotros nos quiera dar.

La actitud condescendiente y el tono Yoda de nuestras abuelas, madres, papás, hermanos, tíos o mejores amigas al dar consejos es capaz de erizarnos la piel y ponernos de mal humor. Se han visto casos donde incluso los aconsejados se ponen audífonos sin música para ahuyentar esta repartición de sabiduría no solicitada.

Sin embargo, (tenía que haber un contra argumento para esta actitud de adolescente incomprendido) más de una vez nos hemos dado cuenta que los consejos y anécdotas de las experiencias de otras personas, han sido capaces de enseñarnos cómo sacar las patas del barro en una situación complicada, o mejor aún, evitar que pisemos el charco antes de llenarnos de barro.

Y es que según varios estudios antropológicos, se ha descubierto que el ser humano, tiene la cualidad casi exclusiva de aprender por observación. Según Douglas Adams, experto en filología, historiador galáctico y escritor de Dr. Who confirma que:

“Human beings, who are almost unique in having the ability to learn from the experience of others, are also remarkable for their apparent disinclination to do so.

Esto de cierta forma confirma que en efecto, sí somos capaces de aprender en cabeza ajena.

La sabiduría se define como “el conjunto de conocimientos amplios y profundos que se adquieren mediante el estudio o la experiencia.” Por tanto, la parte de la experiencia si nos atrasa un poco en conocimiento comparándonos con otras figuras que hayan pasado por la misma situación anteriormente.

En pocas palabras el “estabas tú chiquito” que odiamos, puede ser gran indicio de que la persona que lo dice es más sabia que uno.

Wao, procesemos esa deducción y conexión de conceptos un ratico.

*Un ratico*

Bueno ya. El tema entonces se reduce a que la infinidad de refranes con los que somos familiares ya sea por repetición o por antaño, son fuente de gran sabiduría y cargan una enorme cantidad de conocimiento que nos podrían ser útiles si les prestamos atención. De la misma forma, consejos repetidos más veces que el Acto de Contricción, en mi opinión deben ser adoptadas en el subconsciente para evitarnos malos ratos.

Ergo, aquí una recopilación de consejos populares y refranes criollos que deberíamos tener más presentes a la hora de tomar decisiones porque si podemos aprender en cabeza ajena, pues vamos a hacerlo bien.

Patán siempre es patán

Pues definitivamente, el novio que se besó con todas tus “mejores amigas” y olvidó tu cumpleaños, no va a empezar a comprarte ponys y máquinas de Nespresso cuando te cases con él.

Guerra avisada no mata soldado

Si sabes que la mujer con la que vas a hacer un negocio tiene fama de estafadora, no porque se haya graduado contigo de Comunicación Social te va a dejar de fregar.

No te planches el pelo mojado

Ni porque vayas 45 minutos tarde a la ceremonia de matrimonio lo hagas. Es mejor llegar tarde que sin pelo.

No escupas pa’ arriba

Es típico que cuando dices que ninguna de tus amigas va a quedar embarazada sin planificarlo, termines comprando coches para el baby shower de tu ahijado.

Las estupideces se pagan

La favorita de mi madre. Hacer LSD una vez puede que termine en un buen cuento como puede que termines con un hemisferio del cerebro licuado. Las acciones tontas no salen sin pasar factura, en su mayoría de grandes cargos.

El Karma existe

Y se llama período. Mentira, pero si existe and it’s a bitch.

Si estás planchando y abres la puerta de la nevera se te “espasman” las manos

Este mito es de pueblo. Pero evítalo por si acaso. Es mejor comprar ropa que no necesite ser planchada.

Si el río suena es porque piedras trae

No es demasiada casualidad que te hayas conseguido al novio de tu amiga en el restaurante y a la tipa a la que tu mejor amiga le tiene celos en el baño del restaurante acompañada “de un tío que ya se fue”.

No te montes en el carro con un borracho.

En serio. Me llaman a mí y yo los busco si hace falta.

Piensa las cosas 2 veces antes de decirlas

No sabes a cuantas gordas las han embarazado en comentarios.

Confía en tu instinto

El callejón oscuro donde el niño que te lleva cayendo toda la noche te quiere llevar, estoy segura que no tiene una baranda donde puedes ver las estrellas buenísimo.

Llévate un paraguas y un suéter

Nos parte la cabeza oír esto siempre, pero a que siempre terminamos mojados y con frío.

Qué mal humor admitir que nuestra mamá tiene razón muchas veces. Pero mejor así que terminar mojada en un rave, sola, estafada, manoseada, humillada, escupida y engañada.

¿A que sí?

TheA logo
Más artículos
salud mental en coronavirus
Mi salud mental en cuarentena se ha vuelto más vulnerable